Rumbera

11/12/2008 at 11:49 pm (Catarsis, De amor y sensaciones) (, , , , , )

Había una vez, empieza como todas las historias,
quizo innovar, y nací, entre la ignorancia y la memoria.
Me cuidaron como un cofre de cristal,
pero olvidaron que tenía alma
y que ella iba a luchar y gritar,
por más que le apagaran la victoria.
Y me dejé llevar por un destino incierto,
y a pesar de todo hoy soy lo que soy,
un orgullo andante, con debilidades y fortalezas,
amiga de la gente, de la rumba y los sentidos,
y con las faltas supe generar rincones para llenar,
no siempre a pulmón, más bien de corazón.
Y en lugar de sentarme a llorar, elegí reír,
en lugar de pelear, elegí dialogar,
no por que me hayan criado así, sino por que comprendí,
que la verdad siempre triunfa, a pesar de las tormentas y las lágrimas.
Y aprendí a soñar y a correr por mis objetivos,
y aprendí a amar, a los golpes quizás,
pero me hizo madurar,
aprendí a ser libre y a dar libertad,
en un mundo donde parece que la oscuridad amenaza continuamente.
Y aprendí a aceptar, a bajar la cabeza ante mis propios errores,
aprendí a soltar, a dejar volar aquello que no me pertenece,
aprendí del silencio obligado,
y me encontré también, un día cualquiera,
con la maravilla de la vida, con mi misión y mi sueño,
con un baile eterno, lleno de son y sentimiento,
una descarga que se lleva todos mis lamentos,
y aprendí a entregarle mi cuerpo a la rumba,
a ser una en medio de una multitud.
Y supe que era yo, y me sentí feliz,
me encontré de nuevo, como si por mucho tiempo hubiese tenido los ojos cerrados
y las puertas trabadas.
Cualquier cosa que suceda, cualquier hecho que me genere un sentir,
expresarlo bailando me lleva a querer más,
es lo sublime de sentirme extasiada,
en medio de la noche, o a la luz del día.
Y por todo esto y muchas cosas más que no podría explicar,
la música, el son, la pasión, son mi vida,
aunque otros no lo entiendan, ésta es mi vida.
Hay camino por recorrer, y lo disfruto día a día.

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Cuando alguien decide morir

14/07/2008 at 8:59 am (Capacidades Diferentes, De amor y sensaciones, Poemas, Reflexiones) (, , , , , , )

Tuve vivencias (demasiado) cercanas de personas a quienes quise y quiero mucho (un hombre al que creí mi padre durante 17 años, un ex novio, una hermana..)

En fin, creo que existen dos tipos de suicida: Los que lo hacen y no avisan(pero si se despiden indirectamente), y los que te viven avisando pero nunca tienen el coraje de hacerlo, o bien, no es lo que quieren hacer, sino llamar la atención.

Los que consiguen hacerlo, son personas que por lo general tienen el control sobre todo, uno no se imagina que llegarían a hacerlo, pero dias antes te dicen algo como: ¿Qué harías si me muero?, o bien, “Si algun dia muero, no te olvides que te amé”, o cosas por el estilo. Pero, volviendo a que “tienen el control”, llega un punto en el que se encuentran en una situación a la que no le ven salida, o que tienen que cambiar algo propio, para que la situación mejore, se infunden de Fortaleza ( y si, hay que tener huevos para matarse, no jodamos) y prefieren quitarse la vida a cambiar y enfrentarlo.

Cuando esta persona muere, todo el mundo busca culpables, se preguntan qué es lo que hicieron mal, quién le falló mas, quién no estuvo en el momento que mas lo necesitó, etc etc etc… El dolor lleva a tenerle bronca a todo alquel que alguna vez discutió con el suicida. Y en realidad, el suicida en el momento que toma la decisión (muchas veces con bastante anticipación) no piensa en NADIE, quiere irse, no piensa en el dolor de los demás, por que sencillamente no cree que merezca las lágrimas de los demás, o no siente que le importe verdaderamente a alguien. Obviamente está totalmente equivocado, pero comprendamos que esta en un estado de depresión y negatividad extrema (aunque haga chistes y no se note), y que nadie de alrededor tiene la culpa. El suicida es una persona enferma, no sé como piensa, no estuve jamás en ese lugar.

Pero a lo que quiero llegar es: No busquemos culpables, no busquemos errores en los demás, es una decision enfermiza y propia del que lo decide, aunque nos mate de dolor.

Los que siempre avisan (me voy a matar y es por tu culpa, si me dejás me mato, si no haces tal cosa me voy al cajón, etc etc etc..) Mas que avisar, amenazan, y no lo llegan a hacer, o tienen típicos intentos que nunca los llevan más que unas semanas o dias en un hospital. No tienen el coraje de hacerlo por que justamente NO QUIEREN hacerlo, es un llamado de atención, un POR FAVOR QUEREME o algo por el estilo. Una faltá enorme de amor propio, y una necesidad extrema de aprobación de los demás.

