Baila Conmigo

Tenía 9 años cuando arranque con mi primer encanto por la danza. Tenia dos amigas mellizas (que hasta el dia de hoy son Verdaderas Amigas, dos personas maravillosas, un premio en mi vida): María Laura y María Inés, da la casual casualidad que las tres somos Marías, de ojos claros, y la verdad parecidísimas, pero se descarta el ADN, confiamos en nuestros padres cuando nos dicen que no somos hermanas, je.

Bueno como les decía, a los nueve años empece mi camino por el baile, de la mano de mis amigas, que tenían una hermana mayor que era profesora de Folklore. Formamos, con ellas un grupo bastante grande, amistoso y unido, que se llamaba “Ballet Nehuén”, de Marcela Szurkalo y Fernando Montivero, eran un matrimonio, pero un buen dia se separaron, y cada uno eligió con quién seguir, obviamente, me fui con Marcela, y se formó el “Ballet Araucán”. El baile me encantaba, era bien patriota (lógico, no?), dinámico, y lo que más disfrutaba era cuando se realizaban las peñas, con el infaltable locro, empanadas, choripan, pizzas, choclo, pañuelitos, tortafritas, etc. Todo lo tradicional. Me acuerdo que eramos un grupo muy divertido, muy buenos bailarines (Ey no por que estaba yo, habian muy buenos bailarines, che). Era muy divertido terminar y que la gente se vaya, nosotros quedarnos bailando hasta que se terminara de limpiar, buenisimo!

La danza folclórica tenía varias partes, una individual, donde ensayábamos el estilo masculino y femenino (hombres, mujeres por separado); otra, la práctica con pareja, en grupos, dependiendo de la coreo, y la última, pero la que más me gustaba, el zapateo. No cualquiera zapatea, hay que tener cierta fuerza y rapidez para reflejar lo que sigue, estar derechito, sin mirar el piso y a la vez estar firmemente concentrado y mirando al público. Me encantaba!

Baile con el grupo hasta los 14 años maaas o menos, con idas y venidas, algunos meses de ausencia, pero bailaba al fin.

Cuando dejé, era por que me había atropellado mi adolescencia, me atrapó la “Mattineé”, había una disco en San Martín, llamada Soul Train, creo que toda persona de entre 14 y 34 años que viva cerca pasó por este lugar, y , ojito, ojete, es adictivo!. Boludísimo pero adictivo.

En fin, en ese momento me envolvieron los BSB (Backstreet Boys), que eran lindos perobastante bananas, y.. bueno, no se sabe qué fue exactamente lo que les vi, pero me fascinaban.

Bailaba dance en “La Disco” sábado a sábado, era una época en que las mujeres nos respetábamos un poquito, que la timidez a los 15 o 16 era “Normal”. En fin, era de esas chicas sociables, pero que no te dejan pasar UNA. Jajaa.

La alegría frenética me duró hasta los 17, claro que después recorri las noches, distintos lugares con distinta música, y me quedaba en el clásico San Martín, por mis amigos, por que la gente iba a BAILAR, no de levante y ya. Bah eso creo yo…

A los 17, me enamoré, me puse de novia, y me puse idiota. Si, si, lamento desilusionarlos pero me puse idiota. Dejé de bailar por que a el no le gustaba, y el dejó mil cosas por que yo no lo dejaba, estabamos las 24 hs del dia juntos, en fin, una relación bastante. .. posesiva. cosas de pendejos, vio?

A los 21, ya habia quedado atrás ese y otros más. La vida me llevó a Showcenter, una especie de shopping con juegos (no termino de clasificarlo), un centro de entretenimientos vendría a ser, que ahora se llama Norcenter. Había (hay) en uno de esos pisos un espacio que tiene pool, bowling y pista de baile. Entre tentadas con mis amigas (las melli otra vez) para ver qué era “eso que pasaban”, cuando traspasamos la puerta y vemos a toda esa gente bailando salsa desaforadamente, no pude contenerme, me paseé por todo el salón viendo el baile, tan entretenida, que pasaron de ser las 11 de la noche a las 3 de la mañana en un minuto mas o menos, para mí. Mis amigas me hablaban y yo me quedaba callada mirando, “Es hermoso” les decía.

