Lo que le queda…

-Claro que me quiere, me quiere con todo su corazón, lo se, lo siento acá, amigo.
Y entonces, ¿por qué?, ¿no armarte de valor?, ya darle lo que les queda.
– No puedo amigo, yo seguí mi vida, me alejé de ella, me mentí, y me dije que no la sentía, que era sólo una buena amiga. Olvidé su color de cabello, olvidé sus piernas blancas al bailar, olvidé lo perfecta que era para no volverla a amar.
– Y ahora que sé, que pronto ya no estará entre los humanos, me desploma el corazón, amigo.
Le queda poco tiempo y solo quisiera atesorarla cerca mío todos los días y noches que le quedan, por si viene la muerte, ponérmele enfrente, que me lleve a mi, porque sin ella, yo no puedo vivir.
– Pero amigo mío todo nace y muere en este mundo, déjalo ser,
– por vivir así con tu pensamiento, es que hoy me mata la culpa de no haber luchado por ella, cuando aún era libre de dolor…
Soy culpable, de no darle una estrella, darle esas dos palabras que ella dijo y yo no supe o no pude repetir, quiero decirle que la amo y que siempre supe que ella era perfecta para mi, con sus virtudes y defectos ella era mi diosa, mi sueño eterno, mi perfecto amor.
– Le queda poco tiempo, sufrirás mucho cuando se marche.
– El tiempo que queda voy a disfrutarla y cuando se marche , quizás mi alma también, muera con ella…

Poder de la Atención

Tengo el cielo y las estrellas, tengo la luz del día y la paz de la noche, tengo una conciencia tranquila y libre de miedos. Tengo un hijo maravilloso que llena de dicha cada uno de mis días, tengo un rincón para mi descarga artística, que sería escribir, no tengo autocrítica, soy demasiado subjetiva, pero me atrevería a decir que soy genial. Jajaja.Tengo una madre que en el cielo hubiera podido encontrar jamás una mejor, que hizo lo mejor que pudo con las herramientas que tenía y los conocimientos que componía ese momento, que no se puede dar lo que no se aprendió, no se puede esperar de alguien lo que nunca le han dado, pero si lo vivió y le dió amor y placer, bienvenido al mundo de la locura, de los poetas locos, los ilusos, los soñadores, los que nunca bajan la guardia, los que siempre llevan esperanza, esperanza es esperar. Mientras vibremos en una sensación de eterna espera, en el exterior se manifestará lo mismo, cada pensamiento que decretes y pongas atención y concentración en el, se cumple de inmediato, puedes decir “Esta llegando la persona que necesito ver” “Donde quiera que vaya mi experiencia es de amor” , “Me amo y todo el mundo me ama” “Todo está bien en mi vida y en mi mundo” Y Frases de estilo Louise, L Hay. Les digo que hace años que lo practico pero ahora estoy retomando con firmeza, porque años atrás no lo tomé tan seria y duramente, ya que cuando obtuve lo que quería me fui. Pero claro que un día lo perdí, y aquí comprendí lo que es volver a empezar, ver desde cero, volver a nacer” Y de eso se trata la vida, de constantes cambios maravillosos que nosotros creamos con nuestros pensamientos y atención.

¿Por qué amo a mi padre?

Hace ya 12  largos, muy largos años, mi madre me confesó, casi por error, casi por consecuencia, quién era mi verdadero padre, o bien, como dicen otros, padre “Biológico”. Yo tenía 17 años, una inocencia que perdí de golpe, y una tristeza inmensa después de recibir, de un cachetazo, tal noticia. No me asombraba, oía rumores, toda “la familia” Si se puede llamar familia, a una tanda de descendientes alemanes, rígidos, que no hablan de temas tabú, donde se ocultan las enfermedades y los problemas, y se los tapa como quien tapa un error ortográfico con Liquid Paper. pero yo no fuí un error. Fuí una hija buscada, con bastante intensidad, según mi madre, y luego la ratificación de mi padre. El problema más grave no era, que mi padre biológico fuera otro, el problema más grave era que mi padre fuera mi tío. Que él fuera hermano del padre de mis hermanas, y que estuviera casado con la hermana de mi mamá. Ese fue el “error”, esa fue la condena, y digo “error”, entre comillas, porque no me considero una cosa que no debía nacer, estoy, es más, orgullosa de quién soy, y amo profundamente a mi madre, y amo profundamente a mi padre. Sé que cometieron errores, sé que la gente los crucificó, sé que se equivocaron, muchas veces, en lo mismo, sé que son humanos, sé que la vida los castigó a ambos de una manera injusta, y quizás por eso, tomaron rumbos que no eran los más adecuados. Pero sí se algo que es cierto, y que lo veo en sus ojos: Lo suyo fue amor.

Recién hoy, 12 años después de conocer la verdad, puedo hablar libremente del tema, no porque me duela, no porque me asuste, no porque me avergüence, no… simplemente me mantenían en secreto para no lastimar a la gente, entonces me oculté, como en una película, fingí ser lo que no era, y sellé mis labios. Pero como todo, la verdad siempre sale a la luz, a veces, en los momentos menos pensados, y la verdad, el que se sepa me quitó una mochila de toneladas de la espalda. Y me siento más libre, más liviana, pero no más feliz. Se me acusa de haber nacido, se me prohíbe ver a mi padre, se me niega mi identidad, aunque todos la conozcan. Y duele. Duele pagar un precio , una condena , por un error que no cometí, por una falta que no hice, por una mentira que nunca dije. Siempre supe comprender y ponerme en el lugar de los otros, siempre supe lo difícil que era esto para los que componen la “gran familia”, pero creo que nadie se puso en mi lugar, nadie comprendió mi dolor, mi desorientación, mi necesidad de amor, mi derecho a tener un padre, mi derecho a abrazarlo, a decirle que lo amo, a llenarle la espalda de palmadas, a besarle los cachetes con mucho ruido.

¿Por qué amo a mi padre?
Porque es parte de mí, porque hubo un tiempo en el que el brillaba y era pura alegría, porque no me importa la cantidad de errores que haya cometido, no me importan sus equivocaciones, porque estoy enamorada de él, y nada de lo que haga va a cambiar eso. Me gustaría poder, algún día, tenerlo conmigo, minutos, horas, el resto de la vida, me gustaría que tengamos, un silencio tan nuestro, que diga todo, lo que no se puede decir.

Antes de saber la verdad, lloré muchos años a un padre, también ausente, pero de otro modo, llevado por el alcohol, a su suicidio, y con o sin errores, la realidad es que lo conocí muy poco, pocas memorias tengo de él, porque tenía 5 años cuando decidió irse.  Sin embargo lo lloraba, sin consuelo, porque mi corazón necesitaba a un papi, al cual amar.

Hoy amo a un papi, y cuando pienso en él soy de nuevo una niña de rizos dorados, que sólo quiere jugar y ser mimada, soy de nuevo la niña de rizos dorados, la que todos aman, pero nadie cuida.

Valentino, mi hijo.

Mi hijo llegó al mundo el 12 de octubre de este año. Después de 20 horas de intenso trabajo de parto, de un dolor que jamás había pensado que pudiera mi cuerpo soportar, pero evidentemente lo que tantas veces escuché de muchas madres lo viví en carne propia: Cuando tu hijo sale de tu cuerpo y lo tomas entre tus brazos todo dolor desaparece, se te olvida, nada más existe que ese mágico momento donde se miran por primera vez, donde toma tu mano con fuerza, uniendote a él para siempre.

Mi hijo me enseña algo nuevo cada día, una responsabilidad enorme recae en mí para con el, pero nada es sacrificio porque el amor que le tengo hace que todo sea un eterno disfrute, incluso las pocas horas de sueño, el cansancio, lo demandante que puede ser… nada importa porque estas completamente inmersa en un mundo aparte donde sólo vos y tu hijo conviven.

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Hay Magia en tu sonrisa, hay milagros en tu mirar, hay un mundo de amor que me nace, que digo, no puedo más de amor! Me regalas tantas cosas sin querer, con tu palpitar, palpita mi corazón. Yo creía que ya conocía el límite de amar, pero vos me enseñaste que no hay fronteras entre tu alma y la mía.

Amo verte dormir, tus sueños perseguir, amo tu sonrisa, que me hace volar, amo tu pequeñez, tu inocencia y tu felicidad, cuando algo nuevo descubrís…

Amar infinitamente no lo conocí, hasta que llegaste a mi. No creía en cupido pero sos mi Valentino. Te amo con todo mi ser,
Mamá.
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Leonardo

En la mitad de sexto grado, le pedí llorando a mi mamá que me cambiara de colegio. No era la primera vez que lo pedía. No tenía amigos, no me querían, se reían de mí, me sentía sola, discriminada, y hasta los profesores destilaban desprecio y maltrato, quería salir de ahí. Era un colegio de curas, súper exigente, frío, grande, demasiado grande  para mí. Por fin mi mamá me escuchó y me cambió a otro colegio, privado también pero mucho más sencillo, con gente más humilde, con más corazón, y con un aire que al entrar, uno creía que todos tenían corazón, que todos eran buenos, y que era bueno ser así, era bueno encontrarse con personas como uno mismo.

Cuando entré al curso, entré tímidamente pero FELIZ, estaba muy feliz, creo que fue uno de los primeros días felices de mi vida, llegaron tarde, pero llegaron. Una sonriente y amable maestra me esperaba para presentarme al curso, a mis nuevos compañeros. Era un grupo bastante unido, parecía, con muy pocos varones, y muchas mujeres, y rápidamente me senté. Se me acercaron muchas chicas y chicos a hablarme, y yo estaba totalmente sorprendida, me trataban como alguien “normal” , ya no era la chica que no escuchaba, ni la que no tenía papá, ni la que su hermana golpeaba, era una más, empezaba de nuevo, y yo amé esa sensación.

Muy pronto hice amigas, pasaba de un grupo en otro, y me llevaba muy bien con todos, no le hablaba a los varones casi, porque tenía una timidez que no dejaba a ninguno acercarse a mí. Pero era feliz, por primera vez en mi vida me sentía integrada, aceptada, querida, y eso, señores, para alguien como yo, no tenía precio.

Con los años me acostumbré a esa comodidad y deje de tener miedo, de auto-discriminarme, me solté, y respiré tranquila.

Leo era el chico más lindo de aula, me había gustado desde el primer día que lo conocí, el lo sabía, y se reía de eso, pero eramos chicos, ninguno se acercaba. Todas lo querían, era el Benjamín de la escuela. Me acuerdo que en séptimo para su cumple, que era un 26 de noviembre, estuve todo el día tomando sol, para que él me viera linda, y quizás, me robara el primer beso. Pero al llegar la noche, estaba totalmente insolada, volando de fiebre, roja como un tomate… se me fue la mano con el sol!, jajaja. Me sentía pésimo, no podía ni caminar, pero insistí, les dije a todos en casa que estaba bien, y que quería ir, como sea, al cumple de Leo y Silvi, su hermana melliza. A los 15 minutos de llegar al cumple me desmayé, y su mamá, muy amorosa, me recostó en la cama de una de sus hijas, y trató de bajarme la fiebre, mientras llamaban a casa para que me vayan a buscar. Yo lloraba, no de dolor, sino de frustración, porque me habia preparado para ese día, y no podía disfrutarlo. Cuando estaba acostada en esa cama, se acercó Leo, me miró sonriente, me acarició la mejilla, y me dijo “Vas a estar bien”. Ese fue el segundo feliz día de mi vida, con ese gestito mi corazón había explotado de amor, en mi inocencia y pureza, era lo más maravilloso que me podía haber pasado.