Yo personalmente, convivo con una hermana que tiene este problema, durante años me sentí impotente por no poder sacarle una sonrisa, por no poder hacer que vea lo hermosa que es la vida, por no lograr que intente hacer de ella algo más, por no poder sacarla de su encierro en piloto automático, en fin, es una sensacion horrible, da bronca, da impotencia, te enojas, la odiás, y la volvés a amar.

Hasta que un día la entedí. Y le dije: Te perdono por no ser como YO quisiera que fueras, te prometo que no voy a hablarte más de lo hermosa que es la vida, de lo importante que es luchar por lo que querés, voy a dejar que seas vos, voy a dejar que los profesionales se encarguen de solucionar tu problema.

Por más amor, cariño, charla, libro, que le des, no lo va a entender, tiene una postura defensiva increíble, un NO quiero ser feliz, incomprensible, pero es una enfermedad. No podemos hacer más que acompañarlos, entenderlos (aunque nos lleve a la locura y a las discusiones infaltables) y decirles que pase lo que pase, los amamos, y que siempre la vida es mejor que la muerte.

He aqui un poemita que hice alguna vez.. cuando aún no comprendia..

… silencio cansador…
porque no soporto la impotencia de no poder hacer que rias, un dia cualquiera,
un segundo siquiera…
porque cada vez que te miro estas ahi, impasible, con tu tristeza, tu dejadez, tus ganas
de nada…
por que te encerras, porque no queres escuchar, por que solucionas todo pidiendo o quejando,
y no tratando de vvir, de ver lo bueno, de salir adelante…
no hay un dia que quieras reir,no hay un dia que quieras luchar, ni un dia que no amenaces con morir
Todo el mundo pidiendo que entienda, un doctor diciendo depresion suicida
y yo otra vez con mi impotencia por no poder hacer que seas feliz.. un minuto,
un segundo
un instante
nada…
y te miro ahi acostada con tu mirada en la nada, viendo todo negro y oscureciendo
la vida de los demas
y me enojo, te odio, te zamarreo,
te vuelvo a mirar, me da lastima, me siento triste y te vuelvo a querer
por que a pesar de todo sos mi hermana…
pero no puedo con la frustracion de no verte feliz
y me quiero ir
y me voy a ir
puedo entederlo, puedo sentirlo, pero no quiero verlo,
ya no…
me pueden decir desde afuera miles de palabras, con fuerza, con amor,
pero nadie vive y siente lo que siento yo..
silencio…. otra vez

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Baila Conmigo

14/07/2008 at 8:45 am (De amor y sensaciones) (, , , , )

Tenía 9 años cuando arranque con mi primer encanto por la danza. Tenia dos amigas mellizas (que hasta el dia de hoy son Verdaderas Amigas, dos personas maravillosas, un premio en mi vida): María Laura y María Inés, da la casual casualidad que las tres somos Marías, de ojos claros, y la verdad parecidísimas, pero se descarta el ADN, confiamos en nuestros padres cuando nos dicen que no somos hermanas, je.

Bueno como les decía, a los nueve años empece mi camino por el baile, de la mano de mis amigas, que tenían una hermana mayor que era profesora de Folklore. Formamos, con ellas un grupo bastante grande, amistoso y unido, que se llamaba “Ballet Nehuén”, de Marcela Szurkalo y Fernando Montivero, eran un matrimonio, pero un buen dia se separaron, y cada uno eligió con quién seguir, obviamente, me fui con Marcela, y se formó el “Ballet Araucán”. El baile me encantaba, era bien patriota (lógico, no?), dinámico, y lo que más disfrutaba era cuando se realizaban las peñas, con el infaltable locro, empanadas, choripan, pizzas, choclo, pañuelitos, tortafritas, etc. Todo lo tradicional. Me acuerdo que eramos un grupo muy divertido, muy buenos bailarines (Ey no por que estaba yo, habian muy buenos bailarines, che). Era muy divertido terminar y que la gente se vaya, nosotros quedarnos bailando hasta que se terminara de limpiar, buenisimo!

La danza folclórica tenía varias partes, una individual, donde ensayábamos el estilo masculino y femenino (hombres, mujeres por separado); otra, la práctica con pareja, en grupos, dependiendo de la coreo, y la última, pero la que más me gustaba, el zapateo. No cualquiera zapatea, hay que tener cierta fuerza y rapidez para reflejar lo que sigue, estar derechito, sin mirar el piso y a la vez estar firmemente concentrado y mirando al público. Me encantaba!

Baile con el grupo hasta los 14 años maaas o menos, con idas y venidas, algunos meses de ausencia, pero bailaba al fin.

Cuando dejé, era por que me había atropellado mi adolescencia, me atrapó la “Mattineé”, había una disco en San Martín, llamada Soul Train, creo que toda persona de entre 14 y 34 años que viva cerca pasó por este lugar, y , ojito, ojete, es adictivo!. Boludísimo pero adictivo.