“Swing” escuché por detrás mío, alguien me estaba hablando. Cómo?, pregunte.

-Swing, vuelve a repetirme. Me toma de los brazos y me marca un par de pasos, me pega un giro doble EN EL AIRE, y consigo manejarlo, sin haber bailado antes. Estaba totalmente hipnotizada, sentía la música, cada paso, cada sonido penetrarse dentro de mí. No sé cómo, fue inexplicable.

Seguí hablando con este chico… y resultó ser Alejandro Baigorria, de profesión bailarin, profesor y coreógrafo de danzas caribeñas, de los mejores que hay en Argentina en este momento. Nos pusimos a hablar y realmente mirándolo desde lejos ahora digo, como artista, diez, pero la persona, hummmm…..

Lo primero que me dijo fue: Los negros tenemos Swing, los blancos tienen pecas.

Por dios! Cómo lo odieeee. Pero me dije a mi misma: Maugiii no pasa ná, vos te preparás y al tipo lo dejás con el culo en el piso como corresponnnnde.

En fin, seguí en contacto con Ale, hablabamos, y algo aprendí de él, pero sus intenciones eran “c – amatorias” jajaja. En fin, no viene al caso ese tema. Lo interesante, es que me “sirvió” (de alguna manera) para conocer el medio en el que se mueven esos bailarines, las salseras y demás, conocí mucha gente, algunos de Perú, como él, otros de México, Colombia, Panamá, Venezuela, Puerto Rico…

Unos meses despues probé con la salsera “Azúcar” De Abasto, ahí ya era un estilo más marcado, clase, y otra gente, también extranjera, de la que aprendí muchísimo, todos los fines de semana me iba sola hasta capital, que queda a una hora y media de mi casa, sola, no me importaba nada. El caribe y la gente me habían enamorado completamente.

Otros tantos meses después probé con “Azúcar” de Belgrano (Y si, hay que recorrerse tooodoooo) y ahiiiiiii siiiiii, encontré mi lugar, mucho Cuba, profesores excepcionales (Coqui, Gregorio Rangel, Yurguen Oviedo), gente de todos lados del mundo, impesionante, mucha gente de color, que llevan en la sangre la danza, el ritmo, la pasión. Me hice amiga de algunos cubanos (era boluuda la piba) y lamentablemente, noté que antes de bailar te preguntan mucho si sos racista, grata imagen la que damos.

En fin, son un grupo agradable, tienen una forma de hablar muy encandilante jaja.. Son “mi gente”. Los extranjeros me trajeron la mejor tradición del caribe: La Salsa, el merengue, la timba, el mambo, la bachata (POR DIOS!), y estoy agradecida de haberlos conocido, y de haber sentido la adrenalina y la felicidad que me produce mi mejor amor: El Baile.

Aunque lo tenga un poquito abandonado ahora, por mis trabajos, en cuanto pueda vuelvo a la rumba!

Y vos ? Cuál es tu pasión?

Anuncios

2 pensamientos en “Baila Conmigo

  1. Guuuauuu! no pense q iba a caer en esta pagian peroo buee…
    yo bailo folklore ahora m esta preparando fernando montivero…mmm para competirr..

    m encanta hacerlo yo creo q vs pasast por muchas vueltas
    y muchos ritmos como veo..
    y mparece barbaro a mi tmb m encanta la salsaa
    m fascina escuchar a huey dunbar, el gran combo dpuerto rico entre otross..
    buee espero q sigas haciendo lo q t gusta como a mi…
    salseras???anda a ramoss ahi van como piñaa..
    yo c lo q t digooo…
    byeee

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s