Recién en noveno, cuando teníamos 15, se animó y me dijo que yo le gustaba, pero lo rechacé, porque era chica, porque era tonta, por orgullosa, por haberle estado detrás tantos años y que él esperara a último momento, cuando yo dejé de mirarlo con esos ojitos brillantes, él vino a mi. Y yo ya había dado vuelta la hoja.

No lo volví a ver hasta dos años más tarde, de casualidad, cuando fuí a su casa, él se había cambiado de colegio en noveno, pero su hermana seguía cursando conmigo, y nos habíamos hecho muy amigas ese  último año de secundaria. Poco a poco nos vimos más frecuentemente, nos volvimos confidentes, vinieron algunos besos, mimos, y de repente ya venía a mi casa y yo iba a la suya. Me sentía muy cómoda con él, era una persona que sabía demostrar afecto, yo lo admiraba un montón, porque era súper inteligente, y siempre tenía la palabra justa para todo, la facilidad de hacerte sonreír, era muy sensible, y podía comprender a cualquier persona, en la situación en la que se encuentre. A pesar de que estábamos juntos, yo no me olvidaba de un ex, que había sido mi primer novio, y él no se olvidaba de su gran amor, una chica que iba con el a su instituto. Pero supongo que a pesar de eso , juntos nos apoyábamos, nos dabamos fuerza, y nos ayudábamos a olvidar.

Dos meses más tarde, una noche que vino a mi casa, decidí decirle que fueramos amigos, porque me parecía que nos engañábamos, no lo tomó muy bien, me dijo que se había ilusionado, pero que a pesar de eso, si este era el final, él necesitaba mi promesa.

– ¿Promesa? – pregunté-

– Sí, por favor, traé una aguja- Me dijo.

Yo no entendía mucho lo que me pedía, pero igual le hice caso, y traje esa aguja.

Él tomó mi dedo índice, el suyo, pinchó a ambos, y después unió los dedos, mezclando la sangre. 

-¿Y esto?, le dije.

– Esto quiere decir que aunque nunca más nos veamos ni volvamos a hablar, siempre vamos a estar juntos, porque somos uno,  porque compartimos la sangre, y eso nunca sale del cuerpo, un día mi sangre va a bombear tu corazón, y así, sabrás cuánto te quiero.

– Yo quedé helada, estupefacta, e impresionada, nunca nadie me había propuesto un ritual tan profundo, ni nadie tampoco me había hecho sentir tan querida. Ya me estaba arrepintiendo de mi decisión, pero a la vez, estaba tomada.

Después de ese “Ritual” Me preguntó: ¿Qué harías vos si yo me muero?
– Obviamente lo miré con los ojos como platos, le dije que por favor no hablara así, que teníamos 17 años, que eramos chicos, que por supuesto me pondría muy triste si el no estuviera más, pero que, por favor, no hablara así.

En ese momento no me dí cuenta de lo que pasaba por su mente, no me dí cuenta de lo mucho que el estaba sufriendo. No pude ver más allá de eso.

Tres semanas después, un día antes de Navidad, En la madrugada del 23, Leo tomó un arma, subió a su cuarto, puso “Ando ganas” De Los piojos en un CD, se fumó un último cigarrillo, y se disparó en la cabeza. Su vida había terminado. Con interrogantes, con dudas, con un millón de porqués. 

Otra persona que amaba, elegía morir.

Bipoleame, que necesito descargar

Estoy embarazada. Ya pasaron dos meses, por lo cual bajó un poco toda esa emoción de cuando recién te enterás. Lo busqué durante más de un año, sin prisa pero sin pausa, le dí al ejercicio con toda la furia, sí señor. Hasta que un día dije – No puedo más. No quiere venir, no va a venir, no voy a ser madre, mejor me busco otra meta. Y me rendí.

Un mes después tenía en mis manos el cosito ese con las dos rayitas. Me quedé sentada en el baño, paralizada, llorando sin parar (créanme que hacía muchísimo que no lloraba, al menos no por una razón coherente, porque bueno, me falla). En parte no lo podía creer, porque según mi médico, al que vi anteriormente, ” Es imposible que quedes, hasta que no te saquemos ese quiste de agua que está obstruyendo el paso de los soldaditos”. Pero no, el quistecito se fue a la mierda, y los soldaditos pasaron, bah, EL soldadito, esperemos que sea uno, y que sea macho, que las mujeres me dan pánico.

En fin, el día que me enteré hacía justo una semana que me había separado de mi novio, con el que estaba conviviendo, y ya me había instalado de nuevo en lo de mi mami. Si, qué oportuno. Se lo comuniqué, nos encontramos, me hizo el cuento del eterno amor, pero no. No volvi. O bah, Hice un amague de volver, pero en realidad, después de lo que había pasado, no era mi intención reanudar la relación, si lo pensé fue por mi hijo/a que , me hubiera encantado, tenga su papá , su mamá, un perro quizás, y todo eso. Pero la realidad es que si seguía junto a mi pareja hubiera sido más tragedia que armonía, así que por el bien de todos, separé las cosas.

No voy a detallar los motivos de la ruptura, sólo voy a decir que no hay marcha atrás. Que no tengo miedo, que de alguna extraña manera me siento fuerte, capaz, y tranquila. Lo único que por ahí me da un poco de duda es si seré una buena madre, y si podré darle todo lo que quiero darle, miedos comunes, supongo.

Cambié mucho, incluso de antes de quedar embarazada. Ya no escribo como antes, ya no soy la misma, mi espíritu tambalea, a veces estoy feliz, a veces triste, a veces nada. Y a pesar de ser ultra sensible, mi inspiración ya no es la que era, por eso quizás, no hay poesía hoy, y hay reflexión.

Me despierto cada día pensando qué puedo hacer para que el futuro de mi pichón/a sea mejor, qué puedo hacer para mejorar su ambiente, su educación, de qué manera puedo darle mejor mi amor. Que es lo único que se hacer bien. Veremos qué pasa.

Me gustaría…

Me gustaría retenerte, como un bello pensamiento, por siempre en mi mente… Me gustaría, entre otras cosas, que todo fuera diferente, que distintos sean nuestros tiempos, nuestras respuestas, nuestras preguntas… Me gustaría que la vida fuera fresca, que no hayan errores, que todas las emociones sean ciertas.

Pero, dicen, que de todo se aprende, que después del frío siempre llega la cálida primavera, que puede verse el sol atravesar la ventana, que después de las lágrimas llega la paz…

Hoy sólo quiero ser fuerte, por todo lo que me falta vivir, hoy quiero ser luz, porque tengo alguien a quién dar vida, y necesita mi amor, mi entereza, mi esperanza, necesita de mi, me necesita entera. Así que perdón, pero no puedo permitirme más errores, no puedo permitirte más faltas de respeto, no puedo darte un espacio que no te merecés.

El amor es misterioso, frágil, ensombrecedor, cuando lo acompaña tu nombre, no se puede permanecer al lado del miedo, de la agresión, de la turbulencia, no se puede caminar con el zapato equivocado durante demasiados kilómetros.

Así que como ves, esta es otra despedida, lo que pudo ser fue, lo que fue también, simplemente hoy elijo lo que me hace bien, y lo que me da vida, lo demás, lo aparto, porque como dije, no puedo permitirme más errores.

Transformaciones

Toda mi vida estuve en búsqueda de la felicidad. La encontraba por momentos, simples, pequeños, a veces largos… tan largos que me aburrían. También buscaba siempre la verdad sobre todo, hasta que descubrí que la verdad siempre tiene dos caras, y que es válida la que creas que es mejor para vos. También estaba inmersa en la eterna búsqueda de amor, una pareja tras otra, una relación tras otra, y si, amé, es cierto, con todo mi corazón, y también sufría… ya saben, como en esas canciones de despecho, angustia, dolor y profunda melancolía.

Pero un día cualquiera, desperté. Dejé de buscar la felicidad por que la encontré dentro mío, estaba allí, sentadita, esperándome. No es que se hubiese escondido, como dicen los poetas, no es que me hubiese pasado algo maravilloso exteriormente que me hizo feliz, simplemente cerré mis ojos, callé mi mente, y en ese instante, no sé de cuánto tiempo, la encontré. Y nunca más se desprendió de mí.

Dejé de buscar el amor de cuentos de hadas, de películas cursis, aunque conmovedoras, que siempre mostraban un final feliz… pero no contaban lo que sucedía después. Dejé de buscar el amor eterno porque el único amor eterno es el propio, y no hablo de ego, hablo de … realmente amarse, aceptarse, valorarse, respetarse… ser egoísta, si, ser egoísta significa pensar en uno antes que en los demás. No quita que vaya por ahí arreglando corazones rotos, autoestimas deterioradas, almas desabridas, porque ya saben, amo hacer brillar a la gente. Pero sí, soy egoísta por que necesito estar centrada en mí misma para poder brindarle toda esa luz a la demás gente.

Dejé de buscar el amor en otros porque estaba también, oh, sorpresa, dentro de mí. Y sigo enamorándome pero no hago promesas, no juro amor eterno, porque nadie sabe qué puede suceder después. Puedo decir: Ahora siento que te amaría toda la vida. Pero no puedo prometerlo , porque vivimos transformándonos, en continuo cambio, en continuo crecimiento, quizás te ame siempre, quizás no de la misma  manera eternamente, quizás un día, así como nació, ese sentimiento cambia de lugar o de persona. Pero el amor nunca muere, es como el universo, podemos ver el comienzo pero no el final.

Dejé de buscar una religión que me completara, y decidí quedarme con el mejor aprendizaje de cada una de ellas, las abracé, las respeté, pero no me comprometí con ellas, por el simple ello de que , como dije antes, todo cambia. No creo en Dios, creo en mí, en vos, en todas las personas, o mejor dicho: En el Dios que llevan en su interior todas las personas. Darle el poder sobrenatural a un “Dios” que nos salvará de la muerte y librará nuestros ” pecados” me parece una estupidez atómica. Nadie tiene derecho a juzgarte, ni a castigarte, ni a decirte qué es correcto o no es correcto hacer. Sos dueño de tus pensamientos, tus desiciones, y oh, si, tus sentimientos.

Además, las instituciones ya no me caen bien, la guerra no me cae bien, la gente abusadora de poder no me caen bien… pero así y todo, también a ellos los amo. Porque todas las personas, aunque tengan un alto grado de maldad, también tienen un alto grado de bondad, es equilibrio, y es necesario. No son malos… están dormidos.

La mayoría de las personas estaban expectantes de que el 11/11/11 el mundo acabara… por favor!, qué pensamiento más ignorante, esto nunca acabará. Ese día yo simplemente estaba festejando otra oportunidad en este planeta de disfrutarlo, sentirlo, vibrarlo y compartirlo.  

