Transformaciones

Toda mi vida estuve en búsqueda de la felicidad. La encontraba por momentos, simples, pequeños, a veces largos… tan largos que me aburrían. También buscaba siempre la verdad sobre todo, hasta que descubrí que la verdad siempre tiene dos caras, y que es válida la que creas que es mejor para vos. También estaba inmersa en la eterna búsqueda de amor, una pareja tras otra, una relación tras otra, y si, amé, es cierto, con todo mi corazón, y también sufría… ya saben, como en esas canciones de despecho, angustia, dolor y profunda melancolía.

Pero un día cualquiera, desperté. Dejé de buscar la felicidad por que la encontré dentro mío, estaba allí, sentadita, esperándome. No es que se hubiese escondido, como dicen los poetas, no es que me hubiese pasado algo maravilloso exteriormente que me hizo feliz, simplemente cerré mis ojos, callé mi mente, y en ese instante, no sé de cuánto tiempo, la encontré. Y nunca más se desprendió de mí.

Dejé de buscar el amor de cuentos de hadas, de películas cursis, aunque conmovedoras, que siempre mostraban un final feliz… pero no contaban lo que sucedía después. Dejé de buscar el amor eterno porque el único amor eterno es el propio, y no hablo de ego, hablo de … realmente amarse, aceptarse, valorarse, respetarse… ser egoísta, si, ser egoísta significa pensar en uno antes que en los demás. No quita que vaya por ahí arreglando corazones rotos, autoestimas deterioradas, almas desabridas, porque ya saben, amo hacer brillar a la gente. Pero sí, soy egoísta por que necesito estar centrada en mí misma para poder brindarle toda esa luz a la demás gente.

Dejé de buscar el amor en otros porque estaba también, oh, sorpresa, dentro de mí. Y sigo enamorándome pero no hago promesas, no juro amor eterno, porque nadie sabe qué puede suceder después. Puedo decir: Ahora siento que te amaría toda la vida. Pero no puedo prometerlo , porque vivimos transformándonos, en continuo cambio, en continuo crecimiento, quizás te ame siempre, quizás no de la misma  manera eternamente, quizás un día, así como nació, ese sentimiento cambia de lugar o de persona. Pero el amor nunca muere, es como el universo, podemos ver el comienzo pero no el final.

Dejé de buscar una religión que me completara, y decidí quedarme con el mejor aprendizaje de cada una de ellas, las abracé, las respeté, pero no me comprometí con ellas, por el simple ello de que , como dije antes, todo cambia. No creo en Dios, creo en mí, en vos, en todas las personas, o mejor dicho: En el Dios que llevan en su interior todas las personas. Darle el poder sobrenatural a un “Dios” que nos salvará de la muerte y librará nuestros ” pecados” me parece una estupidez atómica. Nadie tiene derecho a juzgarte, ni a castigarte, ni a decirte qué es correcto o no es correcto hacer. Sos dueño de tus pensamientos, tus desiciones, y oh, si, tus sentimientos.

Además, las instituciones ya no me caen bien, la guerra no me cae bien, la gente abusadora de poder no me caen bien… pero así y todo, también a ellos los amo. Porque todas las personas, aunque tengan un alto grado de maldad, también tienen un alto grado de bondad, es equilibrio, y es necesario. No son malos… están dormidos.

La mayoría de las personas estaban expectantes de que el 11/11/11 el mundo acabara… por favor!, qué pensamiento más ignorante, esto nunca acabará. Ese día yo simplemente estaba festejando otra oportunidad en este planeta de disfrutarlo, sentirlo, vibrarlo y compartirlo.  

Me desprendí de todo aquello que no me servía, incluso aún trabajo en eso, el pasado no me pertenece, y el futuro tampoco. Vivo HOY; y con toda la luz que tengo, con todo el amor que tengo, con toda la dicha y el agradecimiento de poder decir que no necesito nada. Por que ya tengo todo en mí. 

Alguien me dijo una vez que no es posible que yo ame a todas las personas del planeta. Sin embargo lo hago, y me resulta tan natural y simple, no hago ningún esfuerzo para hacerlo, simplemente abro mi corazón y lo siento. Lo uno. Lo transformo en energía.

Hubo un tiempo también, en el que quería ser normal, porque mi ser era distinto al de todos, pero claro, no me amaba. Hoy puedo decir con orgullo y con la frente más alta que nunca que soy así, y que no me importa ser diferente, por que la única diferencia que puede haber entre unos humanos y los otros es que… unos viven dormidos, normales, y otros vivimos despiertos, locos.

Callate. Escucha el silencio. Centrate. No pienses. Respira. Eso… eso es VIDA.

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10 pensamientos en “Transformaciones

  1. Es cierto, es tan facil ser feliz, pero a veces nos complicamos demasiado la vida!!!! Me encanto

  2. juro por mis hijos que es exactamente todo lo que pienso…. como una epifania progresiva todas estas ideas fluyeron en mi… esto del destino sin casualidad…. qué bueno encontrarte!

  3. Qué bueno encontrarte, también, adoro tu espíritu, sos muy fuerte, es muy fácil percibirte, un beso grande!

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