No quería ser princesa.

No me trates como una princesa
si después te marcharás como la demás gente.
No me ilusiones con promesas que ya no creo
en las palabras obsecuentes,
nada queda de inocencia en mi mente,
ya he escuchado demasiados versos de amor
de hecho, me he vuelto una pequeña poeta y tengo alas y puedo volar,
porque encontré en mi interior una compañera que me ha vuelto a recordar
que no importan los fracasos, son un paso más a la verdad.
Ya no quiero dormir, abrazando a la almohada
ya no quiero sentir el vacío
en las cosas que me comenta la gente
ya no me importa lo que digan porque
yo misma me encontré en el fondo del abismo
y en lo oscuro he encendido una vela poderosa
que no se ve pero se siente dentro de las válvulas
que llevan emociones a mi corazón-
Ay!, disculpa, disculpa, me volé otra vez,
te decía que, no me trates como a una princesa,
no sólo porque no lo soy,
sino que sólo creo en palabras honestas,
como las que me dices tú con miedo y pidiendo perdón
por no saber quedarte
no importa, sin condición, me quedaré a amarte…

¿Por qué amo a mi padre?

Hace ya 12  largos, muy largos años, mi madre me confesó, casi por error, casi por consecuencia, quién era mi verdadero padre, o bien, como dicen otros, padre “Biológico”. Yo tenía 17 años, una inocencia que perdí de golpe, y una tristeza inmensa después de recibir, de un cachetazo, tal noticia. No me asombraba, oía rumores, toda “la familia” Si se puede llamar familia, a una tanda de descendientes alemanes, rígidos, que no hablan de temas tabú, donde se ocultan las enfermedades y los problemas, y se los tapa como quien tapa un error ortográfico con Liquid Paper. pero yo no fuí un error. Fuí una hija buscada, con bastante intensidad, según mi madre, y luego la ratificación de mi padre. El problema más grave no era, que mi padre biológico fuera otro, el problema más grave era que mi padre fuera mi tío. Que él fuera hermano del padre de mis hermanas, y que estuviera casado con la hermana de mi mamá. Ese fue el “error”, esa fue la condena, y digo “error”, entre comillas, porque no me considero una cosa que no debía nacer, estoy, es más, orgullosa de quién soy, y amo profundamente a mi madre, y amo profundamente a mi padre. Sé que cometieron errores, sé que la gente los crucificó, sé que se equivocaron, muchas veces, en lo mismo, sé que son humanos, sé que la vida los castigó a ambos de una manera injusta, y quizás por eso, tomaron rumbos que no eran los más adecuados. Pero sí se algo que es cierto, y que lo veo en sus ojos: Lo suyo fue amor.

Recién hoy, 12 años después de conocer la verdad, puedo hablar libremente del tema, no porque me duela, no porque me asuste, no porque me avergüence, no… simplemente me mantenían en secreto para no lastimar a la gente, entonces me oculté, como en una película, fingí ser lo que no era, y sellé mis labios. Pero como todo, la verdad siempre sale a la luz, a veces, en los momentos menos pensados, y la verdad, el que se sepa me quitó una mochila de toneladas de la espalda. Y me siento más libre, más liviana, pero no más feliz. Se me acusa de haber nacido, se me prohíbe ver a mi padre, se me niega mi identidad, aunque todos la conozcan. Y duele. Duele pagar un precio , una condena , por un error que no cometí, por una falta que no hice, por una mentira que nunca dije. Siempre supe comprender y ponerme en el lugar de los otros, siempre supe lo difícil que era esto para los que componen la “gran familia”, pero creo que nadie se puso en mi lugar, nadie comprendió mi dolor, mi desorientación, mi necesidad de amor, mi derecho a tener un padre, mi derecho a abrazarlo, a decirle que lo amo, a llenarle la espalda de palmadas, a besarle los cachetes con mucho ruido.

¿Por qué amo a mi padre?
Porque es parte de mí, porque hubo un tiempo en el que el brillaba y era pura alegría, porque no me importa la cantidad de errores que haya cometido, no me importan sus equivocaciones, porque estoy enamorada de él, y nada de lo que haga va a cambiar eso. Me gustaría poder, algún día, tenerlo conmigo, minutos, horas, el resto de la vida, me gustaría que tengamos, un silencio tan nuestro, que diga todo, lo que no se puede decir.

Antes de saber la verdad, lloré muchos años a un padre, también ausente, pero de otro modo, llevado por el alcohol, a su suicidio, y con o sin errores, la realidad es que lo conocí muy poco, pocas memorias tengo de él, porque tenía 5 años cuando decidió irse.  Sin embargo lo lloraba, sin consuelo, porque mi corazón necesitaba a un papi, al cual amar.

Hoy amo a un papi, y cuando pienso en él soy de nuevo una niña de rizos dorados, que sólo quiere jugar y ser mimada, soy de nuevo la niña de rizos dorados, la que todos aman, pero nadie cuida.

Mi Dulce Valentino

Mi chiquitito, nunca me voy a cansar de decirte cuánto te amo! Te esperé y te imaginé durante mucho tiempo pero vivir cada día con vos es lo más mágico que pude vivir, estaba llena de tristeza y angustia y llegaste en el momento menos esperado, pero no podía ser más perfecto para unir tu vida con la mía, una sonrisa tuya y todo mi pasado horrible se desvaneció, todo el vacío que sentía se llenó de color con tu nombre y tu amor. Pueden pasar las peores cosas o puedo encontrarme con el peor humor, pero vos me devolves la alegría y las ganas de ser fuerte y luchar cada día, esta noche nos quedamos sin luz y vos brillabas y reías a carcajadas, sos tan indefenso, y sin embargo tan valiente, nada te asusta, siempre sos feliz!!.
Hacía mucho tiempo que había dejado de creer en el amor, pero vos me demostraste lo que es amar más allá de todo, incluso de mí misma, vos me enseñaste a dar más de lo infinito, a sentir el alma salirse de mi cuerpo cada vez que te miro dormir, a besarte con ruido y llenarme de emoción, a llorar de felicidad porque estás acá conmigo, como siempre te digo y no me canso de repetirte, no creía en cupido pero sos mi dulce Valentino . Quizás nunca entiendas mi modo de amarte, pero me alcanza con que sepas que sos todo mi mundo, mi sangre y mi respirar, nadie jamás podrá reemplazarte, todo lo que necesito es verte sonreír…!

 

Balance 2012

Es inevitable, al menos para mí, hacer un balance cada vez que llego a fin de año. Este 2012 fue bastante bipolar para mi, emocionalmente hablando. Por un lado, pasé un embarazo hermoso esperando a mi Valentino, y su llegada iluminó mi alma y mi corazón. Sin embargo, perdí amigos, fui juzgada, criticada, me aislé para proteger mi bebé mientras se gestaba, tuve muchos problemas con el papá de mi hijo,  tuve un zumbido terrible que no me permitía escuchar una mierda, y recién hace una semana que se está yendo. Dejé la terapia, porque no quería que la medicación afectara el desarrollo de mi bebé, y lo tuve con mucha culpa, con mucho miedo, pero así y todo me lo había propuesto y no iba a permitir que nada ni nadie se interpusiera en ese sueño, quizás egoísta, pero sin ninguna intención de lastimar a nadie, aunque fuera inevitable.

Vivo aterrada, constantemente, sin embargo, sigo adelante, no sé cómo, pero sigo parada, en algún modo.

Yo solía ser una persona que estaba siempre pendiente de la gente, de ayudarlos, apoyarlos, contenerlos, y este año no pude hacerlo porque… ni siquiera podía conmigo!! Supongo que muchas de las personas que se alejaron lo hicieron porque ya no podían contar conmigo como antes. Y estaban en su derecho, claro.

En fin, me sentí y me siento muy sola a veces, pero es mi propia tumba, porque yo misma alejé a quienes más amaba, y me inflé con angustias innecesarias, pero que no supe manejar, aún estoy aprendiendo.

Espero, poder superar esta situación, y este sentimiento, primero por mi hijo, que merece lo mejor de lo mejor que tenga para darle, y segundo por mí, porque si no estoy bien nada a mi alrededor lo estará. Sé que soy buena haciendo chistes y fingiendo que nada me importa, que todo está bien, sé cagarme de risa, incluso burlarme de mí misma, pero es hora de que enfrente mis demonios, y me haga cargo de mi vida y de lo que quiero de ella.

Así que quiero proponerme mejorar lo que falla, renovar mi espíritu que era tan puro, alegre y amoroso, ordenar esos capítulos que están desarmónicos, pero sobre todo, perdonarme por mis errores, aceptar en qué falle, y no volver a caer en lo mismo, las mismas acciones conducen a idénticos resultados, así que si quiero transformar el camino, debo empezar por mí.

Pido disculpas a todos aquellos que sientan que les falle, o que estuve ausente, o que simplemente, no estaban de acuerdo con cómo manejaba mis obstáculos, pero hice lo mejor que pude con las herramientas que tuve en esos momentos, y como dije anteriormente, jamás tuve ni tengo intención de herir a nadie, no soy ese tipo de persona, si me conocen lo saben.

Espero que todos ustedes, quienes quieran que sean, encuentren paz y prosperidad en todos los aspectos, que el amor los ilumine y que puedan mejorar sus vidas, tal como lo estoy intentando yo.

Un beso grande a todos y muy feliz 2013.

Valentino, mi hijo.

Mi hijo llegó al mundo el 12 de octubre de este año. Después de 20 horas de intenso trabajo de parto, de un dolor que jamás había pensado que pudiera mi cuerpo soportar, pero evidentemente lo que tantas veces escuché de muchas madres lo viví en carne propia: Cuando tu hijo sale de tu cuerpo y lo tomas entre tus brazos todo dolor desaparece, se te olvida, nada más existe que ese mágico momento donde se miran por primera vez, donde toma tu mano con fuerza, uniendote a él para siempre.

Mi hijo me enseña algo nuevo cada día, una responsabilidad enorme recae en mí para con el, pero nada es sacrificio porque el amor que le tengo hace que todo sea un eterno disfrute, incluso las pocas horas de sueño, el cansancio, lo demandante que puede ser… nada importa porque estas completamente inmersa en un mundo aparte donde sólo vos y tu hijo conviven.

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Hay Magia en tu sonrisa, hay milagros en tu mirar, hay un mundo de amor que me nace, que digo, no puedo más de amor! Me regalas tantas cosas sin querer, con tu palpitar, palpita mi corazón. Yo creía que ya conocía el límite de amar, pero vos me enseñaste que no hay fronteras entre tu alma y la mía.

Amo verte dormir, tus sueños perseguir, amo tu sonrisa, que me hace volar, amo tu pequeñez, tu inocencia y tu felicidad, cuando algo nuevo descubrís…

Amar infinitamente no lo conocí, hasta que llegaste a mi. No creía en cupido pero sos mi Valentino. Te amo con todo mi ser,
Mamá.
SANYO DIGITAL CAMERA

Tan Lejos.

