Más allá del silencio

Más allá del silencio. Cuando se apaga la luz. Cuando volvemos a estar solos, a conversar con nuestro interior. Cuando no entendemos por qué, cuando no sabemos dónde, cuando la vida nos mira y pareciera que nosotros fuéramos otros, lejos, nos vemos ahí, parados, actuando, armando y desarmando cadenas de emociones y sentimientos.
Más allá del silencio, donde nada llega a tus oídos, donde pareciera que nada puede perturbarte, aunque sin embargo, te acosa la conciencia de tal manera, que te preguntas: ¿Qué es lo que me estoy perdiendo?, ¿Qué es lo que no escucho, cuando llega la noche, cuando nadie me ve?… ¿Cuántas cosas no sé, cuántas cosas están allí, y no las puedo ver?. ¿Cuántas veces me has llamado, y no pude socorrerte, simplemente por que no me enteré, por que no oí tu voz?.
Más allá del silencio, descubrí un don, un don que pocos conocen y nadie sabe decir. El don de ver más allá de los ruidos, de la gente que habla sin parar, y sin embargo, no dice nada. El poder distinguir, cuando alguien te aprecia, y lo hace de veras, de cuando alguien te alaba, y esconde su furia, su envidia, sin saber realmente, que él, es tan único y magnífico como yo.
El don de ver desde lejos, las emociones de los demás, de reconocer genuinamente, quién es quién, a la hora de amar, a la hora de ser, a la hora de sentir. Estoy parada aquí, a sólo cuatro metros de distancia de tu presencia, no te oigo, pero te veo, no te conozco, pero sé mucho de vos, incluso lo que estas pronunciando, sintiendo y esperando de los otros.
Más allá del silencio, descubrí que a lo mejor, la razón de no oírte, es para que aprenda a reconocerte, sin juzgarte por tus palabras, sin admirarte por que podrías mentirme. Sin el eco de las palabras, más allá del silencio, no necesito nada, por que tu mirada, me lo dice todo. Tus manos, me informan demasiado, tu actitud, es sólo un refugio, en el que ocultas lo que no quieres que los demás vean de tí. Ser genuino, transparente, sincero, es un don también. Quizás si tuviera los oídos que los demás tienen… todos estos dones, no los hubiera conocido.
Eso no quita que quiera salir de esta “condición”, aprendí de la experiencia de no escuchar, aprendí a ver más allá. Ahora te escucho, y quiero más. Tengo derecho, por que existo, soy, espero, sueño, lucho y anhelo. Y lo voy a conseguir. Le guste o no… al mundo.

PAMI ¿Escucha?

No suelo hablar de temas políticos ni judiciales en este blog, sino de amor y sensaciones, y como justamente la que vivo hoy es una sensación de dolor, el ver que en nuestro país la cobertura de obra social para jubilados, pensionados y discapacitados, PAMI, no cubre con las condiciones dignas de trato hacia sus afiliados, ni sus representantes, ni sus empleados cumplen las funciones que tienen asignadas como debe ser. Ni le otorgan la atención debida a los problemas graves de salud de los pacientes que lo necesitan, ni se adecuan a las urgencias que lo ameritan, ni siquiera tienen la minima amabilidad hacia personas que realmente están sufriendo.
Me veo obligada, naturalmente, a defender los derechos de todas estas personas y los míos, por supuesto, me impulsa la necesidad de un país mejor, y de ejercer, como ciudadana y como hermana de mis compatriotas, el derecho a tener acceso a los recursos para sobrevivir, o al menos, para vivir dignamente.

Vivencias de gente cercana:

En el año 2007, mi tío, Victor Rolheiser, sufrió un accidente en su casa, le faltaba una pierna, y se cayó de su cama. No se podía mover, y al llamar urgentemente a las ambulancias de PAMI tardaron más de tres horas en llegar. No pudo salvarse, a los veinte días falleció. Si la ayuda hubiese llegado antes, él, a lo mejor, estaría vivo.

En el año 2006 inicié en el Hospital Ramos Mejía, con sede en Buenos Aires, una serie de estudios para lograr un implante coclear, ya que soy hipoacúsica desde los 9 años. Resulté indicada para un implante coclear lo antes posible, ya que mi pérdida es progresiva. Gracias a Dios hablo y me manejo perfectamente con audifonos, lo cual me salva por el momento. Una vez obtenidos todos los papeles para recurrir a PAMI, quien debe cubrir al 100% la operación, por ley, me enviaron de una sucursal a otra hasta que aceptaron los papeles, dijeron que me llamarían. Insistí llamando yo, debido a que demoraban demasiado tiempo. Dijeron que se “habían perdido los papeles”. Tuve que contratar a una abogada que estaba en el tema, al otro día me llamaron y me pidieron disculpas, ya que se “habían equivocado”, que los papeles sí estaban pero que necesitaban que me hiciera estudios psicológicos, unos tests, que nada tienen que ver con mi operación. Siguen encontrando excusas, para cansarme y que baje los brazos. PERO NO LO VAN A LOGRAR.

Sé de gente que se operó, que esperó hasta DIEZ AÑOS para que PAMI les diera el aparato. Sé de otras personas, que tuvieron que recurrir a “influencias políticas del Estado” para que los atendieran adecuada y rápidamente. Sé de personas que hicieron lo imposible y pagaron la operación por sus propios medios, y no hablamos de dos pesos, hablamos de un implante que llega del exterior, y que en NINGÚN caso, baja de los 18.000 dólares.
Sé de personas que hace mas de dos años tramita por una silla de ruedas, por audífonos, por remedios que PAMI se niega a cubrir, y que ellos, lógicamente no pueden abonar. Sé de abuelos, que día a día se van al otro lado, por que la ayuda no llega.

Hoy levanto esta BANDERA y pido por DERECHOS de personas que sufrimos las consecuencias de empleados del estado que no cumplen sus funciones adecuadamente.
Hoy levanto las manos pidiendo justicia, atención, y HECHOS, no sólo por mí, sino por las millones de personas que las necesitan.

Me parece TRISTE, INJUSTO, REPROCHABLE, que seamos tratados con total ignorancia, desprecio y despreocupación, cuando sólo tratamos de tener una VIDA DIGNA, y hasta de SOBREVIVIR, para muchos casos. De ser tratados como humanos, como personas, como SE DEBE.

PIDO JUSTICIA, ATENCIÓN Y RESPETO
, por nosotros, los discapacitados, por los miles y miles de abuelos que, como dije, se van antes de tiempo, porque, simplemente, PAMI NO NOS ESCUCHA.