Cada vez que miro y no estás,
se vuelve un juego fugaz,
en el que busco impaciente tu mirada en la nada.
Cada vez que sueño y al despertar no estás,
te imagino abrazado a mi cintura y vuelvo a soñar.
Cada vez que vuelo y no estás,
me pierdo en el tiempo y elijo volver a empezar.
Cada vez que te amo y no estás,
guardo en mi corazón el sentimiento y la alegría
de la espera,
del saber que llegarás.
Cada vez que te extraño escribo líneas, como ésta,
para escaparme un rato
de la sensacion de soledad,
y lleno mi alma de palabritas de amor,
para aguardar tu llegada.
Cuando te escribo y no estás,
se vuelven tristes las palabras,
desiertas en el tiempo,
perdidas en la oscuridad.
Y cuando llega tu mirada enamorada,
otra vez abro las alas,
y me refugio en tus brazos,
y te repito una vez más,
cuánto te amo y cuánto te he esperado,
te regalo mis sonrisas y mi calor,
te regalo mi nombre y mi corazón,
te regalo la dicha de sentirte amado
con tanta fuerza, con tanto pudor.
Cuando llega tu alma enamorada,
abro bien las alas, te guardo en un rincón,
me refugio en tu llamada, me refugio…
chiquitita, dentro de tu corazón.
Cuando llega tu alma enamorada,
te regalo mi vida, te regalo mi sol.
Se transforman los sueños en un camino mejor.
Te dije alguna vez… ¿Cuánto te amo?
erika dijo:
15/06/2009 a 7:36 pm
ADMIRO LA FORMA COMO TE EXPRESAS ,Y COMO DESCRIBES ESAS SENSACIONES Q MUCHOS TAMBIEN HEMOS SENTIDO EN ALGUN MOMENTO.
Maria Eugenia dijo:
16/06/2009 a 5:21 pm
Gracias preciosa. Todos tenemos dones, seguramente vos también tendrás el tuyo, explotalo.
Un Beso enorme!!