Sé que crees que mi silencio significa
que no tengo nada que decirte,

Pero es que tengo tantas cosas en mi mente
aguardando a estallar entre la gente
no te miro a los ojos, puedo ser indiferente

Cuesta creer que hasta ayer
lloraba en tu hombro y reía con tu risa
y hoy la vida nos marca la distancia
de recuerdos que fueron y que por eso son tristes
porque son del pasado,

Y el pasado no regresa.
No se puede cambiar lo hecho
No se pueden evitar los sentimientos,

Hoy estamos tan lejos!
tan lejos de lo que solíamos ser
aquellos inocentes inseparables
confidentes deplorables
de nuestros más grandes errores …

Y te quise y me quisiste
de un modo incalculable, 
hasta el infinito llegaban
nuestros corazones cuando se unían
No había proyecto que nos separe
todo lo hacíamos de a dos

Yo pensaba y vos hablabas
como si de repente, tuvieras 
la capacidad de leer mis sentimientos.

Pero no te extraño, nos extraño, 
que no es lo mismo, es diferente
Nos extraño porque nunca fuimos dos
Nos extraño porque es tan imposible de creer

Que hoy estés y no estés,
que tu presencia aquí…

Se sienta tan lejos…

Leonardo

En la mitad de sexto grado, le pedí llorando a mi mamá que me cambiara de colegio. No era la primera vez que lo pedía. No tenía amigos, no me querían, se reían de mí, me sentía sola, discriminada, y hasta los profesores destilaban desprecio y maltrato, quería salir de ahí. Era un colegio de curas, súper exigente, frío, grande, demasiado grande  para mí. Por fin mi mamá me escuchó y me cambió a otro colegio, privado también pero mucho más sencillo, con gente más humilde, con más corazón, y con un aire que al entrar, uno creía que todos tenían corazón, que todos eran buenos, y que era bueno ser así, era bueno encontrarse con personas como uno mismo.

Cuando entré al curso, entré tímidamente pero FELIZ, estaba muy feliz, creo que fue uno de los primeros días felices de mi vida, llegaron tarde, pero llegaron. Una sonriente y amable maestra me esperaba para presentarme al curso, a mis nuevos compañeros. Era un grupo bastante unido, parecía, con muy pocos varones, y muchas mujeres, y rápidamente me senté. Se me acercaron muchas chicas y chicos a hablarme, y yo estaba totalmente sorprendida, me trataban como alguien “normal” , ya no era la chica que no escuchaba, ni la que no tenía papá, ni la que su hermana golpeaba, era una más, empezaba de nuevo, y yo amé esa sensación.

Muy pronto hice amigas, pasaba de un grupo en otro, y me llevaba muy bien con todos, no le hablaba a los varones casi, porque tenía una timidez que no dejaba a ninguno acercarse a mí. Pero era feliz, por primera vez en mi vida me sentía integrada, aceptada, querida, y eso, señores, para alguien como yo, no tenía precio.

Con los años me acostumbré a esa comodidad y deje de tener miedo, de auto-discriminarme, me solté, y respiré tranquila.

Leo era el chico más lindo de aula, me había gustado desde el primer día que lo conocí, el lo sabía, y se reía de eso, pero eramos chicos, ninguno se acercaba. Todas lo querían, era el Benjamín de la escuela. Me acuerdo que en séptimo para su cumple, que era un 26 de noviembre, estuve todo el día tomando sol, para que él me viera linda, y quizás, me robara el primer beso. Pero al llegar la noche, estaba totalmente insolada, volando de fiebre, roja como un tomate… se me fue la mano con el sol!, jajaja. Me sentía pésimo, no podía ni caminar, pero insistí, les dije a todos en casa que estaba bien, y que quería ir, como sea, al cumple de Leo y Silvi, su hermana melliza. A los 15 minutos de llegar al cumple me desmayé, y su mamá, muy amorosa, me recostó en la cama de una de sus hijas, y trató de bajarme la fiebre, mientras llamaban a casa para que me vayan a buscar. Yo lloraba, no de dolor, sino de frustración, porque me habia preparado para ese día, y no podía disfrutarlo. Cuando estaba acostada en esa cama, se acercó Leo, me miró sonriente, me acarició la mejilla, y me dijo “Vas a estar bien”. Ese fue el segundo feliz día de mi vida, con ese gestito mi corazón había explotado de amor, en mi inocencia y pureza, era lo más maravilloso que me podía haber pasado.

Recién en noveno, cuando teníamos 15, se animó y me dijo que yo le gustaba, pero lo rechacé, porque era chica, porque era tonta, por orgullosa, por haberle estado detrás tantos años y que él esperara a último momento, cuando yo dejé de mirarlo con esos ojitos brillantes, él vino a mi. Y yo ya había dado vuelta la hoja.

No lo volví a ver hasta dos años más tarde, de casualidad, cuando fuí a su casa, él se había cambiado de colegio en noveno, pero su hermana seguía cursando conmigo, y nos habíamos hecho muy amigas ese  último año de secundaria. Poco a poco nos vimos más frecuentemente, nos volvimos confidentes, vinieron algunos besos, mimos, y de repente ya venía a mi casa y yo iba a la suya. Me sentía muy cómoda con él, era una persona que sabía demostrar afecto, yo lo admiraba un montón, porque era súper inteligente, y siempre tenía la palabra justa para todo, la facilidad de hacerte sonreír, era muy sensible, y podía comprender a cualquier persona, en la situación en la que se encuentre. A pesar de que estábamos juntos, yo no me olvidaba de un ex, que había sido mi primer novio, y él no se olvidaba de su gran amor, una chica que iba con el a su instituto. Pero supongo que a pesar de eso , juntos nos apoyábamos, nos dabamos fuerza, y nos ayudábamos a olvidar.

Dos meses más tarde, una noche que vino a mi casa, decidí decirle que fueramos amigos, porque me parecía que nos engañábamos, no lo tomó muy bien, me dijo que se había ilusionado, pero que a pesar de eso, si este era el final, él necesitaba mi promesa.

– ¿Promesa? – pregunté-

– Sí, por favor, traé una aguja- Me dijo.

Yo no entendía mucho lo que me pedía, pero igual le hice caso, y traje esa aguja.

Él tomó mi dedo índice, el suyo, pinchó a ambos, y después unió los dedos, mezclando la sangre. 

-¿Y esto?, le dije.

– Esto quiere decir que aunque nunca más nos veamos ni volvamos a hablar, siempre vamos a estar juntos, porque somos uno,  porque compartimos la sangre, y eso nunca sale del cuerpo, un día mi sangre va a bombear tu corazón, y así, sabrás cuánto te quiero.

– Yo quedé helada, estupefacta, e impresionada, nunca nadie me había propuesto un ritual tan profundo, ni nadie tampoco me había hecho sentir tan querida. Ya me estaba arrepintiendo de mi decisión, pero a la vez, estaba tomada.

Después de ese “Ritual” Me preguntó: ¿Qué harías vos si yo me muero?
– Obviamente lo miré con los ojos como platos, le dije que por favor no hablara así, que teníamos 17 años, que eramos chicos, que por supuesto me pondría muy triste si el no estuviera más, pero que, por favor, no hablara así.

En ese momento no me dí cuenta de lo que pasaba por su mente, no me dí cuenta de lo mucho que el estaba sufriendo. No pude ver más allá de eso.

Tres semanas después, un día antes de Navidad, En la madrugada del 23, Leo tomó un arma, subió a su cuarto, puso “Ando ganas” De Los piojos en un CD, se fumó un último cigarrillo, y se disparó en la cabeza. Su vida había terminado. Con interrogantes, con dudas, con un millón de porqués. 

Otra persona que amaba, elegía morir.

Tus Ojos Café

Tendré que tener especial cuidado
cuando escuche tu voz
acercarse a la mía.

Tendré que tener
autocontrol, para no decirte
lo que quieras oír.

Nos quisimos un poco
en un pasado atrás
Y hoy,
volvimos a soñar
como cuando éramos niños
y todo lo que queríamos
era aprender a amar

A amar…

No quiero que sepas
que todo el tiempo
estás aquí
sentado en mi mente.
No quiero que sepas
que estoy deseando
que todo ese respeto
toda tu honestidad
toda tu lealtad,
Tus mejores virtudes
Me terminen encantando.

¿Llegamos tarde?
¿Será que sí?, ¿Que es demasiado?
Yo voy a evitar
tenerte cerca
Para no tentarnos
porque si te admiro es
por tu fidelidad.

No sé si ella sabrá
la inmensidad
de hombre que
tiene a su lado.

No sé si ella sabrá
que cuando sueñas
a veces, me aparezco allí.
A hurtadillas, y sin permiso
Sin permiso de tí.

Será que tal vez
me merecía esta cosa
de llegar y encontrarte
tan cambiado y tan dulce
Tan intenso y tan triste

Y yo con estas ganas de  hacerte feliz.
Sé que no alcanza.
Sólo son ganas
Pero te digo
que no te acerques,
No te acerques a mi,
No voy a responder,
No voy a contestar,
No voy a saber,
Qué será de mí
Cuando me miren,

Cuando me miren así
Tus ojos café.


 

Cuando estés aquí

Cuando estés aquí
no habrá castillo
que no pueda construír
Para hacerte feliz.

Cuando estés aquí
No alcanzará
Mi pequeño corazón
para amarte más
Y tendré que usar
algún otro órgano
para amarte

de nuevo… más.

Cuando estés aquí
No habrá en mi alma lugar
para ninguna herida
Porque en cada esquina de mí
tu alegría invadirá todos mis espacios.

La gente me mira de reojo
Y suspira por lo bajo
cuando yo les hablo de tí-

Cuando estés aquí
la muerte será
un fantasma que no existe
que no existe nunca más
Para mí.

Sólo habrá rincones de risas
y de traviesas, y distintas,
maneras de reír.

Tendrán tus ojos todo el brillo
Toda la luz que necesito para vivir
será tu cara mi mejor reflejo
de lo que significa sentir
Serás de mí más que la sangre
tendrás de mí,… todo de mí.

Cuando estés aquí
te haré baladas y poesías
seré tu artista personal,
Y cuando llores, mi pequeño alien,,
te abrazaré y cargaré con tu llanto
tú no sabrás lo que es sufrir
No mientras yo esté allí.

Cuando tú estés aquí
respirando para tí
y para mí
Será el milagro más grande
que en la vida pueda yo ver
y bailaré, y cantaré
y seré todo
lo que necesites que sea
… Cuando tú estés aquí…

Historia de un Amor Libre

Éramos perfectos. Juntos fuimos pura sincronía. Cada momento estaba acompañado de risa y alegría. Nos complementabamos como pocas personas se complementan en toda una vida. EL comienzo de un beso siempre tenía un destino mágico, que no imaginábamos, pero amábamos dejarnos sorprender por lo que seguía. Su piel respondía a mis manos, sus caricias se amoldaban a mi cuerpo, a mis formas, a mi ser. Las palabras fluían de nuestros labios sin necesidad de forzar nada. Éramos dos y a la vez éramos uno, no nos dabamos cuenta siquiera, de la magia que podía crearse posándonos uno sobre el otro. Mi inspiración era su arte, su arte era mi risa, mi risa era su mejor pasatiempo, mi mente estaba decidida a seguirlo, mi corazón a jamás dejarlo. Y en algun punto… nos perdimos. Quizás el miedo, quizás por no arriesgarse, por querer jugar seguro, con algo que no es constante, con algo que continuamente cambia, el sentimiento, y las circunstancias en que se encuentra la vida.

