Recuerdos de una vida que se fue…

Como la llama que se enciende en tu mirada,
un día pude ver con claridad cuánto te amaba.
Más allá del tiempo, de las primaveras y las palabras
crecí con tu mano en mi mano y ya nada detuvo el sentimiento.
Compartimos casi, casi, una vida entera,
me enseñaste a ver detrás de las praderas,
a sentir el aire en la cabeza,
a pensar dos veces antes de bajar la barrera,
a no quitar las flores antes de que florezcan.

Me enseñaste que la libertad es mi obligación primera,
que no hay nada más triste que encontrarse odiandose a sí mismo,
me enseñaste que si doy amor no existen las barreras,
que el tiempo cura todo, lo que duelen son las huellas.

Me enseñaste a besarte a tu manera,
a ser vos en un momento cualquiera,
me enseñaste que las caricias no se piden, se regalan,
que las mañanas son más gratas a tu lado,
que los sueños son más bellos si son de a dos.

Me enseñaste a amarte tanto, tanto
Que ahora no sabría vivir de otra manera,
tendría que aprender una vida nueva.

Me enseñaste que luchar contra la corriente
a veces indica que estamos en el camino equivocado.
Y hoy te fuiste hacia el cielo y me dejaste entre todos esos recuerdos,
prometí aquella vez que no estaría triste, que no lloraría,
pido perdón por no poder hacerlo aún,
es que extraño tanto tu presencia cada instante
que no sé cómo empezar de nuevo sin tu mitad,
sobra espacio en la ventana, en la cama y hasta en la cocina,
Sobran platos, vasos y caricias que ya no sé dar.
Sobran sentimientos que no te puedo dedicar.

Sé que te encontraré por allí, en algún lugar,
y que llevaré la marca de aquel gran amor que jamás me sonará fugaz,
sé que tengo en mi todo lo que vivimos juntos,
no hay manera que te olvide, perdón, no sé hacerlo,
estoy aquí con tus recuerdos hechos hielo,
Algún día pasará, lo sé, me lo enseñaste,
sin embargo agradezco que hayas estado en mi vida,
te lo agradezo por que sin tí hoy no sería la misma.
Sigo conversando con tu sombra y tus caderas,
y aunque parezca una locura también huelo tu piel en la madera.

Hasta siempre, hasta pronto, hoy te llevo en la memoria y en el alma,
pronto estaremos juntos, cuando se apaguen las luces de mis ojos,
Nos encontraremos y otra vez seremos uno.

María Eugenia

2 pensamientos en “Recuerdos de una vida que se fue…

  1. Buff has conseguido emocionarme… cómo se le echa de menos a la gente que no está y nos caló hondo,¿verdad?,allá donde esté,estará felíz, porque lo recuerdas cómo el primer día,y está hay para darte fuerza y para que sigas hacia adelante…
    Una persona persona muy especial en mi vida,me dijo esto:
    “Cuando sientas tu herida sangrar,cuando sientas tu voz sollozar,cuenta conmigo”.
    Un fuerte abrazo,besicos🙂

  2. Para que los “Recuerdos” de una vida no se vayan:
    EL AMOR:

    “Si yo hablo en lenguas de hombres y de Ángeles, pero no tengo Amor no soy mas que un tambor que resuena o un platillo que hace ruido. Si comunico mensajes recibidos de Dios, y conozco todas las cosas secretas, y tengo toda clase de conocimientos, y tengo toda la fe necesaria para quitar los cerros de su lugar, pero no tengo Amor, no soy nada.

    Si reparto todo lo que tengo, y si entrego hasta mi propio cuerpo para ser quemado, pero no tengo Amor de nada me sirve. El que tiene Amor, tiene paciencia, es bondadoso y no envidioso; no es presumido ni orgulloso. No es grosero ni egoísta, no se enoja ni es rencoroso. No se alegra del pecado del otro, sino de la verdad. Todo lo soporta con confianza, esperanza y paciencia.

    El Amor nunca muere. Vendrá el tiempo en que ya no se tendrá que comunicar mensajes recibidos ni se necesitara el conocimiento. Pues conocemos solamente en parte, y en parte comunicamos el mensaje divino; pero cuando conozcamos en forma completa, lo que es en parte desaparecerá.

    Cuando yo era niño, hablaba, pensaba y razonaba como niño, pero cuando ya fui un hombre deje atrás las cosas de niños. De la misma manera, ahora vemos las cosas en una forma confusa, como reflejos borrosos en un espejo; pero entonces las veremos con toda claridad.

    Ahora solamente conozco en parte, pero entonces voy a conocer completamente, como Dios me conoce a mi. Asi pues, la Fe, la Esperanza y el Amor duran para siempre; pero el mayor de estos tres es el Amor.”
    ______________________

    San Pablo, Primera carta a los Corintios, capitulo 13.

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