Me desprendí de todo aquello que no me servía, incluso aún trabajo en eso, el pasado no me pertenece, y el futuro tampoco. Vivo HOY; y con toda la luz que tengo, con todo el amor que tengo, con toda la dicha y el agradecimiento de poder decir que no necesito nada. Por que ya tengo todo en mí. 

Alguien me dijo una vez que no es posible que yo ame a todas las personas del planeta. Sin embargo lo hago, y me resulta tan natural y simple, no hago ningún esfuerzo para hacerlo, simplemente abro mi corazón y lo siento. Lo uno. Lo transformo en energía.

Hubo un tiempo también, en el que quería ser normal, porque mi ser era distinto al de todos, pero claro, no me amaba. Hoy puedo decir con orgullo y con la frente más alta que nunca que soy así, y que no me importa ser diferente, por que la única diferencia que puede haber entre unos humanos y los otros es que… unos viven dormidos, normales, y otros vivimos despiertos, locos.

Callate. Escucha el silencio. Centrate. No pienses. Respira. Eso… eso es VIDA.

Sincronicidad

 

Qué te puedo decir, las cosas que te trae la vida, no sé. No sé.

Te aclaran y te confunden. Pero al fin y al cabo, cuando alejás tu mente y pensás claramente, nada es casualidad, todo sucede por algo, toda causa trae un efecto, todo hecho una consecuencia. Las personas que se cruzan en nuestro camino estarán por una semana, un mes, un año, diez, toda la vida, quién sabe. Pero TODO y TODOS tienen algo que enseñarte.

Hay que abrir los ojos y saber ver con el corazón, quién te suma, quién te resta, porqué lo querés, porqué te molesta. Los demás son como espejos de uno, adoramos lo que nos falta, nos quejamos de los defectos del otro que nos molestan de nosotros mismos y no sabemos admitir, o simplemente ni siquiera somos capaces de notar que los tenemos.

Las personas somos duales en nuestra totalidad, somos tan buenos como malos, tan puros como impuros, tan simpáticos como antipáticos, es cuestión de elegir cómo querés ser, cómo querés crear tu vida, con quién, para qué, hasta cuándo…

Es muy fácil culpar a otros por cosas que nos duelen, es como perder un azúcar y reemplazarlo con sal. Nuestro dolor o nuestra alegría son nuestros, y de nadie más. No nos duele que otro nos traicione, nos duele que nos duela la traición, hacernos cargo de lo que atraemos desde el primer momento en el que lo pensamos es la cuestión. Somos lo que pensamos, si aprendemos a ponerles límites a esos pensamientos que nos abruman, que nos dañan, si aprendemos a decirle BASTA; al miedo, la culpa, la crítica, si aprendemos a revertir cada uno de esos pensamientos que nos paralizan, las experiencias alrededor también cambian. El poder… la persona más poderosa de tu vida siempre serás vos. Nadie más que vos va a amarte o castigarte, nadie es tan duro con vos, como vos mismo.

Cuando entendemos la sincronía de los días, la gente, las cotidianeidades… todo cambia, todo sabe diferente, estamos sobre una línea que sabemos que podemos equilibrar. Ni para acá, ni para allá. En el centro. En uno. Justito dentro de tu interior. Vos sos Dios, vos lo podés todo. Y lo sabés, no dejes que el miedo te detenga.

Amate. Después, viví.

María Eugenia Domé.

No lloro

¿Qué puedo decir?

Gracias por tus rosas tan hermosas, incluso con espinas dolorosas, que me hicieron crecer, contra vientos y mareas.

Gracias por que con vos sentí las sensaciones más increíbles del Universo.  Sé que darte todo de mí y más… no fue suficiente… sin embargo, sé que en el corazón del hombre nadie manda, nadie elige. Sé también que no eras para mí. Aunque haya luchado mucho conmigo misma, incansablemente, para no admitirlo. 

No podía comprender porqué no me amabas. O mejor dicho, porqué no me amaste lo suficiente, como para que nuestros caminos sigan unidos.

Es difícil pensar claramente, cuando se tiene el corazón roto.. uno se transforma, se desploma, ve el abismo de lo negro del alma, cuando ese dolor punzante asoma.

Hoy quiero despedirme, no porque no lo haya hecho, si no porque lo hice pero no lo procesé… no te dejé ir de corazón. Pero algo hoy me dijo que puedo decirte adiós. Que comprendo que ambos fuimos como fuimos: Diferentes. Que quizás ví magia donde no la había, que no era real que el mundo se pusiera en cámara lenta cuando sonreías. No, era yo la que atesoraba el momento, el mundo seguía girando igual que siempre, no era culpa de la lluvia que me desterrara cuando no estabas… no era culpa del sol que saliera a buscarte sonriente, era una ilusión en mi mente, una obsesión en mi cuerpo, una maratón en mi metabolismo.

No lloro por que no estés, lloro por que se desmorronó un sueño. Un sueño que contruí, sola, dejándome llevar, entregándome a la nada, regalando mis días, mis dudas, mis fuerzas, mi fe.

Sí, hoy te digo adiós y borro todo lo que algún día escribí para vos y para mí. No borro nuestra historia, borro el dolor, me quedo con todo aquello que me enseñaste, con las risas y los paseos, con las noches de helados, vinos y pasteles de colores. Me quedo con eso, con lo mejor.

Me quedo con tus consejos que me hicieron valiente, con esa mirada que tenías sobre mí, esa forma en que me veías, tan mágica, que hacía que yo realmente creyera que en una princesa rodeada de amor… me había convertido.

No lloro, como dije, por nosotros, no lloro por dolor, no lloro por venganza, no lloro por rabia, no lloro por un ego herido. Lloro por que se desmorronó el hombre de mis sueños.

Hoy te digo adiós y estoy segura, que todo lo que nos dijimos alguna vez fue verdad, ambos dejamos una huella, fuimos importantes el uno para el otro, nos tuvimos en las buenas y en las malas… mientras duró.

Como dije, lloro porque se desmorronó el hombre de mis sueños. Pero no se desmorronó mi sueño. Cuando encuentre al hombre de mis sueños, recién ahí te vas a dar cuenta que no estoy. Recién ahí vas a valorar lo que perdiste. No lo digo orgullosa, lo digo tristemente, porque te conozco, porque sé que un día te cruzaré en alguna calle. Y de lo que fuí para vos… ya no habrá nada.

Aprendiendo

Soy un espíritu viejo. He vivido muchos años y he viajado por muchas partes del mundo sin moverme un centímetro.

He logrado crear paz en mi mente y refugio en mi corazón. He logrado amarme y amar a otros. Puedo ser comprensiva y logro perdonar cualquier cosa a cualquier persona, sea el daño que sea, por que soy consciente de que el daño que haces a los demás, en realidad te lo haces a tí mismo.

He aprendido a sufrir en silencio y guardar las lágrimas para cuando estoy sola. He aprendido a sonreír aún en la angustia porque es lo único que la aliviana y la disminuye. He conseguido alterar estados de ánimo desfavorables y transformarlos en una herramienta positiva y de transformación.

He aprendido a disfrutar y apreciar en demasía mis propios tiempos conmigo, he aprendido a abrazarme y valorarme aunque me sienta vencida.

He aprendido de mucha gente y de muchas experiencias. pero lo que más me ha enseñado siempre es el dolor. La gente dice que la vida es sufrimiento, como si ello fuera algo aterrador, sin embargo, lo encuentro como una forma de volverse más fuerte y más sabio. Las personas que nunca han sufrido o padecido no saborean la vida, no la valoran, no absorven conocimiento de ella, es como si pasaran sus días en piloto automático. Sin embargo, encuentro muy difícil – casi imposible- que en el mundo en el que vivimos hoy, alguien, por más bendecido que sea, no haya sufrido, al menos una hora de su vida.

He aprendido que el amor es lo más grande que hay en la vida, aunque la gente quiera llenar el vacío con materialismo, dinero, viaje, ropas de marca, coches, metas profesionales, o lo que sea. Siempre el fin último es sentirse pleno de felicidad. Sin embargo, eso no sucederá hasta que se aprenda a amar, comenzando por amarse a uno mismo, y siguiendo por abrir los ojos, mirar alrededor, observar las cosas vivientes, y amarlas también, no sólo por cómo lucen, aunque es una gran puerta de entrada la mayoría de las veces, si no por lo que son capaces de hacernos sentir, y cuánto nos vemos reflejados en ellos. El amor a otros es como un espejo, los amamos más cuando nos amamos más interiormente.

¿Hasta cuándo?

Hasta cuándo el silencio puede adivinarse en tu mirada?
Hasta cuándo te preguntas, sin salir de tu morada.
Y es que en las cosas más simples de la vida,
se encuentran las gotas de esperanza que das por perdida.
Sufrimientos tenemos todos, lo importante es ganarles la partida.
Siempre se puede volver a empezar, siempre aparece la salida.
No desesperes, alma mía, llegará aquel día
que encontrarás de nuevo la perfecta sintonía
el saberte bien querida, y por siempre protegida,

Habrá mañanas y mañanas, de soles y tormentas
pero tienes la fuerza para brillar por sobre ellas.
No decaigas ante nada ni ante nadie,
eres tú, el brillo está en tu actitud,
No detengas el camino por que el miedo te amenace,
camina siempre hacia delante, que no importe más
que la meta, siempre se puede llegar.

y habrán piedras y motañas, pero no te detendrás.
Puedes ser más fuerte, puedes cambiar el rumbo,
puedes llorar por que perdiste, o puedes sonreír por que aprendiste.
Todo tiene un principio y un final,
pero vivirlo es fundamental.

Que no se opaquen tus ojos con miradas lagrimosas,
que no se apague tu luz, por que no llegan las rosas,
siempre hay una mejor opción,
siempre se puede luchar, contra toda adversidad,
no te detengas, el sendero recién empieza,
que te acompañe el murmullo de tu gente,
que te acompañe la música inteligente,
que la bailes y la goces,
qeu la mires diferente,
perspectivas hay de todos,
lo importante es que elijas,
con el corazón, cueste lo que cueste.

La verdad está en tí, las respuestas están en tí,
cuando estés seguro de lo que quieres,
nada más valiente que intentarlo conseguir.
Todas las herramientas te son dadas,
y aunque a veces te pierdas y te confundas
la vida te guía sin que lo notes,
la respuesta está siempre en tu mirada,
¡Que no puedas hacer, no hay nada!

“Y tú que sabes?”

Llevo mucho tiempo leyendo e investigando sobre el poder del pensamiento, sómo ello puede modificar nuestra actitud y hasta nuestras experiencias.

Al comienzo me pareció algo típico de los filósofos de la Nueva Era, no me terminaba de convencer que un pensamiento repetido se convirtiera en un hecho. Por lo que decidí ponerlo en práctica, la realmente me llevé muchas sorpresas, no sólo se cumplieron muchas de las ideas que decidí incluír en mi mente, si no que también aparecieron otras cosas que deseaba pero a las que no les prestaba  realmente mucha atención. Ví películas documentadas, leí libros y me informé un poco más. Es realmente un universo de cosas que pueden suceder o no si realmente uno está dispuesto, creamos nuestras experiencias, creamos en el presente nuestro futuro. Somos responsables inevitablemente de lo que nos sucede, sea esto bueno o malo. Tenemos el poder de elegir, y cada decisión es fundamental para la dirección de nuestra propia novela: nuestra vida.