Sin embargo, no pierde el tiempo, por más que pase, la capacidad de maravillarme por lo maravillosos que fuimos.

Extraño, su complicidad, su modo de tomarme de la mano, de ser mi amigo, mi confidente, mi compañero, mi amante, mi cielo, mi infierno, mi todo.

Extraño, esa sensación de que, sin tenerlo, lo tenía todo. Por que era un amor libre, y por ser libre quise atraparlo, y se me escapó de las manos. Fue cuando comprendí que las personas no son objetos, que nuestro amor no nos da derecho, de ningun modo, a querer adueñarnos de ellos, porque las personas son personas, no propiedades.- Y me enojaba, conmigo misma, porque no era capaz de comprender lo más simple: El amor es libre.

Extraño, cuando las horas pasaban volando y nosotros sin enterarnos, sin darle valor, sin tenerle cuidado, disfrutabamos, largas horas lentas, de risas, champagne, noches desveladas, profundas, amorosas, sensuales, eternas. Aprendí a atraparlo en mis recuerdos, a retenerlo en mi memoria, cada vez con mejor nitidez.

Extraño, sí, lo extraño. Pero no sufro, agradezco poder haberlo vivido, con cada dolor y cada sonrisa, porque no pudo pasarme en toda mi existencia, algo mejor, que cruzarme en su destino.

Simplemente no nos comprendimos, pero así y todo, pude entender, que el amor es libre. Y cuando es libre, No duele, no exige, no necesita. Existe.

Bipoleame, que necesito descargar

Estoy embarazada. Ya pasaron dos meses, por lo cual bajó un poco toda esa emoción de cuando recién te enterás. Lo busqué durante más de un año, sin prisa pero sin pausa, le dí al ejercicio con toda la furia, sí señor. Hasta que un día dije – No puedo más. No quiere venir, no va a venir, no voy a ser madre, mejor me busco otra meta. Y me rendí.

Un mes después tenía en mis manos el cosito ese con las dos rayitas. Me quedé sentada en el baño, paralizada, llorando sin parar (créanme que hacía muchísimo que no lloraba, al menos no por una razón coherente, porque bueno, me falla). En parte no lo podía creer, porque según mi médico, al que vi anteriormente, ” Es imposible que quedes, hasta que no te saquemos ese quiste de agua que está obstruyendo el paso de los soldaditos”. Pero no, el quistecito se fue a la mierda, y los soldaditos pasaron, bah, EL soldadito, esperemos que sea uno, y que sea macho, que las mujeres me dan pánico.

En fin, el día que me enteré hacía justo una semana que me había separado de mi novio, con el que estaba conviviendo, y ya me había instalado de nuevo en lo de mi mami. Si, qué oportuno. Se lo comuniqué, nos encontramos, me hizo el cuento del eterno amor, pero no. No volvi. O bah, Hice un amague de volver, pero en realidad, después de lo que había pasado, no era mi intención reanudar la relación, si lo pensé fue por mi hijo/a que , me hubiera encantado, tenga su papá , su mamá, un perro quizás, y todo eso. Pero la realidad es que si seguía junto a mi pareja hubiera sido más tragedia que armonía, así que por el bien de todos, separé las cosas.

No voy a detallar los motivos de la ruptura, sólo voy a decir que no hay marcha atrás. Que no tengo miedo, que de alguna extraña manera me siento fuerte, capaz, y tranquila. Lo único que por ahí me da un poco de duda es si seré una buena madre, y si podré darle todo lo que quiero darle, miedos comunes, supongo.

Cambié mucho, incluso de antes de quedar embarazada. Ya no escribo como antes, ya no soy la misma, mi espíritu tambalea, a veces estoy feliz, a veces triste, a veces nada. Y a pesar de ser ultra sensible, mi inspiración ya no es la que era, por eso quizás, no hay poesía hoy, y hay reflexión.

Me despierto cada día pensando qué puedo hacer para que el futuro de mi pichón/a sea mejor, qué puedo hacer para mejorar su ambiente, su educación, de qué manera puedo darle mejor mi amor. Que es lo único que se hacer bien. Veremos qué pasa.

Me gustaría…

Me gustaría retenerte, como un bello pensamiento, por siempre en mi mente… Me gustaría, entre otras cosas, que todo fuera diferente, que distintos sean nuestros tiempos, nuestras respuestas, nuestras preguntas… Me gustaría que la vida fuera fresca, que no hayan errores, que todas las emociones sean ciertas.

Pero, dicen, que de todo se aprende, que después del frío siempre llega la cálida primavera, que puede verse el sol atravesar la ventana, que después de las lágrimas llega la paz…

Hoy sólo quiero ser fuerte, por todo lo que me falta vivir, hoy quiero ser luz, porque tengo alguien a quién dar vida, y necesita mi amor, mi entereza, mi esperanza, necesita de mi, me necesita entera. Así que perdón, pero no puedo permitirme más errores, no puedo permitirte más faltas de respeto, no puedo darte un espacio que no te merecés.

El amor es misterioso, frágil, ensombrecedor, cuando lo acompaña tu nombre, no se puede permanecer al lado del miedo, de la agresión, de la turbulencia, no se puede caminar con el zapato equivocado durante demasiados kilómetros.

Así que como ves, esta es otra despedida, lo que pudo ser fue, lo que fue también, simplemente hoy elijo lo que me hace bien, y lo que me da vida, lo demás, lo aparto, porque como dije, no puedo permitirme más errores.

Una historia de amor desesperada.

-Me hiciste sentir momentos que todo hombre desea sentir, incluso me has dicho palabras que jamás nadie me las ha dicho, no quiero estar sentado aquí tratando de engañarte porque vos sabes que yo se que no quiero desaparecer, veo al mundo girar y girar y yo dando vueltas en el… no puedo mas que agradecerte por lo que sos y serás para mi… esta fruta de sangre se acaba de caer de tú árbol…
-Esa fruta de sangre siempre vivirá en mí. Será parte de mi presente diario mientras mi corazón te recuerde. Todo lo que te dí te lo dí desde el alma. Y vos me hiciste creer en el amor sano, profundo y espiritual… 
Supongo que, nos conocimos en el momento equivocado. Si otras hubiesen sido las circunstancias no tengas dudas que sería tu mujer durante una vida entera. 
Me da impotencia que no sea así. Pero todo pasa por algo, y si estuviste en mi vida fue para enseñarme a ser mejor, a sentirme una reina, aunque simplemente fuera una niña, una muñeca adornada. 
A creer en los sueños, y luchar por ellos. Recorriste partes de mí que a nadie he permitido acercarse. Me enseñaste tantas cosas de un valor incalculable. 
Y eso… eso nadie lo quita ni lo borra, por que lo que es puro es eterno. 
Simplemente es el momento de parar, de desprendernos, pero como el aire, siempre estaremos, vos allá, yo acá, pero el baile que vivimos permanece, siempre… eternamente.

Y es que así son las despedidas, desgarradoras, nostágicas, tristes. Pero en este caso, irremediablemente necesaria.

– Tengo un dolor en el pecho… que no recuerdo haberlo tenido… mis lágrimas son mas pura que toda el agua del mundo pero menos pura que tus ojos… no se como ubicar esta parte en mi vida… lo que si se es que a partir de ahora te convertiras en mar…(te juro, me han arrancado algo de mí…) y también sabes que hubiera amado que seas mi mujer… Siempre tuyo. MJ

 

Sincronicidad

 

Qué te puedo decir, las cosas que te trae la vida, no sé. No sé.

Te aclaran y te confunden. Pero al fin y al cabo, cuando alejás tu mente y pensás claramente, nada es casualidad, todo sucede por algo, toda causa trae un efecto, todo hecho una consecuencia. Las personas que se cruzan en nuestro camino estarán por una semana, un mes, un año, diez, toda la vida, quién sabe. Pero TODO y TODOS tienen algo que enseñarte.

Hay que abrir los ojos y saber ver con el corazón, quién te suma, quién te resta, porqué lo querés, porqué te molesta. Los demás son como espejos de uno, adoramos lo que nos falta, nos quejamos de los defectos del otro que nos molestan de nosotros mismos y no sabemos admitir, o simplemente ni siquiera somos capaces de notar que los tenemos.

Las personas somos duales en nuestra totalidad, somos tan buenos como malos, tan puros como impuros, tan simpáticos como antipáticos, es cuestión de elegir cómo querés ser, cómo querés crear tu vida, con quién, para qué, hasta cuándo…

Es muy fácil culpar a otros por cosas que nos duelen, es como perder un azúcar y reemplazarlo con sal. Nuestro dolor o nuestra alegría son nuestros, y de nadie más. No nos duele que otro nos traicione, nos duele que nos duela la traición, hacernos cargo de lo que atraemos desde el primer momento en el que lo pensamos es la cuestión. Somos lo que pensamos, si aprendemos a ponerles límites a esos pensamientos que nos abruman, que nos dañan, si aprendemos a decirle BASTA; al miedo, la culpa, la crítica, si aprendemos a revertir cada uno de esos pensamientos que nos paralizan, las experiencias alrededor también cambian. El poder… la persona más poderosa de tu vida siempre serás vos. Nadie más que vos va a amarte o castigarte, nadie es tan duro con vos, como vos mismo.

Cuando entendemos la sincronía de los días, la gente, las cotidianeidades… todo cambia, todo sabe diferente, estamos sobre una línea que sabemos que podemos equilibrar. Ni para acá, ni para allá. En el centro. En uno. Justito dentro de tu interior. Vos sos Dios, vos lo podés todo. Y lo sabés, no dejes que el miedo te detenga.

Amate. Después, viví.

María Eugenia Domé.

Mi Amigo

Mi amigo, no se fija si me falta o me sobra,

no me mira con desprecio, no me deja en la sombra,

Mi amigo me bendice con su abrazo y su presencia,

siempre quita mis penas en un abrazo y una caricia,

mi amigo está conmigo en mis dolores y mis alegrías.

Él me ama con ternura, con dulzura,

acepta mis virtudes y ríe con mis defectos,

me acompaña donde vaya y me regala serenidad.

Mi amigo nunca pide nada a cambio,

sólo sabe verme con los ojos del corazón,

encuentra siempre el modo de bajarme a la tierra

cuando vuelo, naufraga, perdida en mi desilusión.

Mi amigo siempre cuenta cada una de mis risas,

porque en su alma soy como una brisa,

él sabe lo que me hace falta

sabe cómo hacerme sentir mejor.

Mi amigo me venera y me idolatra,

aunque sea una simple mortal,

su mirada brilla cuando me mira

con esa profundidad que tanto asusta.

Mi amigo tiene en sus manos la fuerza necesaria

para levantarme y llevarme a un mundo mejor.

