Aprender…
| Aprender a disfrutar la vida navegando en ella con total seguridad, es decir, con amor, significa abandonar la insistencia de nuestro ego a temer convenciéndonos de que vivimos en un mundo enteramente hostil. Si no vives el amor es debido a que tienes miedo. Durante todo ese tiempo, no vives el amor, puedes fingido, pero tú bien sabes que no lo experimentas. Tu yo falso, tu ego, siempre te ayuda a convencerte de que tú sólo eres incompleto, de que hay un vacío siempre en ti y ésa es una poderosa fuente de miedo. No queremos sentimos incompletos y así intentamos llenar ese vacío con opciones del ego. Temeroso de tu imagen incompleta, puedes llegar a fabricar una falsa imagen de felicidad “poseyendo” alguna pareja u ocupación o mascota o lo que sea, pero si te detienes a ser enteramente realista, podrás descubrir que esa parte que crees vacía, esa parte que tu ego te ha demostrado todo el tiempo que necesita ser cubierta, te duele, te da miedo veda. N o me extraña que en mi consulta tanta gente me haya dicho que encontró el amor y que luego lo perdió, para volverlo a intentar y para volverlo a perder y así sucesivamente. Nunca se trató de un verdadero amor, sino de la actuación del amor que, como expertos, realizan algunas personas frente a la sociedad con su imagen del éxito o de la felicidad. El verdadero éxito en la vida no tiene la más mínima necesidad de ser demostrado a nadie. Es una experiencia enteramente personal. Necesitas examinar con honradez tus miedos, y con un auténtico deseo y con amor podrás transformar tu miedo en amor. Hasta entonces habrás decidido cruzar esa puerta pasando de la oscuridad a la luz, llevándote del miedo al amor.
J.C.Fernàndez |
Que no pierda…
Que no me inunde en el silencio, de los miedos de los que sufren.
que me siga a todas partes, la alegría de vivir.
Que no pierda la nostalgia, la capacidad de saberte ver,
así, tal como eres, con tus fortalezas y algunas flaquezas…
Que no deje de quererte aunque soplen fuerte las mareas.
Que no me pierda en este ir y venir constante,
Que no olvide dónde fue que comencé…
Que no deje de lado la risa, que sepa ser fuerte,
ver donde otros no llegan a ver..
Que no deje de lado aquellos amigos
que han estado y que sé que siempre estarán…
Que no pierda la delicadeza, compañero,
de decirte cuanto te quiero,
Cuánto necesito aquel abrazo en el consuelo,
aquella palabra en el justo momento,
aquella brisa que sólo me puede dar tu aliento.
Que no pierda la entereza, de saber lo mío,
que me sienta segura en este mundo cambiante y sorprendente,
que de todo se pueda renacer.