Por lo tanto, si ustedes no están conformes con la vida cotidiana que llevan, si están  molestos con situaciones que se repiten una y otra vez, pregúntense qué piensan acerca de sí mismos, cuál es el pensamiento que los está llevando a cometer los mismos errores, trabajen sobre ellos y verán que al cabo de un tiempo, tan solo cambiando las pautas de pensamiento, todo a su alrededor se va modificando. Somos seres humanos y como tales, tenemos la facultad de aprender de las experiencias malas y sacar provecho de ello, cambiando los métodos y llegando a un resultado diferente, hasta que encontremos aquel punto que nos produzca la mayor satisfacción posible.

Piensa en tu trabajo, tus relaciones, tu hogar, tu familia… todos ellos son maravillosos, sin embargo, si no te conforman, puedes cambiar las cosas. Por supuesto, no es tan simple como despertar una mañana y pensar distinto, es realmente sentirlo, realmente desear la diferencia, es un trabajo con uno mismo, a medida que cambias para tí mismo, cambias para los demás, y todo lo demás a su vez va cambiando. Seguramente tu camino modifica o incide en el de otros, trata de que puedas cambiar de tal manera que también puedas ayudar a otros. Es realmente increíble, pero funciona…

Yo lo intenté, ¿Probamos?

 

Recomendados: Documental ” ¿Y tú que sabes?” ( 1 y 2); Louise Hay, todos sus libros.

Bailar

Bailar es jugar a ser magos del destino,
Es volar con letras que forman un sentido,
Bailar es ser una con el mundo,
Es comprender lo que aún no se ha comprendido.
Bailar es desplazarse por un aire sin tiempo,
fundirse con el otro o con uno mismo,
desprenderse de ataduras o dolores.
Bailar es amar el alma,
dejar que nos dirija,
expresarse con el cuerpo,
determinarse en la pista,
despojarse de todo duelo,
olvidarse de todo trueno, de todo mal,
de toda persona que no merece ser recordada.
Bailar es ser una con el Son.
Es sentir la libertad de entregarse.
Es perder el miedo y dejarse ir,
es soñar despierto, es volar con alas de ángeles,
que no se ven pero se sienten,
como el calor, como el frío, como el viento.
Bailar es una emoción diferente,
es única y transparente,
es despegarse de la Tierra,
es ser vida y existencia,
es ser música y sentido, es ser.
Simplemente ser.

Mitad y Mitad

Hay un momento que nos conmueve, justo en ese punto donde lo inesperado surge. Donde lo “Casual” entra sin que pueda dominarlo, al menos no totalmente. Ese instante mágico en el que te miro a los ojos y me encuentro dentro de ellos. Ese instante mágico donde mi estómago se achica y se agranda (algunos le llaman mariposas, pero yo lo siento más profundo)

Ese momento que pasa y no te das cuenta, de tan inmersa que estás en disfrutarlo, ese beso que te estremece y te hace palpitar el alma y el corazón, esa caricia que te transporta y te hace vibrar de manera mágicamente incalculable.

Esos labios y esa mirada que no puedes dejar de ver, aún cuando está ausente. Esa ilusión que te hace ver que todo es posible. Ese sentimiento de dicha, de paz, de ansiedad, de placer, esa persona que hace que te olvides de todos tus miedos y simplemente vivas. Esa persona que llega de manera inesperada y te sorprende de un modo tan poco creíble, que parece un sueño.

Ésa, tu otra mitad, la que te hace tambalear las piernas de sólo escuchar su voz o sentir su perfume, esa persona que nunca te cansas de nombrar, esa persona que quieres a tu lado para siempre, esa persona que hace que olvides todo lo que pasa a tu alrededor, que convierte el universo en sólo dos: Tú y tu mitad.

Ese cariño repentino que te hace pensar que no existen las medidas del tiempo, que desde siempre ha estado allí, aunque por primera vez lo veas. Aquella persona que alguna vez no supiste reconocer, y que ahora te partece tan… tú.

Y a pesar de que sea la primera vez que han cruzado sus miradsa, de alguna manera se descubren, y  parece tan sublime que no se puede explicar.

Yo pregunto… ¿Eso es amor?

mitad

Balance de Vida.

Llega un momento en la vida, tengamos la edad que tengamos, en la que nos toca hacer un balance. Ver qué conseguimos y qué no, con qué nos quedamos y de qué elegimos deshacernos. Más de una vez nos terminamos por convencer que lo que importa, al final del camino, al comienzo o al intermedio, lo que permanece, lo que realmente importa, la única verdad, es aquello que llegamos a sentir o sentimos por alguien o algo. Lo único que permanece realmente en la memoria, en la mente y en el balance final es cuánto amor dimos o supimos recibir (considero que recibir amor también es un aprendizaje, no muchos realmente sabemos hacerlo).

Llega también ese momento en el que nos preguntamos si realmente supimos aprovechar las oportunidades en su justo momento, si supimos dale valor, en su justa medida, a los sentimientos y a las vivencias, a lo que conocimos, lo que vimos, lo que disfrutamos y, ¿porqué no?, lo que sufrimos.

Sin embargo, el único instante que realmente tenemos que aprovechar, vivir, sentir, y no dejar pasar, es el hoy, el ahora, este minuto, este segundo. El pasado no se cambia y el futuro no se prevee, aún, a ciencia cierta, no nos pertenecen, no nos sirve de nada lamentarnos por el ayer o preocuparnos por el mañana. “La vida es eso que pasa mientras hacemos planes para el futuro”, leí alguna vez. Por eso hoy quiero alentarlos a que se pregunten si realmente están viviendo lo que quieren vivir, si están dispuestos a tomar las riendas HOY,  a ser felices hoy, a hacer todo lo que queremos, en la medida que sea posible, HOY. Dejar de generar en nosotros sentimientos negativos que no nos llevan a ningún puerto, y que sí llevan a desperdiciar nuestro presente.

Valoremos aquellas pequeñas cosas cotidianas que tenemos con nosotros, comparémonos con los que tienen menos en lugar de compararnos con los que tienen más, por que nos lleva a una desilusión inexistente. Todos somos únicos, irreemplazables y especiales. Todos tenemos un don y una misión en este mundo. Y si miras honesta y profundamente en tu corazón, te encontrarás allí, sentadito, chiquitito, esperando despertar. Hacelo HOY.

¿Vale LA PENA?

Muchas veces nos encontramos ante situaciones que nos desagradan o que nublan nuestra mente con miedo, pánico, dudas e incluso dolor. Cuando pasa la tormenta nos damos cuenta que esa “pena” nos llevó a superar un obstáculo del cual aprendimos, y alimentamos el corazón con ese andar, con ese aprendizaje. Aprendemos que las lágrimas y el esfuerzo por salir adelante VALEN LA PENA. Después de haber pasado la tormenta, hasta agradecemos que haya sucedido, porque es imprescindible para el paso que sigue, para la vida del otro día. Para sonreír con más fuerza, para soñar con más esperanzas.  Sigue leyendo

El amor es un arte.

El amor es un arte, que destapa las dudas, y las vuelve distintas, que toma tu cintura, para que vueles ilusamente. El amor es la dicha, de sentirte distinto, de cambiar las palabras, de mirarte de nuevo, de afuera hacia dentro. El amor es inconstante, cambiante, capaz de soltarte, envolverte o atraparte.

El amor es un arte, que promueve a la vida, volviéndote más instintivo, más acelerado, y a la vez, más pacífico. Cuando amas a alguien, desaparecen las arrugas del alma, por que todo se renueva en tu ser. Cuando amas a alguien, eres capaz de todo, de alcanzar las botellas, de aquel mar de dolor, y hacerlas desaparecer en un ademán, como si fueras el mago, de una historia sin fin.

El amor es un arte, y quiero que crezca, en todo lugar, en todo momento, en toda la gente, en todos los países, el amor es un arte, a manejar con cuidado, más no olvides que si es amor verdadero, nada tienes que temer, por que el amor verdadero, siempre, siempre, toma las decisiones acertadas.

Te deseo un gran amor, y que hagas de él, tu mejor arte. Tu mejor Obra. Tu mejor camino. Tu mejor vida.

Qué sería de mí..

Qué sería de mi vida sin mi alegría, qué sería de mi vida sin mi amor por mi misma, por la gente, por el baile, por la vida…

Qué sería de mí sin mis amigos, mi gente, mi país tan sufrido pero fuerte, las calles concurridas y las silenciosas, las palabras que sólo nosotros comprendemos, picardíamente,

Qué sería de mi sin mi mundo mágico de fantasías, en el que creo una burbuja, que me protege del dolor…

Qué sería de mí sin mi familia, sin mi jardín, sin mi luz, sin mi paz…

Qué sería de mí sin la fuerza, que me proveen los malos momentos, de los cuales tanto he aprendido… sin mis fracasos, sin mis tropiezos, delos cuales salí renovada otra vez…

Qué sería de mí sin mi capacidad de ver más allá, de mi arte, de mi pasión por agregar nuevos sabores al camino que elegí vivir…

Qué sería de mí sin mis metas, sin mis sueños, sin mis anhelos que alimentan el sendero, y me empujan a conseguir cada deseo.

Qué sería de mí sin la energía que este universo infinito me provee día a día, Qué sería de mí sin la salud rebosante, sin los minutos de silencio que llenan los huecos de mi ser.

Qué sería de mí sin el aire que respiro, el deseo de estar mejor, de ser más humana, más honesta, más humilde…

Qué sería de mí…. sin mí..

María Eugenia.

Siento…

… que te extraño, y es extraño, por que aunque pasamos mucho tiempo juntos… no te conozco… no sé cuál es tu película favorita, no sé qué te apasiona, no se… cómo será tu forma de amar. No sé muchas cosas. Pero sé que en tu mirada hay algo que me transporta hacia un lugar que no sé definir… pero me llena.

… que día a día me inspiras un  poco más, siento alegría si cerca estás, siento mi corazón latir más fuerte en esos momentos, y no me lo explico… y me sorprende, y me hace volar.

… que pierdo el miedo, que nada me separa, que todo es posible, que de alguna u otra manera, siempre estarás, allí, en mi camino. No preguntes por qué. A lo mejor son sólo ilusiones mías, a lo mejor la energía que me transmite tu presencia me lo dice. A lo mejor… no es nada.

… que estamos conectados aún en las distancias. Que a lo mejor cuando te dije que no, en mi corazón quería decirte que sí. Perdí el precepto del qué dirán. Perdí el cuidado, aumenté mi fortaleza, y aunque me avergüence enormemente que lo sepas, al mismo tiempo muero por correr a decirte que te siento… Sigue leyendo

Madre

Domingo. Día de la madre. Miradas, noches, estrellas.