Su amor es puro, incondicional, desinteresado,

su amor es grande y transparente como un manantial,

no sé si me merezca tanto,

pero él no se fija en nada más,

todo lo que necesito es sentir su nombre,

y me siento a salvo otra vez.

Mi amigo es especial, es único y omnipresente

sabe encontrarme aunque me esconda,

sabe leer mi silencio,

sabe acompañar mi vida.

Mi amigo y yo somos uno…

en el camino de la vida todos han pasado a nuestro lado,

y sin embargo, nosotros hemos permanecido

unidos por una luz brillante,

aunque un mar de distancia nos separe,

aunque nos separe el universo  entero,

él siempre está conmigo.

María Eugenia Domé

No lloro

¿Qué puedo decir?

Gracias por tus rosas tan hermosas, incluso con espinas dolorosas, que me hicieron crecer, contra vientos y mareas.

Gracias por que con vos sentí las sensaciones más increíbles del Universo.  Sé que darte todo de mí y más… no fue suficiente… sin embargo, sé que en el corazón del hombre nadie manda, nadie elige. Sé también que no eras para mí. Aunque haya luchado mucho conmigo misma, incansablemente, para no admitirlo. 

No podía comprender porqué no me amabas. O mejor dicho, porqué no me amaste lo suficiente, como para que nuestros caminos sigan unidos.

Es difícil pensar claramente, cuando se tiene el corazón roto.. uno se transforma, se desploma, ve el abismo de lo negro del alma, cuando ese dolor punzante asoma.

Hoy quiero despedirme, no porque no lo haya hecho, si no porque lo hice pero no lo procesé… no te dejé ir de corazón. Pero algo hoy me dijo que puedo decirte adiós. Que comprendo que ambos fuimos como fuimos: Diferentes. Que quizás ví magia donde no la había, que no era real que el mundo se pusiera en cámara lenta cuando sonreías. No, era yo la que atesoraba el momento, el mundo seguía girando igual que siempre, no era culpa de la lluvia que me desterrara cuando no estabas… no era culpa del sol que saliera a buscarte sonriente, era una ilusión en mi mente, una obsesión en mi cuerpo, una maratón en mi metabolismo.

No lloro por que no estés, lloro por que se desmorronó un sueño. Un sueño que contruí, sola, dejándome llevar, entregándome a la nada, regalando mis días, mis dudas, mis fuerzas, mi fe.

Sí, hoy te digo adiós y borro todo lo que algún día escribí para vos y para mí. No borro nuestra historia, borro el dolor, me quedo con todo aquello que me enseñaste, con las risas y los paseos, con las noches de helados, vinos y pasteles de colores. Me quedo con eso, con lo mejor.

Me quedo con tus consejos que me hicieron valiente, con esa mirada que tenías sobre mí, esa forma en que me veías, tan mágica, que hacía que yo realmente creyera que en una princesa rodeada de amor… me había convertido.

No lloro, como dije, por nosotros, no lloro por dolor, no lloro por venganza, no lloro por rabia, no lloro por un ego herido. Lloro por que se desmorronó el hombre de mis sueños.

Hoy te digo adiós y estoy segura, que todo lo que nos dijimos alguna vez fue verdad, ambos dejamos una huella, fuimos importantes el uno para el otro, nos tuvimos en las buenas y en las malas… mientras duró.

Como dije, lloro porque se desmorronó el hombre de mis sueños. Pero no se desmorronó mi sueño. Cuando encuentre al hombre de mis sueños, recién ahí te vas a dar cuenta que no estoy. Recién ahí vas a valorar lo que perdiste. No lo digo orgullosa, lo digo tristemente, porque te conozco, porque sé que un día te cruzaré en alguna calle. Y de lo que fuí para vos… ya no habrá nada.

De desamores y esas cuestiones…

De desamores y  esas cuestiones
Hablan siempre las canciones,
Busco una donde identificarte,
Pero ninguna alcanza a develarte,
Por que eres tanto, eres todo,
Que es imposible explicarte.

Llevo un tiempo ya
Queriendo borrarte
Me es imposible pensar
Que con otro pueda olvidarte.
Ya no llevo aquella risa que me contagiabas,

Pero conservo las caricias
Que en aquellas mañanas me dabas.

 Éramos los dos tan simples y completos
en los momentos que estábamos juntos.
Guardo en la memoria las palabras
Que no se olvidan jamás de los jamases,
Esas que quedan penetrando, en lo profundo de la mente
Y se vuelven una y otra vez titilando
Haciendo palpitar mi alma fuerte.

 Sé que ya soy parte de tu pasado
Pero en mi vida sigues siendo mi presente más preciado,
porque en cada trozo de mi sangre
Sigue habiendo fuego, pasión y arte,
y todo ello está grabado con tu nombre.

Aunque pase el tiempo siempre serás mi príncipe encantado
Con tus pros y contras aún eres mi ser más amado.
Insisto, yo te amaré por siempre,
Aunque siempre sea en vano. 

En lo más oscuro…

Sí, tengo los ojos brillantes, y no es de amor.

Tengo la piel latiendo, la garganta doliendo,

el corazón a punto de explotar,

y no es de felicidad.

 

Sí, sonrío y te miro…

y por dentro me pregunto

¿Cuándo podré perdonarte?

No puedo olvidarlo… 

Tantas noches escondiéndome de tus manos,

tantas veces evitando tus palabras,

tanto tiempo intentando olvidar

cuánto me lastimaste.

 

Yo quisiera desprenderme de todo y decirte:¡Te quiero, volvamos a empezar!

Pero no puedo mentirme, no puedo mentirte,

no puedo pensar siquiera

en tenerte cerca…

No puedo dejar de tener miedo,

de sacar mis instintos,

de protegerme de tu ira, tu odio, tu dolor.

 

 Ojalá algún día, no muy lejano,

podamos decir, que estamos en paz.

¡Cómo quisiera!

Es tan difícil oír tu voz y no recordar tanto daño…

Quisiera poder alejarme de tí, 

y hasta me avergüenzo a veces de detestarte como lo hago,

aunque tengas mi sangre no tienes mi respeto.

Aunque seas mi familia, 

en mi mundo no hallo lugar para tí,

que no sea en lo más oscuro…

de mis peores recuerdos.

Arrancarte

Me siento extraña,
la gente camina por la calle,
Bajo este domingo de cielo gris,

Quizás sea porque es domingo
Quizás sea porque me cansé de fingir
que ya no te quiero, que ya te olvidé.

Me siento extraña.
Ha pasado un tiempo,
me he mentido a mí misma,
he cambiado mi forma de ser.

Sé que fue lo mejor para los dos,
Pero, sin embargo, cuando te recuerdo…
Pierdo la cordura, la paciencia, la voz.
Y me repito que ya no te quiero
Que no necesito de tu risa alborotada,
Que ya no siento más amor.

Me siento extraña,
Otra persona vive en mi interior.
He dejado de ser yo misma,
he puesto ante mí un mural
para que nadie pase,
para que siempre quede mi amor…
Mi amor por tí.

Me siento extraña, sonrío, bailo, sueño
pero un fuego crece dentro de mí.
Y sé que siempre seguirá conmigo
por que no hay día que pase,
que yo no me acuerde de ti.

Me siento extraña, He renunciado al amor,
dejé esos cuentos de hadas para aquellos inocentes,
que aún no sufrieron el desgarro
el perder el tren de los más grandes sentimientos,
que aún no dieron por perdido
algún amor correspondido.

Me siento extraña.
Yo no solía hablar así,
tan triste, tan oscura,
tan cerca de la tortura,
me castigo sin tener culpas,
me lastimo sin merecerlo,
Me lleno de miedo y de dudas…

Pero en el fondo todo lo que tengo…

Es la impotencia de no saber  cómo, de qué modo, con qué herramienta,

… olvidarte por siempre, arrancarte de mi.

Mi Pequeño

Nada … todo quedó en el más grande silencio. Ese lugar que elegimos para guardar las palabras que están demás decir. No sé si podré, no sé si estarás aquí, dentro de mi… Pero si vienes , angelito mío, siempre habrá risas, amor y abrazos, toda una vida, sólo para tí… mi pequeño.

Aprendiendo

Soy un espíritu viejo. He vivido muchos años y he viajado por muchas partes del mundo sin moverme un centímetro.

He logrado crear paz en mi mente y refugio en mi corazón. He logrado amarme y amar a otros. Puedo ser comprensiva y logro perdonar cualquier cosa a cualquier persona, sea el daño que sea, por que soy consciente de que el daño que haces a los demás, en realidad te lo haces a tí mismo.

He aprendido a sufrir en silencio y guardar las lágrimas para cuando estoy sola. He aprendido a sonreír aún en la angustia porque es lo único que la aliviana y la disminuye. He conseguido alterar estados de ánimo desfavorables y transformarlos en una herramienta positiva y de transformación.

He aprendido a disfrutar y apreciar en demasía mis propios tiempos conmigo, he aprendido a abrazarme y valorarme aunque me sienta vencida.

He aprendido de mucha gente y de muchas experiencias. pero lo que más me ha enseñado siempre es el dolor. La gente dice que la vida es sufrimiento, como si ello fuera algo aterrador, sin embargo, lo encuentro como una forma de volverse más fuerte y más sabio. Las personas que nunca han sufrido o padecido no saborean la vida, no la valoran, no absorven conocimiento de ella, es como si pasaran sus días en piloto automático. Sin embargo, encuentro muy difícil – casi imposible- que en el mundo en el que vivimos hoy, alguien, por más bendecido que sea, no haya sufrido, al menos una hora de su vida.

He aprendido que el amor es lo más grande que hay en la vida, aunque la gente quiera llenar el vacío con materialismo, dinero, viaje, ropas de marca, coches, metas profesionales, o lo que sea. Siempre el fin último es sentirse pleno de felicidad. Sin embargo, eso no sucederá hasta que se aprenda a amar, comenzando por amarse a uno mismo, y siguiendo por abrir los ojos, mirar alrededor, observar las cosas vivientes, y amarlas también, no sólo por cómo lucen, aunque es una gran puerta de entrada la mayoría de las veces, si no por lo que son capaces de hacernos sentir, y cuánto nos vemos reflejados en ellos. El amor a otros es como un espejo, los amamos más cuando nos amamos más interiormente.

No fue tu error ser como eres. Fue mi error esperar que fueras como yo quisiera que fueses. Y cuando te acepté dejé ir un trozo de corazón. Por que lo que tú querías que yo fuera, no era lo que yo era. Somos almas diferentes, ya no hay punto de encuentro. Es la razón por la que duele. La razón por la que no nos entendemos, la razón por la que nos alejamos y nos acercamos, casi constantemente.

A veces es necesario cerrar puertas, aunque nos duelan en el alma, para poder salir adelante, comenzar de nuevo… Se necesita valor, confianza, y mucho, muchísimo amor propio… Si no te respetas a ti mismo, nadie más lo hará por tí.

¿Qué es Amar?

Me creí valiente,
Diciéndote de frente
lo grande que es mi amor por ti.

No hubo respuesta,
no hubo caricias
ni una mirada complaciente
ni un sol que brille por detrás.

