Morir, morir
¿Será una delicia pacífica,
como el día en que nací?
¿O una batalla al dolor
hasta el fin?
¿Cómo se hace cuando las ganas de
morir, morir,
son más fuertes que las de 
Vivir, Vivir?
El suicida no avisa,
yo no quiero ser suicida
ya estuve del otro lado
y no quiero ver llorar
a nadie por mis errores.
Siempre he contemplado
todas las opciones que tengo
frente a mi.
Es una lucha inquebrantable
conmigo misma, mi conciencia, mi inconsciencia,
una sensación tan triste de que
pocas cosas aún tienen sentido.
¿Dónde está la luz donde me refugiaba?
Mi cama ha estado tanto tiempo
cobijándome, sosteniéndome, soportándome,
Mi madre es una heroína y una víctima,
de esta historia que no tiene fin.
Una vida de novela merece un final feliz
¿No es irónico?
¿Puedes comprender mi dolor?
¿Puedo odiarme más
de lo que alguna vez amé?
¿Puede un cuerpo tan joven
sentirse tan viejo, gastado, corrompido?
¿Puede un alma cansada
resurgir de entre las tinieblas,
volver a amar?
¿Puedo apagar mi odio?
¿Puedes tú?

 

María Eugenia Domé

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