Las palabras brotan y se mezclan en mi mente y en mi corazón. Quisiera decir muchas cosas profundas, muchas cosas que alguna vez sentí. Pero como se trata del amor. Se complica explicarlo.

La noche de hoy me abraza y me llena de nostalgia. Salgo al jardín de casa y veo flor por flor, cada una de ellas tiene su historia. Cada una de ellas fue plantada, cuidada, amada y alimentada por el sol más grande de mi vida: Mi madre.

Mi madre, que salió a buscar mi mejor vestimenta, mi mejor alimento, mi mejor cuidado. Que estuvo ausente para luchar por mi vida. Que tuvo las agallas de salir a enfrentar leones y darme lo mejor, lo mejor… lo mejor.

Y hasta se olvidó de ella, de sus sueños, de sus metas, de su vida. Me dió amor cada segundo de mi existir. Me dió calor, cariño, enseñanzas, respeto y sueños que quisimos compartir. Pasamos mil veces por tragedias, por momentos díficiles que parecía que jamás íbamos a salir. Pero juntas fuimos luz y agua, juntas salimos adelante, juntas hicimos de nuestro camino el más provechoso, quizás no el más fácil, pero sí el más puro posible.

Mi madre. Una seda débil pero fuerte, demasiado pendiente del qué dirán, protectora de los suyos y sensible a las ofendas de los que quiere. Tiene la costumbre de hacerte sentir en casa, aunque no la conozcas, tiene la habilidad de hacerse querer, de ayudar aunque no lo merezcas, de darte su tiempo, aunque el de ella se agote, de cuidarte, abrazarte, entenderte y cobijarte, aunque esté destrozada, aunque no sepa ya… cómo.

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Gracias, queridos lectores…

Muchos de ustedes me envían mails continuamente, muchos de ustedes siguen mi historia por medio de este blog que TANTO amo, y muchos de ustedes, también, deben detestarlo. Pero en algún modo estaba preguntándome por que sentía la necesidad de escribirles, de mostrarles, de decirles tantas cosas. Y me contesté a mi misma que me gratificaba el hecho de que alguien se sintiera mejor ante mis mensajes cuando son positivos, y que compartiera el sentimiento o la experiencia, o a lo mejor, se sintiera identificado. Desde pequeña escribir fue mi gran pasión, es una descarga importante y me llena, qué más puedo decir… me llena, me llena más que un plato de ravioles de la vieja. Y lo recomiendo… por que de esa manera te vas abriendo y el camino se hace más claro cuando lo ves bien… no es necesario que lo hagas diariamente, o que abras un blog, al menos escribe para tí mismo, para tu interior, sentirás cómo de a poco te vas abriendo y comprendes cosas que a lo mejor con sólo pensarlas no las notas.

Siempre me pregunto qué percepción tendrán de lo que escribo, si estarán de acuerdo, si pensarán lo contrario, si les hará bien, si los perjudica (esperemos que no), o si simplemente, se entretienen y se despojan un rato de lo exterior, o de los percances cotidianos.

Me basta con que me lean, y como sé que son muchos, aunque pocos se animen a comentar, hoy quiero agradecerles por estar allí, por hacerme compañía, aunque no nos conozcamos, por seguir nota a nota, palabra por palabra, sentimiento por sentimiento, desde lo más profundo de mi ser hoy les digo GRACIAS!

¡Tantas cosas!

Creo que no me alcanzan los rincones de este blog, para decirte… ¡Tantas cosas!.

Pensar que yo me creía tan distinta a vos, pensar que yo negaba ser parte de tu historia… No sé qué preguntarías si me tuvieras enfrente. No sé si alguna vez importé para vos, Papá, lo suficiente… Pero es que, yo no sé… ¡Tantas cosas!

Nos parecemos más que en la mirada, en la sonrisa y en la forma de caminar o gesticular. Somos, en muchas virtudes y en muchos defectos, uno solo. heredé el miedo, pero también la fortaleza, de escapar de “Lo que está mal”. Heredé la capacidad de defenderme, aún cuando sé que no tengo razón. Heredé, quizás, un poco de tu corazón.

Creo que estarías orgulloso si te contara que aprendí a progresar en lo material y en lo mental… Si me vieras, hermosa (bah), sonriente, capaz de conmover a cualquiera con mi escribir y mi hablar, natural y profundo. Y hasta creo que estarías orgulloso de verme al bailar. Pero, no importan… ¡Tantas cosas!

Al final tan solo me limito a imaginarme, y me cuido de no amar de más, por las dudas, por si acaso, no puedo tener ese amor, por si alguien es capaz de negar quererme… Por si alguien es capaz…de abandonarme. Por si alguien es capaz de… ¡Tantas cosas!

Y Por favor, Papá, no tomes esto en reproche, la vida es una experiencia (de todas maneras), maravillosa, te agradezco que me la hayas dado, a pesar de la distancia, yo te amo (en algún modo), de todas formas… Quizás nunca lo sepas, quizás no lo sospeches, quizás en soledad me aprecies, quizás… ¡Tantas cosas!

Pero, qué importa, al fin y al cabo, alguna vez te encontraré, se sentirán nuestras almas, allá donde nadie sufre, nadie llora, nadie… ¡Tantas cosas!

Sueños del alma

Los sueños nacen desde lo profundo de nuestro ser. En nuestro interior, en el alma. Sin embargo, a veces lo exterior, el depender del reconocimiento de los demás, el miedo a perder, la lucha por demostrar, nos desvían de un camino y nos vuelven ambiciosos, vulnerables y atropellados.
Cuando vamos tras los deseos de nuestro interior, eso no sucede, por que somos conscientes que amamos lo que hacemos, y que deja de ser un sacrificio la tarea que vamos a realizar, pasa a ser un disfrute constante y una energía que vuelve cada día más fuerte y motivadora, dejamos de depender de los resultados y comenzamos a poner nuestra atención en el sentimiento y en la emoción que vive en las cosas simples y cotidianas de todos los días. Siempre y cuando el deseo no dañe a otros, al menos no adrede, siempre y cuando no necesitemos cambiar algo o alguien que por su naturaleza es como es, siempre que comprendamos que es un eterno aprendizaje y que lo veamos bajo la “Luz correcta”, la del corazon, no existe remotamente la posibilidad de que lo que deseamos no se cumpla.
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Saber amar

Enamorarse es una de las emociones más profundas que podemos sentir, el vuelo al que te lleva el sentimiento y las ansías que provocas, los sueños y las ilusiones son indescriptibles.

Amar, estar al lado de una persona, apreciarlo por ser simplemente como es, ganar la batalla de lo aparente, mirar más profundo, sentirse plenamente entregado, es un privilegio para pocos, y saber amar, es casi como saber vivir. Es muchas veces, un desafío que precisa crecimiento y apoyo mutuo. Un camino muchas veces arriesgado… pero no hay nada más grande que amar y ser amado, con el corazón, el alma, y el ser más profundo. Sigue leyendo

Compartir

Compartir nos lleva a la dicha de sabernos compañeros de los otros, compartir las alegrías las aumenta, compartir el dolor lo disminuye, compatir es esencial para movernos en este mundo, dar y recibir es fundamental para armonizarnos con la vida y con los otros. Los caminos que nos mueven siempre están acompañados por otras personas o cosas, aunque a veces nos sintamos solos, la realidad es que nunca lo estamos.

Todo está bien en su justa medida, por supuesto, hay un tiempo para todo, y el tiempo de compartir es uno de los más importantes, por que alimenta nuestro bienestar y el de los demás. El simple hecho de hablar ya produce en nosotros una descarga fácil y necesaria, una ayuda para acomodar nuestras ideas, y para que el otro pueda también comprendernos mejor. Gracias al cielo que existe la comunicación. Sigue leyendo

Los Buenos Y los Malos.

¿Cómo escupir las verdades si aún no se tienen claras?. ¿Cómo saber realmente cuando algo es blanco, gris o negro?, ¿Cómo encontrar el camino a casa cuando te sientes en un laberinto sin salida?.
A veces las encrucijadas te llevan a un estado mejor… o peor, pero valerse de coraje es importante, sobre todo si se trata de amar. Podemos perderlo todo, podemos dejar de soñar, podemos sentirnos vacíos, podemos sentir la soledad… pero jamás podemos dejar de amar. Sigue leyendo

Frente al mar

El mar me miraba asombrado, de mi pequeñez…
y me desnudé frente a el con mis ilusiones y los miedos que me frenaron toda la vida.
Y lo ví ahí, en paz, moviendo sus olas como si ná…
Me atreví a posar mis pies en la orilla y pregunté ¿por que?
y solo escuché el silencio dentro de mí,
el viento me devolvió a la realidad y me di cuenta que …
siempre aconsejé a todos que salgan, que luchen, que enfrenten, que todo es aprender.
Sin embargo ahí, frente al mar. Enmudecí y me sentí chiquitita y abandonada otra vez. Sigue leyendo

¿Límites o limitados?

No hay límites, hay limitados. No hay froteras, no existen, las inventamos los hombres por que de esa manera nos acomodamos en el estado de “No puedo”… así es mas facil, así no nos enfrentamos al miedo que nos impuso la mente. Así no arriesgamos, así no ganamos. Por más que llamemos fracaso al hecho de que las cosas no salen como queremos, en realidad se llama aprendizaje. A eso vinimos a la vida, a ganar conocimiento y méritos. Después de todo, es lo único que nos llevaremos cuando ya no estemos en esta vida. Sigue leyendo

Cambiando la dirección de nuestras vidas…

Muchas veces nos preguntamos por qué, justo hoy, pasó tal o cual cosa. Quizás no nos dimos cuenta y aquel cambio que llegó a nuestras vidas modificando las condiciones de la misma, sea necesario para mejorarla, para darle un nuevo sentido, para conducirnos al camino que más adelante veremos como algo tan simple y poco importante, al lado de los que nos pase en ese momento.

Los cambios frecuentemente nos arraigan un dolor, una alegría, o bien nos sorprenden y no nos gusta abandonar la antigua situación a la que estábamos acostumbrados, en la cual nos sentíamos tan cómodos. Sigue leyendo

Reiki

Hace unos meses, mi médico me recomendó que fuera a una masajista para aliviar mis constantes contracturas de espalda. Cuando asistí a mi masajista por primera vez, me habló del Reiki. Lo había escuchado nombrar pero no lo había probado aún, pedí que para la próxima cita me lo hiciera, quería ver qué sentía.

A la siguiente sesión, me relajé muchísimo, ví destellos de colores, y por un momento creí que estaba soñando. Desperté muy relajada, contenta y con una paz interior inexplicable, que meduró muchos días. Salí a la calle y sentí la brisa, el momento, mi respiración, la mirada de los otros, el júbilo en mi interior. Sigue leyendo

Todo es amor.