Hubo un silencio,
una distancia insoportable
aunque a mi lado
Tú dormías.

Me llené de miedo;
Me llené de lágrimas
y sin embargo me sentí aliviada
por que había sacado de mi pecho
las palabras que tanto tiempo me guarde.

¿Qué es amar? , me preguntaste.
Y no supe responder
Quizás por que el amor no se explica,
Sólo se siente dentro,
en un latido, en una respiración
En una sonrisa cómplice
en una mirada brillante
en un paso firme de la mano
En una mañana
que amanece con nuestros pies enredados.

¿Qué es amar?
No se explica, ya lo dije, sólo se siente
En un llegar, y en tu marchar
En tu saludo y tu respeto
En tu cariño y tus palabras
en cada segundo que pasamos
Extrañándonos.
Es la simple simpatía
de sabernos compañía
De querernos compartir
cada instante de la vida;
cada roce de piel a piel…

¿Qué es amar?
Es saber que pase lo que pase siempre yo estaré
Para bien o para mal, a tu lado permaneceré
En las buenas y en las malas
Mi hombro y mi mano te cederé.
En las noches y en las tardes tú tendrás
mi amor, mi calor, mi presencia a tu favor.

Siempre estaré contigo aunque me vaya
y jamás saldrás de este corazón.

Tampoco podrás olvidarme, por que soy
La primer mujer que esta dispuesta
A amarte incondicionalmente
A darte sin esperar nada a cambio;
A aceptarte como eres;
Tan perfecto e imperfecto
pero Amor a mis ojos,
Si pudieras por un segundo verte
Como yo te veo,
Jamás volverías a dudar de ti mismo.
Jamás volverías a sentir miedo:
Por que ya lo tienes todo…
Todo está en tu corazón.

Tampoco podrás olvidarme por que soy
La primera mujer dispuesta….

… a enseñarte a amar….

Tengo Derecho

Tengo derecho a celarte, a mirarte de reojo,
Tengo derecho a ser tuya, a consolar tu llanto y reír con tu risa…
Tengo derecho a tantas cosas pero callo algunas otras.
Tengo derecho a tenerte conmigo una noche, una tarde y una mañana también.
Tengo derecho por que quiero, por que siento y porque estás.
…Tengo derecho a proclamarme dueña de tus besos y caricias,
a llamarme enamorada, ensoñada, incrédula.
Tengo derecho a amarte infinitamente y porque sí.
Tengo derecho a tener miedo, porque te fuiste y volviste,
porque te esperé y llegaste,
porque te amo incansablemente.
Tengo derecho.

¿Seremos tan diferentes?

Cuando tenía cinco años, mi padre decidió que la mejor manera de acabar con su adicción al alcohol y a la violencia familiar era suicidarse.
No sólo cumplió con el objetivo, sino que lo hizo en la habitación siguiente a la mía.
De esa noche no recuerdo mucho, salvo a la policía, las ambulancias y los vecinos intentando sacarme por la ventana, de manera que no viera nada.
Lógicamente en ese momento de mi vida poco podía entender, era tan sólo una pequeña niña, que todo lo que quería era el amor de la madre y jugar la mayor cantidad posible de juegos.
No parecía haber consecuencias demasiado graves, al menos en esos días. Con los años mi hermana también enfermó y seguía persistiendo la violencia y la depresión. Poco a poco fui queriendo escapar, corría debajo de las camas y me tapaba los oídos para no escuchar, -ni ver-, lo que sucedía.
Hasta que realmente fui dejando de escuchar, realmente tenía problemas de audición, y tuvieron que recorrer hospitales, hacer audiometrías y verificar que con nueve años, esta niña fue declarada “Discapacitada auditiva”. Una Hipoacusia que para muchos era grave, pero para mí significaba gratos momentos de silencio, una buena manera de escapar del dolor y las peleas. Una buena manera de desaparecer cuando las cosas no iban bien. Pensé que había un Dios generoso que entendía lo que yo necesitaba y me otorgaba los deseos, aunque fuera pequeña y pidiera cosas incongruentes.
Fue dolorosa la infancia, ser el centro de las burlas de un instituto escolar, volverme cohibida y de contados, contadísimos amigos, tenerle miedo a toda persona que me mirara “De esa manera extraña”, sintiendo que algo había hecho mal, que no debería ser como era, que estaba mal tener problemas.
Con los años aprendí a respetar los desafíos, aprendí también, a quererme como nadie me ha querido. Aprendí que puedo hacer mil cosas, que no soy tan poco como otros dijeron, que no siempre puedo adaptarme a otros, pero que otros podrían adaptarse a mi.
Honestamente, con una mano en el corazón, me costó mucho aceptarme, aceptar los límites, aprender a abrazarlos y superarlos. Me costó mucho ver que podía ser amiga de la gente, que podía brindar amor, y que podía también, dejarme querer. Aprendí que nada es tan peligroso como el propio miedo, el propio prejuicio, el sentir que uno “No puede”.
Considero que uno puede conseguir todo lo que desea, si realmente se lo propone, considero que nada es tan grave como uno lo ve, la mente tiende a “Agrandar” e “Inflar” Enormemente los problemas. Pero siempre hay una salida, quizás no la veamos, pero la salida está. Y no es la muerte, no es bajar los brazos, no es escapar por los caminos que conducen a más problemas y angustias. Es simplemente tomar valor y abrazar los sueños.
Considero también que uno mismo se conoce lo suficiente y tiene las herramientas necesarias para llegar a donde quiera llegar. Hoy en día (gracias en parte, a la tecnología) puedo escuchar lo suficiente como para entenderme con la gente “Normal”, lo suficiente como para amar, sentir y bailar, lo suficiente como para escuchar la música que amo y las palabras del corazón de la gente. Lo suficiente como para saber que nada, absolutamente nada, es imposible.
Me produce muchísima impotencia el ver el maltrato que reciben ciertas personas, con distintas capacidades diferentes, o diversas razas, o por su preferencia sexual, o por su estatus, o lo que sea. Cada vez que veo ese maltrato recuerdo a la niña que aún vive en mí, que alguna vez fue maltratada, avergonzada y lastimada. No por personas malas, jamás. Sino por personas ignorantes, que desconocían lo que provocaban.
No seamos ignorantes, no critiquemos al otro por ser diferente, de hecho, festejemos esa diferencia, aceptémonos tal como somos, seamos compasivos y amorosos. Seamos amables con nuestros hermanos, compartamos o no ideas o preferencias. Lo que a ti te falta, otro te lo puede proporcionar. Lo que a ti te sobra, otro lo puede necesitar.
Y como creo que lo que me sobra a mí es amor, eso es lo que doy, todos los días, a todos los seres que me cruce. Como lo que me sobra es este don de comunicarme hoy con vos, te pido que abras tu mente y que te despegues de tus prejuicios, que abras tu corazón y me ayudes a que todos, de a poco, creemos un mundo mejor.

María Eugenia Domé

El amor más puro

Yo,
Ya no duermo por las noches,
estoy libre de reproches
por que mi amor es así.
Sé que tienes miles de defectos,
incluso que no has hecho lo correcto,
sé que eres superficial, cobarde y hasta inseguro,
y no me importa por que mi amor
es tan grande que hasta ama esas partes oscuras de tu ser.
Mi amor las puede iluminar,
así de poderosa me siento
cuando siento en mi pecho los latidos
que me provocas sin saber.
Yo,
ya no duermo por las noches,
me dedico a recordarte
me dedico a devorarte
con mi imaginación,
y sabes que?
Amo hacerlo, amo que estés en mi pensamiento
quiás más de lo debido,
amo que no estés conmigo aunque me retuerza de dolor esa herida
lo amo por que amo todo de tí
incluso esas decisiones que llevaron a alejarte de mí.
Por que sé, hoy lo veo bien claro,
mi amor es tan grande,
que incluso ausente, puedo amarte y ser feliz.
Por que si es lo mejor para tí,
también lo será para mí.
Quizás nunca regreses, lo se,
pero no importa…
me basta con haberte vivido,
haberte sentido en mi piel,
haberte hecho el amor una y otra vez,
y aunque escriba mil veces tu nombre,
y aunque nunca sepas todo lo que escribo y siento por tí,
sé que lo sientes por que mi amor,
como ya te dije,
lo traspasa todo y tiene un enorme poder.
Y en algún lugar de tu alma,
sé que puedes sentirlo – sé que puedes sentirme-
Yo
ya no duermo de noche,
aprovecho esas horas,
para entregarte mi vida
de a pedazos, de a retazos,
pero mi vida al fin.
te amo más allá de todo límite, de toda contradicción.
te acepto tal como eres, incluso cuando no es como yo quisiera,
te amo con lo maravilloso y lo trágico,
y con esos pocos retazos que cuento,
me basta para sentirme llena y completa.
Y saber que jamás, mi amor, jamás
… te olvidaré.

María Eugenia Domé.

Niña Buena

Ella es la niña buena de rizos dorados
la que todo lo ha perdonado y superado
es la honesta, fuerte y débil,
es la fiel, la llamada, la venerada,
es la pobre de amor y rica de corazón,
es la aclamada, la soñada por todos
la que arrastra todo a su paso
la que todos quieren pero nadie cuida.

Ella es la niña buena que permanece
cuando todos marchan, cuando nadie queda

es la que deslumbra en la calle
la que deja a la gente con los ojos parpadeantes
con su imán de belleza transparente.

Es la que todos quieren pero nadie cuida
Ella es la dueña del corazón de todos
la más admirada por su infinita grandeza
y es el temor más grande que nadie quiere arriesgar.
Ella es la niña buena de rizos dorados
la abandonada, la que nadie sabe amar.

Y siempre vuelve el pasado a buscarla,
cuando ella ha dejado de esperar
Cuando apagó la luz de su alma
Y simplemente cerró sus ojos para olvidar.

Puedo vivir sin tí.

Puedo vivir sin tu presencia
por que gracias a Dios me diste muchos recuerdos
que mantengan viva la llama
de mi vida.
Puedo vivir con tu ausencia
convivir con tus huellas
aquellas marcas
que nunca se olvidan.
Puedo vivir sin tí.
No cuesta, y ya hace tiempo que no duele.
Puedo ocultar mi dolor.
Puedo sonreir cuando voy
a verte a esa tumba.
Puedo vivir sin ti.
Puedo reir asi.
Puedo empezar otra vez.
Pero nunca podré entender
Por qué te fuiste asi.

Sin pensar en mi.
¿Por qué elegiste morir?
¿Por qué me dejaste aquí?

Ya ha pasado demasiado tiempo.
Y puedo vivir sin ti.
No me hace falta tu voz.
No me hace falta tu calor.
No me recuerda la noche al brillo de tus ojos.
No te extraño más.
Puedo vivir sin ti.

Pero perdonarte no.
Quiero vivir sin ti.