En fin, en ese momento me envolvieron los BSB (Backstreet Boys), que eran lindos perobastante bananas, y.. bueno, no se sabe qué fue exactamente lo que les vi, pero me fascinaban.

Bailaba dance en “La Disco” sábado a sábado, era una época en que las mujeres nos respetábamos un poquito, que la timidez a los 15 o 16 era “Normal”. En fin, era de esas chicas sociables, pero que no te dejan pasar UNA. Jajaa.

La alegría frenética me duró hasta los 17, claro que después recorri las noches, distintos lugares con distinta música, y me quedaba en el clásico San Martín, por mis amigos, por que la gente iba a BAILAR, no de levante y ya. Bah eso creo yo…

A los 17, me enamoré, me puse de novia, y me puse idiota. Si, si, lamento desilusionarlos pero me puse idiota. Dejé de bailar por que a el no le gustaba, y el dejó mil cosas por que yo no lo dejaba, estabamos las 24 hs del dia juntos, en fin, una relación bastante. .. posesiva. cosas de pendejos, vio?

A los 21, ya habia quedado atrás ese y otros más. La vida me llevó a Showcenter, una especie de shopping con juegos (no termino de clasificarlo), un centro de entretenimientos vendría a ser, que ahora se llama Norcenter. Había (hay) en uno de esos pisos un espacio que tiene pool, bowling y pista de baile. Entre tentadas con mis amigas (las melli otra vez) para ver qué era “eso que pasaban”, cuando traspasamos la puerta y vemos a toda esa gente bailando salsa desaforadamente, no pude contenerme, me paseé por todo el salón viendo el baile, tan entretenida, que pasaron de ser las 11 de la noche a las 3 de la mañana en un minuto mas o menos, para mí. Mis amigas me hablaban y yo me quedaba callada mirando, “Es hermoso” les decía.

“Swing” escuché por detrás mío, alguien me estaba hablando. Cómo?, pregunte.

-Swing, vuelve a repetirme. Me toma de los brazos y me marca un par de pasos, me pega un giro doble EN EL AIRE, y consigo manejarlo, sin haber bailado antes. Estaba totalmente hipnotizada, sentía la música, cada paso, cada sonido penetrarse dentro de mí. No sé cómo, fue inexplicable.

Seguí hablando con este chico… y resultó ser Alejandro Baigorria, de profesión bailarin, profesor y coreógrafo de danzas caribeñas, de los mejores que hay en Argentina en este momento. Nos pusimos a hablar y realmente mirándolo desde lejos ahora digo, como artista, diez, pero la persona, hummmm…..

Lo primero que me dijo fue: Los negros tenemos Swing, los blancos tienen pecas.

Por dios! Cómo lo odieeee. Pero me dije a mi misma: Maugiii no pasa ná, vos te preparás y al tipo lo dejás con el culo en el piso como corresponnnnde.

En fin, seguí en contacto con Ale, hablabamos, y algo aprendí de él, pero sus intenciones eran “c – amatorias” jajaja. En fin, no viene al caso ese tema. Lo interesante, es que me “sirvió” (de alguna manera) para conocer el medio en el que se mueven esos bailarines, las salseras y demás, conocí mucha gente, algunos de Perú, como él, otros de México, Colombia, Panamá, Venezuela, Puerto Rico…

Unos meses despues probé con la salsera “Azúcar” De Abasto, ahí ya era un estilo más marcado, clase, y otra gente, también extranjera, de la que aprendí muchísimo, todos los fines de semana me iba sola hasta capital, que queda a una hora y media de mi casa, sola, no me importaba nada. El caribe y la gente me habían enamorado completamente.

Otros tantos meses después probé con “Azúcar” de Belgrano (Y si, hay que recorrerse tooodoooo) y ahiiiiiii siiiiii, encontré mi lugar, mucho Cuba, profesores excepcionales (Coqui, Gregorio Rangel, Yurguen Oviedo), gente de todos lados del mundo, impesionante, mucha gente de color, que llevan en la sangre la danza, el ritmo, la pasión. Me hice amiga de algunos cubanos (era boluuda la piba) y lamentablemente, noté que antes de bailar te preguntan mucho si sos racista, grata imagen la que damos.

En fin, son un grupo agradable, tienen una forma de hablar muy encandilante jaja.. Son “mi gente”. Los extranjeros me trajeron la mejor tradición del caribe: La Salsa, el merengue, la timba, el mambo, la bachata (POR DIOS!), y estoy agradecida de haberlos conocido, y de haber sentido la adrenalina y la felicidad que me produce mi mejor amor: El Baile.

Aunque lo tenga un poquito abandonado ahora, por mis trabajos, en cuanto pueda vuelvo a la rumba!

Y vos ? Cuál es tu pasión?

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