Hechos que nos suceden día a día, planeadas, arregladas, manejadas por nuestras propias decisiones…

Hacemos nuestro camino con cada paso que damos, o bien, con cada decisión que tomamos. Sin embargo, me gusta pensar, o más bien, me encanta CREER que existe un destino. Y llamo destino a lo que otra gente llama casualidad. Todo aquello que llega inesperadamente, y sin que lo percibamos siquiera… en el momento perfecto, justo en ese instante en el que estamos frente a algo que creíamos planeado a la perfección. Sigue leyendo

Cuando el pasado no queda atrás

Uno se da cuenta, de repente, que no todo es tan difícil, que si se quiere se puede, que merecemos mucho mas…
En la medida en que nos amamos mas y mas a nosotros mismos, vamos adquiriendo la capacidad de progresar ( en todos los sentidos) y darnos cuenta de las enormes posibilidades que se abren frente a nosotros.
La capacidad de perdonar y dejar en el pasado lo del pasado, es un reflejo de este amor por nosotros mismos, porque cuando perdonamos nos liberamos, abrimos la puerta a lo nuevo, a lo mejor, a lo positivo, a lo intenso del futuro, y dejamos de estancarnos en algo que no existe, o que quizás, nunca existió…
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Sobre la religión (Mis creencias)

No sé si creo realmente en la religión como una institución, con reglas, deberes y derechos, eso lo creó el hombre.

Pero sí creo en un poder creador, en la energía que de él deriva, el que muchos llaman Dios. Todos formamos parte de ella, todos somos, de alguna manera, “Dios”, y es maravilloso pensarlo así. La fe que tengo dentro mío es hermosa, es luz, es paz, es relax, es amor, es tranquilidad, es saber que estoy armonizada con la vida y con lo que sucede a mi alrededor. Sigue leyendo

Sobre el amor (Mis creencias)

El amor es el motor de nuestras vidas. Sin amor no podríamos encontrar felicidad. El amor comienza por uno mismo, y luego se desplaza a lo que nos rodea, personas, cosas, animales.

Es muy difícil de explicar. Pero es maravilloso sentirlo. Es simplemente, la razón por la que vivimos, nos demos cuenta o no.

El amor es para mí, mi bandera, mi mástil de fortaleza, mi pasaje a la libertad. Lo esencial, lo irreemplazable, lo que hace que las personas se unan y creen cosas y situaciones fantásticas juntos.

El amor es un milagro, es EL sentimiento, el más puro de todos, el más fuerte y a la vez, el más débil, si no se lo cuida adecuadamente. Sigue leyendo

Gracias, amigos

Ayer fue el día del amigo, sé que es una idiotez que lo diga, porque todos lo sabemos. Pero me gustaría hablarles hoy de la amistad.

Creo que la amistad conlleva la posibilidad de abrirte al otro, de aceptarlo y de mostrarte tal como eres. Dicho sea de paso, prefiero mostrarme tal como soy, pero sé que a algunas personas les cuesta, no por que sean malos, sino por ue consideran que hay partes de sí mismos que no serían aceptadas por otros, olvidando que lo más hermoso es que nos aceptemos a nosotros mismos. Sigue leyendo

La vida es bella

La vida no es dolor, la vida es la actitud que pones frente a ella, la actitud con la que te enfrentas a cada acontecimiento que se te presenta.

La vida es hermosa, es felicidad, es alegría, es luz, sólo que muchas personas (muchísimas, lamentablemente) no se dan cuenta. Buscan afuera de sí mismos, buscan dinero, aprobación de otros, amor de otros, el pasado siempre está allí y viven lamentándose de él. El pasado ya pasó, perdona y olvida, perdonate primero a vos mismo, y después a los demás. ¿De qué sirvel amentarte?, ¿De qué sirve preocuparte?, ¿De qué sirve carcomerte en la duda de lo que fue o de lo que pudo haber sido?.

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De silencios, palabras y felicidad.

Cada vez noto más cómo la gente calla lo que siente. Y honestamente, no lo entiendo. ¿Qué es lo peor que puede pasar?.

Ok, se puede dar el caso en el que decirle algo a alguien a quien queremos mucho puede llegar a ser una situación bastante incómoda, y para muchos aterradora. Pero si es verdad, si usamos las palabras de la mejor manera, y si dejamos en claro que la intención es ser honestos y JAMÁS dañar a lo otro, no debería de ser un problema.

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Destino

Si hay un destino, si es que lo hacemos nosotros con cada decision que tomamos, no? pero…Sin embargo, yo creo que hay eventos o personas que llegan a nuestra vida que no podemos manejar… llegan de repente, sorprenden, te dejan sin habla, y uno se pregunta por que?, otros dicen “OHHH mirá pero que casualidaaaaaaaad”

Definitivamente creo que estamos destinados, no sé cómo, ni porque, pero hay ciertas cosas, personas o vivencias que no las podemos evitar, ni siquiera manejar. Sigue leyendo

Pequeño el vacío, grande el amor…

Ayer, como tantos otros fines de semana, fui a la salsera donde voy… Bailar salsa es mi gran pasión, lo que más amo, lo que llena mi alma… aunque a algunos les pueda parecer… estúpido. Pero a mi me basta, me hace latir…

En fin, no voy a hablar de mis pasiones hoy, pero lo mencione por que justamente me encontraba ahí, bailando, disfrutando como siempre… y de repente me detuve a mirar a mi alrededor, hace tiempo vengo pensando en qué tipo de persona quiero a mi lado, y no sé si llega solo o hay que buscarlo, pero mientras tanto siempre me mantengo abierta a conocer gente…

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El amor de un niño “Discapacitado”

Yo trabajo en varias cosas, a saber: eventos infantiles, donde hago peinados a los nenes y nenas, el segundo, confeccionando bolsas, el tercero y menos habitual, modelar.

Una de las tantas veces que me ha tocado evento, me encontraba peinando nenes y nenas, como de costumbre, disfrazada de la bella durmiente…

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Ingenuidad

No hay dificultad que suficiente amor no venza,

No hay enfermedad que suficiente amor no cure,

No hay puerta que suficiente amor no abra,

No hay muro que suficiente amor no derribe,

No hay pecado que suficiente amor no derrima,

No importa lo profundamente asentado que esté el problema, ni lo desesperanzador que parezca.

No importa lo enredada que esté la maraña, ni lo enorme que sea el error.

La comprensión del amor lo disolverá todo.

Y si tú pudieras amar lo suficiente…

Serías la Persona más feliz del Mundo!

Louise L. Hay

Mucha gente se me acerca y me dice que soy ingenua, que no todo es color de rosas, que no todo son castillos de chocolate… Y buen, puede que tengan razon…
Pero eso no quita que yo siga queriendo hacer de mi vida y de mi mundo un lugar mejor…
No quita que siga creyendo que existen los milagros, que alguien puede ayudarte desinteresadamente, que en algún lugar del mundo mi verdad está protegida…
Soy una persona muy segura de sí misma, demasiado diría yo, y son pocas las veces que me afecta lo que otros piensan de mi, y si me afectan es por que yo creo que es algo que debería corregir, y que el otro tiene razón.
Siempre espero lo mejor de los demás, o mejor dicho, no espero lo peor de los demás, sí, me tropecé mil veces, me encontré con gente que no sabía cómo amar, o cómo ser sincera, y digo no sabía por que nadie es “malo” por que si, o “Mentiroso” por que sí, o el adjetivo descalificativo que se les ocurra… Yo lo entiendo como que es lo que aprendieron de chicos, en la circunstancia en la que han crecido, lo que los lleva a ser como son. Ejemplo: Si una persona es agresiva, negativa, triste o lo que sea, seguramente sus padres fueron agresivos, negativos, tristes tambien… Y no tienen culpa de nada, no culpemos a nadie, cada uno aprende y con esa educación se maneja. Pero nunca es tarde, siempre se puede cambiar, y cambiar nos lleva indudablemente a crecer, a madurar…
Por eso siempre intento ayudar, enseñar lo poco que sé, siempre con esperanza, siempre con el corazón…
  • Me enojo conmigo misma, me desilusiono, me levanto y vuelvo a empezar.
  • Pienso mal de la gante a veces, y me perdono si me equivoqué…
  • Tengo prejuicios, pero no por eso me alejo de la diferencia, sino que trato de entenderla
  • Mentí alguna vez, por miedo o por inseguridad,
  • Tengo mis momentos de angustia, pero se ver el sol que sale después…
  • Tengo mis dudas acerca de muchas cosas, pero trato de encontrar mi verdad…
  • Soy humana, cometo errores, me resbalo, me rebajo, me critico, y me vuelvo a despertar, al igual que vos, al igual que cualquiera,..
Y para tranquilidad de todos, sé cuidarme, sé protegerme, sé que todo puede pasar… pero déjenme tener esperanzas, déjenme creer, déjenme golpearme y levantarme, sin dudas lo necesito en mi camino para crecer… Y mi victoria ya esta ganada, por que la gano con amor,

y el amor es lo más grande.

Cuando alguien decide morir

Tuve vivencias (demasiado) cercanas de personas a quienes quise y quiero mucho (un hombre al que creí mi padre durante 17 años, un ex novio, una hermana..)

En fin, creo que existen dos tipos de suicida: Los que lo hacen y no avisan(pero si se despiden indirectamente), y los que te viven avisando pero nunca tienen el coraje de hacerlo, o bien, no es lo que quieren hacer, sino llamar la atención.

Los que consiguen hacerlo, son personas que por lo general tienen el control sobre todo, uno no se imagina que llegarían a hacerlo, pero dias antes te dicen algo como: ¿Qué harías si me muero?, o bien, “Si algun dia muero, no te olvides que te amé”, o cosas por el estilo. Pero, volviendo a que “tienen el control”, llega un punto en el que se encuentran en una situación a la que no le ven salida, o que tienen que cambiar algo propio, para que la situación mejore, se infunden de Fortaleza ( y si, hay que tener huevos para matarse, no jodamos) y prefieren quitarse la vida a cambiar y enfrentarlo.

Cuando esta persona muere, todo el mundo busca culpables, se preguntan qué es lo que hicieron mal, quién le falló mas, quién no estuvo en el momento que mas lo necesitó, etc etc etc… El dolor lleva a tenerle bronca a todo alquel que alguna vez discutió con el suicida. Y en realidad, el suicida en el momento que toma la decisión (muchas veces con bastante anticipación) no piensa en NADIE, quiere irse, no piensa en el dolor de los demás, por que sencillamente no cree que merezca las lágrimas de los demás, o no siente que le importe verdaderamente a alguien. Obviamente está totalmente equivocado, pero comprendamos que esta en un estado de depresión y negatividad extrema (aunque haga chistes y no se note), y que nadie de alrededor tiene la culpa. El suicida es una persona enferma, no sé como piensa, no estuve jamás en ese lugar.

Pero a lo que quiero llegar es: No busquemos culpables, no busquemos errores en los demás, es una decision enfermiza y propia del que lo decide, aunque nos mate de dolor.

Los que siempre avisan (me voy a matar y es por tu culpa, si me dejás me mato, si no haces tal cosa me voy al cajón, etc etc etc..) Mas que avisar, amenazan, y no lo llegan a hacer, o tienen típicos intentos que nunca los llevan más que unas semanas o dias en un hospital. No tienen el coraje de hacerlo por que justamente NO QUIEREN hacerlo, es un llamado de atención, un POR FAVOR QUEREME o algo por el estilo. Una faltá enorme de amor propio, y una necesidad extrema de aprobación de los demás.