Recuerdo…

Recuerdo cuando por primera vez te ví
El misterio era tu mejor traje
Tu caminar era lento y lleno de timidez
Sin embargo cuando empecé a hablar,
Te dejaste llevar, me dejaste entrar…

Recuerdo cuando tú dormías a mi lado,
Y yo me desvelaba mirando tu cara,
Velando tu sueño y abrigándote del frío…
Recuerdo esos besos por la mañana
Cuando me llevabas alzada por toda la casa,
Para no despegarnos un solo instante,
Para entregarnos de manera constante,
No alcanzaban nuestros brazos para fundirnos,
¿Cómo pudo ser, cómo confundirnos?

Recuerdo tu sonrisa cuando yo llegaba,
Y corrías a abrazarme con prisa,
Y cruzábamos los dedos y las miradas,
¿Cómo pudo terminarse por completo?
¿Cómo puede esta distancia hacer que te sienta tan cerca?

Recuerdo cuando de la nada me llamabas
Sólo para sentirme cerca y enamorada.
Y aunque no me atreví a decirte, yo te amaba
De algún modo me gustaban hasta tus manías y defectos…
De algún  modo eras para mí lo más perfecto…
¿Cómo pudimos tener tanto miedo y alejarnos?

Recuerdo cuando nos mirábamos sin decirnos nada
Y pasaban las horas volando, con la lluvia de fondo,
Acurrucados y pegados al calor y el sabor…
Recuerdo cuando juntos nos permitimos ser
Cuando recorrimos esos parques verdes
Y sonreímos ante la gente bailando en la calle
No me importaba nada, todo era payasada

Recuerdo tu risa alborotada,
Tus canciones tan profundas y entonadas
Sólo para mí…
Recuerdo las fantasías, de viajes y sueños
Los caminos que hicimos tan iguales y transparentes…
Recuerdo tantas cosas, y sin embargo…
No sirve de nada, es sólo nostalgia,
Quién iba a pensar que te iba a extrañar de tal modo,
En tan poco tiempo sentir tantas cosas…
Sin embargo, pasó y no me arrepiento,
Ojalá algún día también me recuerdes,
Y rías y llores como yo lo he hecho,
Y sepas que alguien te quiso, y te quiso de veras,
Con el alma abierta y del todo sincera.

Ya no te escribo para conmoverte
Ni mucho menos para dañarte,
Sólo que sepas que llevo de ti los mejores momentos,
Y si terminó, quizás por nuestras propias defensas,
Guardo en mí un ángel que me recorre por dentro,
Y es tu paso por aquí, que dejó su huella y su firmamento,
Sólo por si algún día se te olvida,
Fuiste para alguien la persona más querida…
Aunque haya llegado a su fin la historia,
Siempre quedará en mi memoria,
Toda la alegría, los aromas de tu cuerpo
Los masajes y mensajes inciertos,
Los días y las noches que dejé para verte…

Gracias por haber sido parte de mi rumbo.

Que la vida nos sorprenda…

Y después de tantos besos, de piel unida y sentida,
de sueño interrumpido y palabras de cariño,
y después de la noche,
sale el sol y ahí estás, brillando como siempre,
atrapándome en un abrazo, en un beso sin final…

Si acabará aún no lo sé
si relucirá en el alma, aún no lo sé,
sólo se que a tu lado el mundo parece mejor,
el tiempo se pierde entre horas que no queremos ver pasar,
La tormenta ya no importa, ya no importa el lugar.

Y estás… con esa mirada en mi mirada,
tan perdida y tan misteriosa,
por sabernos tantas cosas,
por pensar, a veces pierdo la corriente,
pero contigo es todo diferente…
No me importan las dudas ni el dolor,
todo reluce siempre a color,
sabe rico con tu miel,
el sabor simple de la piel,
que no cambia de lugar si tú estás…

Arriesgar o perder, es un juego con trampas,
podrá ser o no ser, pero ya no importa qué,
alguna vez sabrás, que siempre habrá lugar.
Y soltaremos los amarres que nos atan al pasado,
y volaremos por puertos poco transitados,
y la vida nos dirá si hicimos bien, o hicimos mal,
Sin embargo, el saber que estás.
Que en algún punto el camino se cruzó,
que el destino diga qué seré mejor,
que el destino diga si es amor,
que la vida nos sorprenda y nos brinde la respuesta,
a su manera, a su manera…

¿Dónde?

Sobre mi mejilla posa una lágrima,
Sobre mi corazón un cansancio casi agudo,
Los brazos caen sin fuerzas mientras el dolor
Me consume.

¿Lloro por amor?
No, lloro de impotencia,
¿Lloro por soledad?
No, lloro por el miedo ajeno.

¿Dónde se han ido los hombres de corazón puro?
¿A Dónde se fueron, han desaparecido?
¿Dónde quedaron aquellos que siempre luchaban,
Que daban la vida, que daban el alma?
¿Dónde los valientes, que juegan enteros?

¿Dónde quedaron los sueños cumplidos?
¿Dónde se encuentra la luz de la vida?
¿Dónde están los príncipes de los cuentos?
Ya sé que no existen, por las dudas pregunto.

Te internas en las historias, crees en la gente,
Y no entiendes cómo pueden ser tan diferentes,
Tan insensibles, tan insuficientes,
Tan adorables y tan poco hombres.

¿Cómo hacen para vivir por inercia?,
Por que el día a día los lleva,
Por que sin arriesgarse es más fácil,
Por que escapar, no comprometerse
Asegura el no doler, el no pensar,
El no entregar ni necesitar otra entrega.

Te muestras tal cual eres, y das lo mejor de ti.
Y en tu transparencia, él desaparece,
Corre sin prisa, te tira palabras
Para que seas tú, quien le escape.
No te da alternativa, no te da chance.

Y de repente te quedas con la sensación
Con el pensamiento, que pudo haber sido mejor,
Que se perdió un querer infinito,
Una lucha atrapante, un sueño gigante

Y desaparecen, quizás con el tiempo,
Pierdes la memoria, olvidas su voz,
Dejas de esperar, de mirar más allá.
Dejas la fe, dejas la calma,
Dejas las ilusiones, y usas la mente,
Quizás demasiado, cuidando la frente
De próximos golpes, de próximas penas.
Y es así, como terminas siendo,
Casi sin querer, casi sin darte cuenta,
Uno más, uno más de ellos.

Jamás te olvidaré…

Vino una noche, con ojos brillantes
Me pidió una mano, y yo se la estiré
Me pinchó dos dedos hasta que sangraron
Y tomó su mano, hizo lo mismo

Me miró seriamente y me dijo:
“Ahora voy a unir nuestros dedos y se mezclará la sangre”
Quiero que me prometas
Que esté donde esté
Y aunque acabe el tiempo
Jamás me olvidarás…

Y así fue…
Lo vi unas semanas después
Evitó hablarme, y simplemente se marchó.
No supe entender la razón de la promesa
No vi sus ganas de escapar

Ahora cuando pienso, y sé que se despidió
Me pregunto qué habría pasado,
Si yo lograba cambiar su final
Pero así fue la vida, y lo hecho está

Ahora desde su estrella mira
Como miro yo las horas pasar
Sé que donde esté esta el brillo
De sus ojos aquel día
En el que le prometi
Que aunque acabe el tiempo
Jamás lo olvidare

Me enseñó tantas cosas
De amor y otras rosas
Me cuidó con su cariño
Y hasta me creyó mejor.

Hoy miro los recuerdos
Que su vida dejó
La música y el viento
Que tienen su olor
Hoy pienso en todo lo que pudo haber sido,
Y en todo lo que abandonó…

Y sin embargo es imposible enojarse
Con sus elecciones ni con su despedida
Camuflado quiso irse
Con un adiós por la mitad…
Aunque duela la esperanza
A veces cuando miro mis manos,
Su mirada brillante vuelve a aparecer
Su risa inquieta parece estar detrás de mi
Y aunque giro y no le veo
Sé que a lo mejor está aquí
Y sonrío para que no vea
La tristeza que dejó al partir…

Y vuelvo a prometer
Que esté donde esté
Jamás lo olvidaré…

En mis lágrimas y en las tuyas…

No me pidas que abandone,

no me digas que hay un límite que no puedo pasar,

No me digas que no debo,

no me quites las ganas de soñar,

No me dejes, sin esperanza, sin una gota de ilusión.

Sólo yo sé hasta dónde llegar.

Y será mucho más, mucho más…

 

Por que aunque la injusticia toque a mi puerta,

Sólo yo tengo la fuerza para triunfar…

 

Por que aunque el dolor me domine,

Sólo es un momento más.

 

Se que puedo volar mas allá,

Que puedo, que debo, que todo está a mi favor…

Déjame con mis sueños, no me pidas que abandone el camino,

Déjame alcanzar un sueño, no me importa si no crees,

Me basta con creer en mí.

 

Todas las tormentas y los vientos,

Algún día acabarán,

Y volverá el sol, y sabré cuándo brillar.

Por que llevo en el alma fortaleza,

Fortaleza de verdad.

 

No me extrañes, no me llores,

No es ni el principio ni el final.

Todo llega en el momento justo,

Pero no me pidas que deje de luchar…

 

En mis lágrimas y en las tuyas

Había un poco de amor,

De dolor y de amargura,

De impotencia, de piedad.

Un poco de perdón y otro poco de soledad.

En mis lágrimas y en las tuyas

Hubo adiós, y hubo hasta luego,

Hubo apego, y hubo distancia,

En ellas comprendí que la huella que te marca

No se borra nunca más.

En mis lágrimas y en las tuyas,

Hubo sentimiento de verdad,

No jugamos, no mentimos,

Simplemente lastimó tanta verdad,

Y aunque jamás vuelva a verte,

En cada rincón, en cada poesía,

Siempre estarás…

Por que lo que se ata con el alma

No se separa jamás…

Argentina… ¿Qué nos pasa?

Estamos en medio de una tormenta de palabras, donde todos opinan y opinamos, sin saber, a ciencia cierta, nada. Le piden silencio a los diarios, limitan una libertad que costó años conseguir. Todos comprendemos pero…. ¿Comprendemos?. ¿Alguien sabe REALMENTE lo que está pasando con esta tierra, con estos mares, estos jardines, con nuestra historia, nuestros valores, nuestras costumbres, nuestra cultura en general…?
Argentina tiene muchísimas cosas buenas, MUCHÍSIMAS, me jacto de reconocer que es un país con bendiciones, pero estamos tan acostumbrados a que nos escupa el de al lado, a quejarnos, a ser pesimistas y negativos y tirar los errores al que vive enfrente. Por que así es más fácil, por que así no nos hacemos cargo….
Hablando de Hacernos Cargo… ¿Cómo? Nos invade la impotencia de estar atados de pies y manos, de no saber quién miente y quién canta las verdades, de estar perdidos en una sociedad en la que el insulto y la falta de respeto se vuelven moneda corriente.
Propongo que pongamos nuestro granito de arena, que hagamos de estos golpes cicatrices, que aprendamos del pasado y salgamos adelante, que nos ayudemos, nos escuchemos y nos alentemos, que nos miremos a los ojos y nos mostremos con el corazón, que valoremos la tierra que tanto nos ha dado, en lugar de destruirla y maltratarla. Evitemos los conflictos, busquemos los acuerdos, acordémonos que cuando necesitamos otros estuvieron, estemos nosotros para los otros.
Digamos BASTA a la IMPOTENCIA, A LA INJUSTICIA, A LA GUERRA, tomemos un camino pacífico, tratémonos como hermanos, tratemos como hermano al que viene de afuera tratando de subsistir, no le neguemos el saludo al que es diferente, no le demos la espalda a Argentina, no le demos vuelta a la manzana sin saborearla.
Hagamos un trato cordial con la vida, cuidémonos entre nosotros y luchemos por la vida y las buenas energías, luchemos por una Argentina mejor, para que crezca y no termine de hundirse, para que vuelvan los tiempos de baile en las calles y la risa cotidiana de los que esperan y confían.
Yo te doy mi mano hoy, mañana, y siempre, ¿Compartimos?

Es tan duro decir adiós, Y sin embargo…

Tratando de buscar la vuelta,
tratando de escalar la montaña sin pasar por la tormenta…

Es tan duro decir adiós, y sin embargo,
a veces no queda salida, no queda opción,
como dos inocentes perdidos en medio de tanto,
cuidarte es quererte y te cuido de mí.
Veré la luz cuando se pierda entre la gente tu semblante,
veré la luz y en ese instante,
como un nuevo día renace lograré olvidarte,
y aunque se dice que cuanto mas el dolor más rápido se cura,
no sé si fue una bendición envolverte en mi baile,
que con lo bueno y lo mano transformamos la locura,
y sin embargo, nunca es suficiente,
aunque lo pensemos, siempre diferentes,
podremos alguna vez sentirlo presente.

Es tan duro decir adiós, y sin embargo,
es lo mejor, para que siempre llevemos dentro,
el recuerdo de los buenos momentos,
y desterremos el rencor y el sufrimiento,
para así volver a comenzar de nuevo,
con pura paz, y a la vez puro fuego…

Es tan duro decir adiós, y sin embargo,
el despedirnos nos hará huella,
atrás quedará la noche aquella,
en que jugando nos prometimos bajar la estrella,
de un cielo gris, de un cielo cualquiera,
como aquel dicho que repetiamos con frecuencia:
“A veces sale el sol… y te quiero,
a veces llueve,… y te quiero
la cárcel es, a veces,
Siempre!!… te quiero…”

Pero como bien sabemos nada es para siempre,
ni siquiera esa estrella nuestra,
que se borró en el cielo al nacer la primera tormenta,
y dejó arrasando toda coherencia.
Es tan duro decir adiós, y sin embargo,
cuánto aporta al crecimiento,
a seguir por un camino nuevo, incierto,
puede que de miedo, puede que no sepamos desprendernos,
de aquellos sueños y miles de proyectos,
sabrá Dios que este nuevo comienzo,
está protegido por aquellos sentimientos,
que a medida que los despojemos podremos de nuevo,
volver a la vida como antes,
con libertad y soledad punzante,
con un pasado atado a la espalda,
pero que guarda en ella las mejores cargas,
de dos personas que alguna vez compartieron el milagro,
de saberse amigos, de saberse felices,

Es tan duro decir adiós, y sin embargo,
hoy suelto la mano que tanto me ha dado,
y aunque el mas hermoso sueño muere dentro de mí,
sabré que serás feliz, lo deseo tanto,
encontrarás en algún puerto la doncella,
que sabrá darte el sol y las estrellas,
que yo te pedía tanto…

Es tan duro decir adiós, y sin embargo,
hoy suelto la mano que tanto me ha dado…

Bailar

Bailar es jugar a ser magos del destino,
Es volar con letras que forman un sentido,
Bailar es ser una con el mundo,
Es comprender lo que aún no se ha comprendido.
Bailar es desplazarse por un aire sin tiempo,
fundirse con el otro o con uno mismo,
desprenderse de ataduras o dolores.
Bailar es amar el alma,
dejar que nos dirija,
expresarse con el cuerpo,
determinarse en la pista,
despojarse de todo duelo,
olvidarse de todo trueno, de todo mal,
de toda persona que no merece ser recordada.
Bailar es ser una con el Son.
Es sentir la libertad de entregarse.
Es perder el miedo y dejarse ir,
es soñar despierto, es volar con alas de ángeles,
que no se ven pero se sienten,
como el calor, como el frío, como el viento.
Bailar es una emoción diferente,
es única y transparente,
es despegarse de la Tierra,
es ser vida y existencia,
es ser música y sentido, es ser.
Simplemente ser.

Decisionada

Bueno resulta que estuve pensando en este blog, y aunque lo quiero mucho y es monono, y romántico y dice muchas verdades y
mucho de mí,

Y visto y considerando que escribo únicamente cuando estoy (muy) inspirada, decidí que voy a escribir incluso cuando no lo esté.
Incluso cuando esté enojada y quiera decir palabras desubicadas y/o fuera de lugar, por que sí.

Por que es mi blog, y si te gusta buenísimo, y si no tenes los recomendados a la derecha.

Besos y abrazos fosforecentes.

Siempre seré yo quien te amará de esta manera…

Aunque el dolor que siento me condena
No voy a bajar los brazos ante la pena,
aunque te quieran y te adoren las mas bellas,
aunque su malicia sea capaz de cortar las rosas…
Siempre seré yo quien te amará por sobre todas las cosas.

Aunque te pierda en medio de la carrera,
aunque me muera por entregarme entera,
aunque te vayas o te disipes con cualquiera…
Siempre seré yo quien te amará de esta manera.

Y aunque oscurezca antes de tiempo en primavera,
Siempre seré yo quien te ame así, sincera…

Y con mis reproches y angustias silenciosas,
por no herirte no quisiera que tu sepas ciertas cosas.
como que me consumen las mujeres codiciosas…

Y aunque me muera por entregarme entera
es esta inseguridad la que me frena y desespera,
Y en el llanto continuo se alarga la espera,
Sin embargo, insisto en que,
Siempre seré yo quien te amará de esta manera.

No existirá lugar en la tierra entera,
que pueda superar el sentimiento que yo siento,
que aunque se lleve las desgracias, los lamentos,
Siempre seré yo quien te ame así, sincera.
Si levanto la frente y sigo compañera
contigo a mi lado, no habrá quien te hiera,
Por que siempre seré quien te amará, incluso fiera.

Si levanto mi alma y la soplo a tu frente
no te sorprendas de verme diferente.
Si levanto mi coraza y mis ojos brillantes
ante tí, nada será más encandilante…
Y siempre seré yo quien te amará de esta manera:
Con una luna blanca  y sabor en las caderas
Con sueños e ilusiones de eterna compañera…

Y es que si estoy despierta es por tu presencia,
que me colma, incluso cuando llegan las tormentas,
y es que pase lo que pase, te aseguro, convencida:
Siempre seré yo quien te amará sin medida,
Siempre seré yo quien esperará la Luz del Día,

Y siempre seré yo quien te amará de esta manera—

Que no pierda…

Que no me inunde en el silencio, de los miedos de los que sufren.
que me siga a todas partes, la alegría de vivir.

Que no pierda la nostalgia, la capacidad de saberte ver,
así, tal como eres, con tus fortalezas y algunas flaquezas…
Que no deje de quererte aunque soplen fuerte las mareas.

Que no me pierda en este ir y venir constante,
Que no olvide dónde fue que comencé…

Que no deje de lado la risa, que sepa ser fuerte,
ver donde otros no llegan a ver..
Que no deje de lado aquellos amigos
que han estado y que sé que siempre estarán…

Que no pierda la delicadeza, compañero,
de decirte cuanto te quiero,
Cuánto necesito aquel abrazo en el consuelo,
aquella palabra en el justo momento,
aquella brisa que sólo me puede dar tu aliento.

Que no pierda la entereza, de saber lo  mío,
que me sienta segura en este mundo cambiante y sorprendente,
que de todo se pueda renacer.

Gracias por…

Gracias por la risa y la brisa que recibo en las mañanas,
gracias por la dicha por la misma que me otorga tu presencia,
gracias por las noches extensas de palabras, de sueños y de sensaciones.
Gracias por ser el hombre que sabe amarme como nadie en este mundo,
gracias por regalarme cada día una emoción diferente,
por levantar mis brazos cuando están caídos,
por ser mi apoyo y mi alivio cuando el dolor me supera;
por creer en mí, en mis sueños y en mis capacidades;
Gracias por aceptarme así, tan dura y descontrolada,
por llevarme de la mano cuando pierdo el norte.
Por recordarme lo importante que es cultivarte,
por no dejar que caiga en aquellos momentos desolantes,
por ser mi luz, mi compañero y mi meta indirecta.
Gracias por estar a mi lado, cuando hace calor y cuando siento frío,
cuando se me nubla el alma y cuando estalla de felicidad.
Gracias por los sueños cumplidos y por los que quedan por cumplir,
Por darme esa fuerza que no sé controlar,
aquella que me mueve y me da valor,
aquella que elegimos llamar nuestro sol de Amor.
Gracias por ser exactamente tal como sos,
un hombre con un niño dentro,
un sol con sus rayos ardiendo,
una esperanza y mi mayor ilusión,
un perfecto compañero para mi corazón,
mi amante, mi novio, mi marido, mi mejor amigo,
mi alma gemela, mis puertas abiertas,
Gracias por simplemente haber nacido,
por estar en mi camino y formar juntos un destino,
incierto, diferente,
pero nada importa por que con sólo estar a tu lado,
nada puede derribarme, nada más me hace falta,
Nadie más podría completarme mejor,
porque estás hecho simplemente, a mi medida.
Te amo.

Lo grande que es Perdonar…

Cómo nos duele cuando nos juzgan, sin conocernos, sin vernos el alma… cómo les duele a otros cuando los juzgamos a simple vista, por una u otra razón…
Cómo duele cuando alguien no vé nuestra luz, cuando no vé la propia.
La crítica, la envidia, las palabras malintencionadas rompen la armonía que hay en el interior de cada uno, rompen de a poco el valor. Cuando criticamos a otros, nos estamos criticando a nosotros mismos… ¿Porqué ser tan duros con nosotros mismos?, en lugar de amarnos, de protegernos, de cuidarnos y de llenarnos de estima y de fuerza para alcanzar la meta, cualesquiera que sea.
¿Por qué no intentar ver al otro sin juzgarlo, conocer su experiencia, su virtud, su dolor?
Creo que todos nos preguntamos alguna vez por qué alguien no nos supo dar afecto, cariño y/o comprensión… preguntémonos ahora si esa persona alguna vez recibió amor, cariño, afecto, abrazos o miradas dulces, preguntémonos qué le faltó, a lo mejor lo que pedimos no lo supo aprender.
La gente no es mala, la gente es, lamentablemente, ignorante, nadie puede hacer o ser como nunca aprendió a ser o hacer.
Si tan sólo aprendiéramos a ser amables, generosos y tiernos con nosotros mismos, si no nos exigiéramos ni nos desvalorizáramos, quizás, podríamos tratar a los demás con el amor que merecen.
Todos los defectos nacen de la falta de amor y confianza propios, y es necesario y fundamental para nuestra felicidad y para la de los que nos rodean, que aprendamos a amarnos y amar. Empezando por nosotros mismos, podremos serlo con los demás.
Démonos cuenta que la guerra, la envidia, la crítica y todas aquellas cosas que duelen y entristecen están faltas de luz y de paz, están “mal” por que no las encaramos con amor.
Como siempre sostuve y siempre sostendré, el amor lo cura todo, y no hay nada más grande.
Brindo por la paz, la dicha, el baile, que aprendamos a convivir y soñar, a compartir nuestras vidas desde el corazón, a intentar mejorar cada día, a PERDONAR a nosotros mismos y a los demás. Todos nos equivocamos, todos cometemos errores una y otra vez, pero todos los días, Dios nos da una nueva oportunidad para volver a empezar, con el pie derecho, con la integridad alta, con el corazón latiendo.
Intentémoslo.
Besos.