Yo personalmente, convivo con una hermana que tiene este problema, durante años me sentí impotente por no poder sacarle una sonrisa, por no poder hacer que vea lo hermosa que es la vida, por no lograr que intente hacer de ella algo más, por no poder sacarla de su encierro en piloto automático, en fin, es una sensacion horrible, da bronca, da impotencia, te enojas, la odiás, y la volvés a amar.

Hasta que un día la entedí. Y le dije: Te perdono por no ser como YO quisiera que fueras, te prometo que no voy a hablarte más de lo hermosa que es la vida, de lo importante que es luchar por lo que querés, voy a dejar que seas vos, voy a dejar que los profesionales se encarguen de solucionar tu problema.

Por más amor, cariño, charla, libro, que le des, no lo va a entender, tiene una postura defensiva increíble, un NO quiero ser feliz, incomprensible, pero es una enfermedad. No podemos hacer más que acompañarlos, entenderlos (aunque nos lleve a la locura y a las discusiones infaltables) y decirles que pase lo que pase, los amamos, y que siempre la vida es mejor que la muerte.

He aqui un poemita que hice alguna vez.. cuando aún no comprendia..

… silencio cansador…
porque no soporto la impotencia de no poder hacer que rias, un dia cualquiera,
un segundo siquiera…
porque cada vez que te miro estas ahi, impasible, con tu tristeza, tu dejadez, tus ganas
de nada…
por que te encerras, porque no queres escuchar, por que solucionas todo pidiendo o quejando,
y no tratando de vvir, de ver lo bueno, de salir adelante…
no hay un dia que quieras reir,no hay un dia que quieras luchar, ni un dia que no amenaces con morir
Todo el mundo pidiendo que entienda, un doctor diciendo depresion suicida
y yo otra vez con mi impotencia por no poder hacer que seas feliz.. un minuto,
un segundo
un instante
nada…
y te miro ahi acostada con tu mirada en la nada, viendo todo negro y oscureciendo
la vida de los demas
y me enojo, te odio, te zamarreo,
te vuelvo a mirar, me da lastima, me siento triste y te vuelvo a querer
por que a pesar de todo sos mi hermana…
pero no puedo con la frustracion de no verte feliz
y me quiero ir
y me voy a ir
puedo entederlo, puedo sentirlo, pero no quiero verlo,
ya no…
me pueden decir desde afuera miles de palabras, con fuerza, con amor,
pero nadie vive y siente lo que siento yo..
silencio…. otra vez

Relaciones de Pareja

Como dice Bucay, en su libro “amarse con los ojos abiertos”, (NOTA: ya se el cuento del plagio, de que copia obras de otros y demás, pero al fin y al cabo, a mí me sirvió). Para que una relación funcione es necesario que se cumplan tres condiciones fundamentales:

-Atracción. Lo que hace que se unan, ese hilo invisible que hace que a uno se le haga agradable ver y estar con el otro.

-Respeto. En todos los sentidos, psicológico, físico, etc.

-Confianza. Sin ella las peleas son frecuentes y la relación se destiñe con el tiempo, inevitablemente.

Él dice que es como una mesa de tres patas, que si falta una de las tres, la mesa se cae.

Bueno, estoy de acuerdo pero le agregaría algunos condimentos, a saber:

-Principalmente AMOR: Una relación que ha traspasado el período de enamoramiento, que ha sorteado dificultades, y que ha aprendido a superar obstáculos DE A DOS.

-Comunicación: Una pareja que no dialoga, tarde o temprano se termina. ¿Por qué digo esto?, por que si no conocemos lo que el otro siente, si callamos lo que nos molesta, si no expresamos lo que sentimos, sea bueno o malo, la relación se estancay no puede avanzar. Y con Comunicación me refiero a hablarse el uno al otro con respeto, tratar de ser lo más sinceros posibles, y aprender a escuchar y hablar, cada uno a su tiempo. No solo es importante saber decir lo que nos pasa, sino también escuchar lo que el otro tiene para decirnos.

-Respetar los tiempos de cada uno, los momentos necesarios en soledad o con amigos… Dar cierta libertad al otro, no aprisionarlo, darle al otro la libertad de elegirnos todos los dias, la pareja es una eleccion propia, no una obligacion.

-Sexo: Sí, como muchos saben las relaciones sexuales son importantes en toda pareja, y no por ese “miedo” que nos infunde la sociedad, o “Cosmo” (sin ofender) con ese dicho que toooodo el mundo grita “¡Lo que no le des lo va a buscar en otro lado!”… Pooor favor!… NO!!! Sintamonos libres de expresar lo que nos gusta o lo que no, aprender a pedir, sin miedo, después de todo, estamos en el 2008, basta de mitos y tabúes. Ninguno de los dos deberia obligar aal otro a hacer algo que no desea… en todo caso, propongan ideas o fantasias que a ambos le gusten, y disfruten.

– Los amigos del novio/a: Nos gusten o no, son los amigos, si nos caen bien, bárbaro, pero no sirve el impedirle al otro que no vea a aquel/lla que nos cae mal.

– Evitar las críticas o señalar los errores: Una cosa es decirle amorosamente, me PARECE (opinión) que estás haciendo….. o bien -Me incomoda….

Lo que no nos gusta del otro muchas veces es lo que no nos gusta de nosotros mismos, aunque no nos demos cuenta… en el fondo no nos perdonamos esa actitud.

Siempre digo que la base es el amor, pero cualquier amor decae si no se lo cuida. La rutina, las peleas constantes, las dudas, la falta de comunicación, el no hacer o decir las cosas cuando las sentimos relamente (y no cuando el otro quiere), el no saber perdonar y perdonarnos, el imponer lo que nosotros mismos no estamos dispuestos a dar, llevan inevitablemente a la relación al fracaso.

Personalmente, yo no estoy de novia en este momento, pero aprendi de todas mis parejas, y siempre agradezco que hayan estado en mi vida, por que si no fuera por aquellos errores hoy no hubiera aprendido, si no fuera por todo lo que me enseñaron, hoy no sería gran parte de lo que soy. Y es muy grato recordarlos, despues de todo, los recuerdos son recuerdos… parte de uno,

nadie te quita lo bailado…

Más allá del silencio

Más allá del silencio. Cuando se apaga la luz. Cuando volvemos a estar solos, a conversar con nuestro interior. Cuando no entendemos por qué, cuando no sabemos dónde, cuando la vida nos mira y pareciera que nosotros fuéramos otros, lejos, nos vemos ahí, parados, actuando, armando y desarmando cadenas de emociones y sentimientos.
Más allá del silencio, donde nada llega a tus oídos, donde pareciera que nada puede perturbarte, aunque sin embargo, te acosa la conciencia de tal manera, que te preguntas: ¿Qué es lo que me estoy perdiendo?, ¿Qué es lo que no escucho, cuando llega la noche, cuando nadie me ve?… ¿Cuántas cosas no sé, cuántas cosas están allí, y no las puedo ver?. ¿Cuántas veces me has llamado, y no pude socorrerte, simplemente por que no me enteré, por que no oí tu voz?.
Más allá del silencio, descubrí un don, un don que pocos conocen y nadie sabe decir. El don de ver más allá de los ruidos, de la gente que habla sin parar, y sin embargo, no dice nada. El poder distinguir, cuando alguien te aprecia, y lo hace de veras, de cuando alguien te alaba, y esconde su furia, su envidia, sin saber realmente, que él, es tan único y magnífico como yo.
El don de ver desde lejos, las emociones de los demás, de reconocer genuinamente, quién es quién, a la hora de amar, a la hora de ser, a la hora de sentir. Estoy parada aquí, a sólo cuatro metros de distancia de tu presencia, no te oigo, pero te veo, no te conozco, pero sé mucho de vos, incluso lo que estas pronunciando, sintiendo y esperando de los otros.
Más allá del silencio, descubrí que a lo mejor, la razón de no oírte, es para que aprenda a reconocerte, sin juzgarte por tus palabras, sin admirarte por que podrías mentirme. Sin el eco de las palabras, más allá del silencio, no necesito nada, por que tu mirada, me lo dice todo. Tus manos, me informan demasiado, tu actitud, es sólo un refugio, en el que ocultas lo que no quieres que los demás vean de tí. Ser genuino, transparente, sincero, es un don también. Quizás si tuviera los oídos que los demás tienen… todos estos dones, no los hubiera conocido.
Eso no quita que quiera salir de esta “condición”, aprendí de la experiencia de no escuchar, aprendí a ver más allá. Ahora te escucho, y quiero más. Tengo derecho, por que existo, soy, espero, sueño, lucho y anhelo. Y lo voy a conseguir. Le guste o no… al mundo.

Los infieles

Una persona que es infiel no esta respetando a su pareja, las causas y las variantes, las consecuencias y los por qué, pueden ser muy variados, y muchos “justificables”. Pero sigue siendo una falta de respeto.
En las parejas más jóvenes sobre todo, suele pasar, que por no afrontar las problemáticas que hay en la relación, se utiliza la infidelidad como un método de “escapismo”, una falta de valor para terminar con algo que no funciona, un temor a lastimar al otro (cuando no ven que mentir suele causar mas dolor que el mismísimo desamor), o simplemente, a “quedarse solo”.
Tanto hombres como mujeres, muchas veces también, toman la infidelidad como una “inyección de autoestima”, una “seguridad por que otro me desea”, y la mil veces escuchada: “lo que no me da mi pareja lo busco afuera”. Si no estamos conformes con lo que nos da nuestra pareja, tengamos el valor de comunicarnos y decir lo que queremos o lo que nos molesta, en cualquiera de los casos.
Estamos en un momento social, en el que las personas no se comprometen demasiado, por que siempre “el siguiente puede ser mejor”, pocos son los que arriesgan, ponen sus fichas y reman hasta que las cosas puedan solucionarse.
En matrimonios en los que hay un interés económico de por medio, es muy frecuente que suceda. Aquellos que dicen “con los hijos es mas difícil”, para los hijos es peor ver a sus padres peleando que verlos separados, mientras no sientan que disminuye su amor hacia ellos a pesar de los problemas de pareja, no les afectará tanto, como si ven continuamente discusiones y, en algunos casos, violencia.
Si hay un común acuerdo entre ambos de mantener relaciones amorosas con otros, la situación cambia. Algunos pueden compartirla, otros no, pero al menos hay sinceridad.
Creo que la base de una buena relación es el respeto, la confianza y el amor, por supuesto. En una sociedad en la que los valores cambian continuamente, suele complicarse y hasta se torna un tanto difícil creer en el amor. Pero como siempre, ilusa, yo siempre espero.