Por más que busque un reemplazo perfecto, divertido, ingenioso, cariñoso y profundamente paternal… y aunque los quiera con todo mi corazón… ninguno de ellos sos vos.

Estoy aprendiendo que en la  vida algunos nos aprecian y otros simplemente nos son indiferentes, comienzo a aceptar que no te tengo, que nunca te tuve y que quizás, jamás te tendré.

Sé que no estarás allí el día de mi boda, tomando mi mano, rozando mi pelo, queriéndome más, sé que no recibiré de tus brazos un tierno regalo cariño, afecto, ni nada de todo eso que alguna vez esperé.

Sin embargo hoy quiero decirte, que estarás en mi corazón y en mi mente, que a pesar de tu ausencia, te aprecio, te quiero y te entiendo, quizás, por que no sé verte de otra manera. Quizás por que no me resigno a que alguna vez, una mañana cualquiera escuche tu voz al teléfono, y me digas te quiero.

Mil veces escribí cartas que nunca llegaron a ver tus ojos, pero… que importa!, son mi descarga y mi manera de sentirte cerca, aunque la impotencia de saberte irreemplazable duela, sé que estás a tu manera, sé que todo pasa, y sé que pasarán también, las lágrimas nocheras….

Miedo

El miedo es tan paralizante como inútil. Es tan peligroso como destructivo. Todos lo sabemos y pocos los afrotamos. Incluso yo, algunas veces, no lo enfrento, por que no sé cómo, por que me pregunto una y otra vez si vale la PENA pasar por algo para conseguir superarlo. La respuesta siempre es SI, por supuesto. El dar el paso lleva tiempo, y cuando ese tiempo es largo, puede que la oportunidad desaparezca, al menos de esa manera, con ese objetivo, por esa persona. Sin embargo, cuanto más evitemos enfrentarnos a ese temor, más veces chocamos con el mismo muro. En distintas situaciones vuelve a presentarse. Y lo hará hasta que realmente tomemos en VALOR de toparnos con ese muro y saltarlo, esquivarlo, romperlo, tomar las medidas necesarias para sacarlo de nuestras vidas y nuestra mente.
Una vez afrontado seguramente nos parecerá que fue fácil, que no era tan complicado como lo veíamos.
Sucede que al temer, el riesgo nos parece peor de lo que es, nos parece insuperable, y dimensionamos los probables “Fracasos” que conlleva.
Aunque es algo difícil, el aprendizaje que conseguimos gracias a esa superación, vale, a veces, toda una vida.

No quiero que mueras

¿Qué puedo hacer si te vas?

Sé que nunca te dije las cosas que debía decir. Pero me cerraste las puertas y las ventanas y tuve que callar. Y tanto callé que nunca oíste de mi boca el cariño que siempre sentí.

Y ahora me siento entre la espada y la pared. Porque a lo mejor sí se pudo y no supe ver las opciones. Porque a lo mejor me quisiste pero también callaste. Tu orgullo nos quitó los encuentros y mi silencio los alejó.

Y aunque jamás vuelva a verte quiero que sepas (aunque sé que no lo sabrás) que te quiero y que me duele tu dolor. A pesar de las fallas, a pesar de la distancia, a pesar de los oscuros muros que hubo y que hay. A pesar de la eterna ausencia en nuestras vidas, de los gritos de la gente que señala los errores ajenos y no los propios. Sigue leyendo

A mí…

A mi… que no me importa el qué dirán de la gente, que no me sale dejar de soñar, que todo me produce emociones diferentes, que no sé dejar de gozar.

A mí, que la salsa me enamora, me agita y me devora, que no concibo la vida sin palmas, sin brillo, sin vueltas… sin más…

A mí, que todo lo que toco necesito sentir, que todo lo que adoro necesito vivir. A mí, que el miedo me paraliza y de vez en cuando vuelvo a intentar, que escapo de vez en cuando al silencio para ubicarme de nuevo en mi lugar. A mí, que trato siempre que puedo, de decirte la verdad.

A mí, Que una sola palabra puede hacerme llorar, que a veces me duele el pensar que te puedo llegar a lastimar.

A mí, que vivo acelerada en un mundo común y sencillo, pero que a veces sin querer lo vuelvo a complicar. Que guardo nostalgias, vivencias, eternos pasados que me hicieron madurar.

A mí, Que tengo en el alma amor para dar. Que tengo cariños difíciles de explicar.

A mí, que la histeria sabe envolverme con la velocidad de una estrella fugaz. A mí, que un beso me calma, me llena y me hace volar.

A mí, no intentes cambiarme, seguiré siendo igual, no me digas qué hacer, de vez en cuando me permito errar. Dejame decir lo que pienso, en cualquier momento y lugar, sé que soy diferente, es lo que me hace especial.

A mí, que me gusta que me sorprendas, que dejes que sea tal como soy, que me gustan las rosas, que me gusta abrazar, que me gusta sentir la lluvia bajo mis pies, y el sol en mi nariz.

A mí, que con cositas sencillas pero fuera de lo normal, me puedes enamorar, que de vez en cuando necesito un poco de paz, de tranquilidad, un poco de confianza para continuar.

A mí, que le temo a los límites, a que me frenes y no me dejes luchar.

A mí, que la vida me ha golpeado pero también me ha mimado, que a todo le doy un valor de más. Que me gusta hablarte de cosas trascendentes, que me gusta ayudar cuando alguien está mal. A mí, que más que nada en la tierra me gusta reír sin parar.

A mí, que Dios me hizo imperfecta, con manías que no sé si quiero cambiar, que de vez en cuando estoy triste, pero siempre intento ir por el camino que me da felicidad.

Aquí estoy, soy un ser más, puedes quererme, puedes odiarme, puedes dejarme pasar… yo sólo soy… un alma más..

Y de repente…

Y de repente… sos como el aire que respiro, invisible, pero presente, no se vé, pero se siente…

Y de repente se arman las piezas de una historia que recién comienza a formar el camino. Cautos, a escondidas del qué dirán de la gente. No por que sea una mentira, sino por que lo queremos nuestro. Y así de repente, también, te encontré entre tantas miradas, pero la tuya llamaba, atrapaba, había nostalgia, dudas y transparencias en ella.

Y de repente te encuentro conmigo, a veces silencioso, a veces perdido, pero aquí, conmigo. Y me gustaría salvaguardarte, protegerte, quitarte los miedos y las inseguridades, darte lo que aún no conoces, decirte lo que nadie te dijo, ya, alguna vez.

Y de repente te pienso y te quiero, pero callo algunas cosas, quizás por que no sé encontrar las palabras justas, el sentimiento exacto… a veces toca esperar, a veces soñar, y a veces simplemente vivir… pero siempre estás.

Rumbera

Había una vez, empieza como todas las historias,
quizo innovar, y nací, entre la ignorancia y la memoria.
Me cuidaron como un cofre de cristal,
pero olvidaron que tenía alma
y que ella iba a luchar y gritar,
por más que le apagaran la victoria.
Y me dejé llevar por un destino incierto,
y a pesar de todo hoy soy lo que soy,
un orgullo andante, con debilidades y fortalezas,
amiga de la gente, de la rumba y los sentidos,
y con las faltas supe generar rincones para llenar,
no siempre a pulmón, más bien de corazón.
Y en lugar de sentarme a llorar, elegí reír,
en lugar de pelear, elegí dialogar,
no por que me hayan criado así, sino por que comprendí,
que la verdad siempre triunfa, a pesar de las tormentas y las lágrimas.
Y aprendí a soñar y a correr por mis objetivos,
y aprendí a amar, a los golpes quizás,
pero me hizo madurar,
aprendí a ser libre y a dar libertad,
en un mundo donde parece que la oscuridad amenaza continuamente.
Y aprendí a aceptar, a bajar la cabeza ante mis propios errores,
aprendí a soltar, a dejar volar aquello que no me pertenece,
aprendí del silencio obligado,
y me encontré también, un día cualquiera,
con la maravilla de la vida, con mi misión y mi sueño,
con un baile eterno, lleno de son y sentimiento,
una descarga que se lleva todos mis lamentos,
y aprendí a entregarle mi cuerpo a la rumba,
a ser una en medio de una multitud.
Y supe que era yo, y me sentí feliz,
me encontré de nuevo, como si por mucho tiempo hubiese tenido los ojos cerrados
y las puertas trabadas.
Cualquier cosa que suceda, cualquier hecho que me genere un sentir,
expresarlo bailando me lleva a querer más,
es lo sublime de sentirme extasiada,
en medio de la noche, o a la luz del día.
Y por todo esto y muchas cosas más que no podría explicar,
la música, el son, la pasión, son mi vida,
aunque otros no lo entiendan, ésta es mi vida.
Hay camino por recorrer, y lo disfruto día a día.

Sólo por hoy.

Hoy necesito cambiar, hoy necesito llorar, renacer, volver a empezar.
Hoy no soy la que fuí, soy otra, una distinta, me veo diferente en mi interior. Hoy vuelvo a soñar, vuelvo a sentir, vuelvo a crear, pero las maneras están tan cambiadas. Hoy me siento en la mente de otro, en un lugar perdido, hoy no sé meditar. Hoy necesito tiempo, desahogar mis penas en una danza, descargar mi ira en una rumba fugaz, expulsar las fuerzas en un mambo en dos, llenarme con la alegría de un cha cha cha.

Siento que me ahogo, que no sé qué soy, a dónde voy, me perdí, me mareé, no sé dónde encontrarme. No sé donde está la que siempre ayudaba, la que aconsejaba, la que estaba llena de amor y desición. Dónde está la mujer que todo lo encontraba, la que tenía las respuestas perfectas al dolor.

Necesito cambiar la mirada, ver de otro color, necesito escribir hasta cansarme, necesito un sol que me ilumine y a la vez, un árbol que me proteja.

Pero a pesar de todo me reconcilié con Dios, después de mucho tiempo pude volverle a hablar como antes, pude reconciliarme con la parte de mí que lo negaba, lo puedo sentir junto a mí, donde quiera que vaya. Y a pesar de ello me siento, hoy, así. Pero pasará, pasará la noche, las tormentas, el dolor, todo pasará.

Sé que escribo siempre mensajes de optimismo, de ayuda, de psicología positiva. Pero hoy, sólo por hoy, necesité catarsis, descarga, olvidos.

Sólo por hoy.