El poder está en tu mente

Las personas manejamos, algunas sin darnos cuenta, fuentes de energía incalculables, pero no siempre las manejamos constructivamente. Hay personas que se quejan de todo lo que pasa a su alrededor, de todo lo que quieren cambiar de los demás o lo que los rodea.
Pero cuando nos estamos llevando mal con los otros, cuando lo que nos algo o alguien no nos gusta, no exijamos que los demás cambien, cambiemos nosotros, nuestra manera de actuar, nuestro pensamiento negativo.
Aunque no lo crean, esa energía se transmite hacia otros, nuestros pensamientos van construyendo paso a paso nuestra vida, todo lo que tenemos fue pensado primero, incluso nuestros fracasos, con el miedo a que nos pasen cosas malas, ya estamos atrayendo cosas malas.
Por lo tanto, el mejor consejo que les puedo dar es que intenten siempre pensar en positivo, esperar lo mejor, desear lo mejor, verán que la vida les devuelve de la misma manera. Los primeros tiempos habrán personas o hechos que cambiarán, e incluso se alejarán, pero todo será positivo para nosotros, aunque no lo notemos.
No seamos rígidos, permitámonos cambiar, es parte del crecimiento, es parte de superarnos día a día. Si no cambiáramos, no maduraríamos, no podríamos “escalar” lo que la vida nos ofrece. Reconciliémonos con nuestros errores, aprendamos a perdonarnos, aceptarnos y amarnos tal como somos. No traten de cambiar a los demás, aceptémoslos como son, con sus virtudes y sus defectos, elijamos lo que nos hace bien y descartemos lo que nos hace mal. Perdonemos a los demás por no ser como nosotros quisiéramos que fueran, veámoslos con amor.
El amor abre puertas, purifica, sana y renueva nuestra vida, pero el error que se comete es buscar siempre el amor de los demás, la aprobación de los demás, el respeto de los demás, la admiración de los demás…
¿Los demás?, no, primero aprobémonos, respetémonos, admirémonos nosotros mismos. Cuando nos encontremos de esa manera con nuestro interior, el amor de los demás llegará solo. Darnos cuenta de esto es un gran paso, el comienzo del propio disfrute, el comienzo de nuestro camino…
¿Qué es lo que te apasiona, lo que te hace feliz, lo que te llena?, hacelo.
¿No se puede? ¿Por qué no se puede? ¿Porque lo dicen los otros o por que te limitas a vos mismo?. No hagas lo que a cierta gente le gustaría que hagas, hace lo que VOS elijas hacer, en todos los aspectos de tu vida. No permitas que te manipulen, no permitas que tu vida sea dirigida por otra persona, al fin y al cabo, tu vida es tuya.
Todo es posible, todo es alcanzable, pero también todo, absolutamente todo, esta en tu mente, el poder está en tu mente.

Silencios

Las personas guardan en su interior grandes fuentes de sensaciones, emociones, dolores, alegrías, amores, odios, pasiones…
Palabras, palabras, palabras….
Palabras que nunca salen de sus bocas por miedo, por inseguridad, por creer que no hace falta, por pensar demasiado…
No decir lo que sentimos cuando más lo sentimos, callar cuando más es necesario decir… es el peor error que yo, personalmente, creo que alguien puede cometer.
Las lágrimas que uno derrama por no oír de aquella persona lo que tanto necesitamos escuchar, el tiempo pasa cuando nadie mira, el tiempo borra momentos en los que estamos viviendo dormidos…
¡Despierta! El mismo instante no volverás a vivirlo de vuelta, no tendrás otra oportunidad tan hermosa y única como ESE silencio en el que una sola palabra tuya bastará… para cambiarlo todo.
Me apena enormemente el silencio, me apenan las personas que no quieren escuchar lo más bello que la vida les da, me apenan aquellos que no quieren ver todo el amor que hay alrededor. Me apena y me espanta el silencio…
Avanza la tecnología, tenemos Internet, tenemos celulares, tenemos teléfonos, tenemos papeles, cartas, lapiceras, pero borramos todo y lo dejamos dentro de nosotros. Tenemos nuestras VALORISIMAS palabras… y no las usamos, no nos comunicamos realmente, no les decimos a aquellos que tanto queremos, cuánto los queremos. Creemos que no hace falta, que hacemos el ridículo, que las miradas lo dicen todo…
Pongámonos un solo segundo a pensar cuantas cosas hemos callado, cuantos silencios nos destruyen día a día, cuantos miedos nos limitan a la hora de demostrar nuestro amor.
Por favor, tan solo quiero darles un consejo: siempre digan lo que sientan, cuando lo sientan. Mañana puede ser muy tarde. Mañana puede ser diferente, mañana… será otro presente.

Fortaleza

Yo creo que las personas demostramos la fortaleza que llevamos dentro en los momentos menos pensados, algunas veces en situaciones extremas, impensadas, en la que debe actuarse rápidamente sí o sí. Otras, simplemente guardando silencio y calma cuando todo alrededor parece derrumbarse.
La fortaleza es algo que se construye enfrentando momentos, que a lo mejor no son los mas agradables, pero son de ellos, de los que más aprendemos. Si ellos no existieran, no podríamos crecer, ni madurar, y hasta sería imposible conocer el alivio, el perdón, la calma, la paz después de la tormenta. Como dicen, “no hay mal que por bien no venga”, totalmente de acuerdo, siempre que sucede algo malo, sucesivamente llega algo bueno, y mucho más grande.
Creo que la fortaleza más grande que podemos tener es el saber aprender de cada situación que vivimos, sea positiva o negativa, aprender de ella y quedarnos siempre con lo mejor, con lo bueno, con la enseñanza. Superarnos cada día y enfrentarnos a la vida con alegría y entusiasmo, por que ella tiene mucho para ofrecernos, si aprendemos a ver las puertas que se abren en el camino.
Hace poco leí una historia de una mujer española que me conmovió muchísimo, no recuerdo su nombre, pero sí su vivencia: A los doce años una bomba puesta por la ETA hizo explotar el auto en el que viajaban ella y su madre, perdió sus dos piernas y tres dedos de las manos, su madre perdió el brazo y pierna derechos. Sin embargo, eligió perdonar, eligió ser fuerte, salir adelante y enfrentar su destino. Uno de los militantes decidió pedirle perdón en un programa de televisión, a lo que ella contesto: “Ya los perdoné a todos, de corazón, pero lo importante no es vengar a los asesinos, sino hacer que uno de ellos lo piense dos veces, antes de volver a hacerlo”. Ella no se quedó con la resignación, no se quedó en la tristeza, decidió vivir como si hubiera nacido sin sus dos piernas, y logró ser feliz, logró perdonar y salir adelante.
Un ejemplo de vida, para mí, un símbolo supremo de fortaleza.
Saludos.

Belleza: ¿Privilegio o desafío?

Algunos creen las mujeres u hombres con ciertas condiciones físicas de belleza, atributos de los que pocos se quejan pero muchos critican, llevan a facilitar el camino profesional de la persona en cuestión.
Pero lo cierto es, desde mi punto de vista, que puede que sea más fácil abrir el camino, pero también es un desafío mantenerlo en alto. Sobre todo por que hay que demostrar que no son sólo una cara bonita, que hay más detrás y que hay que ganar el lugar y salvarse de prejuicio de que por ser lindos son huecos, o que entraron al lugar en el que están tan sólo exponiendo su físico.

Puede verse claramente en muchas modelos, que no perduran en el ambiente, por que no saben asumir la responsabilidad del trabajo, se cree, equivocadamente, que es un trabajo fácil y que no hacen nada. Pero se trata de administrar tiempos, mantener el físico, algunas de ellas varios días en el gimnasio, alimentación balanceada, horas de peluquería, maquillaje, y muchas veces sin dormir lo suficiente. Y no sólo eso, también hay que saber administrar y tener cuidado con los muchos chantas que se les cruzan queriéndoles robar dinero o quedarse con gran parte de la ganancia, que no les corresponde.
No sólo en el caso de las modelos, si no en cualquier profesión, para mantenerse hay que usar la inteligencia, el estudio, la responsabilidad, el saber delegar, organizar y mantener el puesto. Y en esto la belleza no puede ayudar.

Por otro lado, usar la belleza también impone cierta responsabilidad sobre ella, y hasta en algunos casos, un “poder” difícil de manejar, la ambición puede ser muy grande, pero también, un verdadero peligro si no se tiene cuidado.

Las modelos hoy en día, corren peligro continuamente, más si se consigue cierta fama, un ambiente rodeado de alcohol, drogas, descuidos y personas no muy sanas alrededor. Hay que tener una postura recta y cuidadosa, una personalidad fuerte y habilidad para manejarse adecuadamente en un medio como el actual.

Por lo tanto, la belleza es ciertamente una oportunidad pero también un riesgo. El rumbo que elijamos puede ser mas corto o mas largo, pero en todos los casos, la dificultad se presenta siempre, y el crecimiento que implica recorrerlo, es la mejor ganancia de todo emprendimiento.

Las personas de tu vida

Las personas vuelven y se van de nuestra vida, una y otra vez… las personas nos honran, nos son leales, y también se equivocan y nos fallan, quizás sin querer.
Las personas que nos rodean son parte de nosotros, lo queramos o no. Nos influyen y nos hacen ser las personas que somos, todo lo que sabemos, lo aprendimos de alguien, o bien, alguien nos llevó a vivir una situación de la que fuimos parte y aprendimos en el proceso.
Las personas que nos acompañan son fundamentales en nuestra vida, por lo tanto, es también fundamental que sepamos elegirlas, sobre todo a aquellas por las que sentimos un afecto especial, o una emoción que, a lo mejor, no sabemos cómo explicar, simplemente se siente.
Elegirlas implica distinguir a las que nos hacen bien de las que nos llevan a un camino que no nos agrada, las que no tienen nada que ver con lo que somos, las que nos generan ira, incomodidad o simplemente repulsión.
Las personas que te imponen te quitan libertad, las que no piden nada a cambio te dan la posibilidad de volver a elegirlas, y las elegimos justamente por que sabemos que no nos presionan, y que somos libres de quererlas tal como son.
Cada relación es un mundo, una historia, y no puede ser nunca igual a otra, puede compararse, puede parecerse, pero nunca será la misma, por que cada persona es única, y como tal, se merece una atención y un sentimiento (si lo hay) también único.
Muchos de nosotros nos preocupamos por ponerles títulos, rótulos, nombres, o lo que sea, nos preocupamos por ver quién da más, quién recibe más, quién nos beneficia o nos perjudica. Si solamente nos fijáramos en su alma, en disfrutar simplemente por lo que es, en lograr ver lo puro, lo simple, lo que lo diferencia del resto, seguramente adquiriría un valor mucho más importante, dejaríamos que cada uno sea como es, dejaríamos que todo siga su cauce y nazca lo que tenga que nacer…
Solemos sentir rencor o tristeza cuando un amigo al que queremos mucho no nos llama o se olvida, por ejemplo, de nuestro cumpleaños, y está justamente ahí el error, el esperar del otro, el exigir. Si logramos dejar de esperar del otro, logramos también sorprendernos por los gestos que naturalmente salen de aquella persona. Dejar de pretender es una virtud importante para toda relación, todo lo que llega sin esperarse llena, emociona y fortalece las relaciones.
Por eso siempre pido que no caminen detrás o delante de mí, pido que, si gustan, pueden acompañarme en el camino, a mi lado, sin compromiso, sin juzgar, sin obligar, sin pretender nada. Por que cuando dejo de esperar, llega. Y no hay nada más grande.